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jueves, 18 de junio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy, 21 de junio, en 1950: el Teatro Cómico acogió un homenaje al compositor linense José Muñoz Molleda

 









El 21 de junio de 1950, a las once de la noche, el Teatro Cómico de La Línea de la Concepción se convirtió en escenario de uno de los acontecimientos musicales más destacados celebrados en la ciudad durante la primera mitad del siglo XX. Aquella noche tuvo lugar un Extraordinario Concierto, patrocinado por el Ayuntamiento de La Línea de la Concepción, en homenaje al prestigioso compositor linense José Muñoz Molleda, una de las figuras musicales más relevantes nacidas en la localidad.

El programa reunió a intérpretes de primer nivel nacional. Participó la prestigiosa Agrupación Nacional de Música de Cámara, creada en 1940 y dependiente del Ministerio de Educación Nacional, cuya misión era divulgar la música de cámara española dentro y fuera del país. La formación estaba integrada por destacados músicos: Luis Antón y Enrique García Marco a los violines, Pedro Merono a la viola y Juan Ruiz Casaux al violonchelo.

El concierto contó además con la colaboración de la eminente soprano Celia Langa, una de las voces españolas más prometedoras de aquellos años. Formada en Madrid con Lola Rodríguez de Aragón, había obtenido el prestigioso Premio Lucrecia Arana y logrado importantes reconocimientos internacionales, destacando especialmente su participación en el Concurso Internacional de Canto celebrado en Scheveningen (Holanda), donde obtuvo un Diploma de Honor y la felicitación unánime del jurado.

La presentación del acto corrió a cargo del reconocido crítico musical Antonio Fernández-Cid, una de las personalidades más influyentes de la crítica musical española de mediados del siglo XX.

José Muñoz Molleda, el compositor homenajeado

Nacido en La Línea de la Concepción, José Muñoz Molleda había mostrado desde niño extraordinarias aptitudes musicales. Estudió en el Conservatorio de Madrid y fue discípulo de importantes maestros españoles. A lo largo de su carrera obtuvo numerosos premios nacionales e internacionales y sus composiciones fueron interpretadas en España y en diversos países europeos.

Entre sus obras destacaban composiciones sinfónicas, camerísticas y vocales que le otorgaron un importante prestigio dentro del panorama musical español. Sus trabajos fueron interpretados por orquestas de primer nivel y recibieron excelentes críticas tanto por parte del público como de la prensa especializada.

El programa del concierto

La primera parte estuvo dedicada íntegramente a la obra de José Muñoz Molleda. La Agrupación Nacional de Música de Cámara interpretó su Cuarteto en Fa menor, dividido en cuatro movimientos:

  • Animato e con brio.
  • Adagio.
  • Allegro scherzando.
  • Finale – Presto.

La segunda parte ofreció una amplia muestra de la producción pianística y vocal del compositor. Entre las obras interpretadas figuraban:

  • La bella cautiva de la torre.
  • Juglaresca.
  • Sevillana.
  • Farruca.

Estas piezas fueron interpretadas por el propio autor.

Posteriormente, la soprano Celia Langa, acompañada por Muñoz Molleda, interpretó diversas composiciones vocales del maestro linense:

  • Bienvenido y alabado seas.
  • Come quell’uccelletto della palma.
  • Canción de amigo.
  • Solo tu amor.
  • La rueca giraba.

El programa constituyó una auténtica muestra de la amplitud creativa del compositor, abarcando desde la música de cámara hasta la canción de concierto y las inspiraciones populares españolas.

El reconocimiento de la ciudad

La documentación conservada del acto refleja el carácter institucional del homenaje. En ella aparecen dedicatorias manuscritas y firmas de los participantes, dirigidas al Ayuntamiento de La Línea como agradecimiento por la acogida recibida durante su estancia en la ciudad.

El concierto representó no solo un reconocimiento a la trayectoria artística de José Muñoz Molleda, sino también un motivo de orgullo para una ciudad que veía cómo uno de sus hijos alcanzaba prestigio nacional en el ámbito de la música culta.

Tal día como hoy en La Línea

La celebración de este concierto el 21 de junio de 1950 demuestra la importancia que la vida cultural alcanzó en La Línea durante el siglo XX. La presencia conjunta de la Agrupación Nacional de Música de Cámara, la soprano Celia Langa, el crítico Antonio Fernández-Cid y el compositor José Muñoz Molleda convirtió aquella velada en uno de los acontecimientos musicales más relevantes celebrados en el municipio. El Teatro Cómico fue durante décadas un punto de encuentro para la actividad artística de la ciudad, acogiendo conciertos, representaciones teatrales y actos culturales que contribuyeron a enriquecer la vida social y cultural de varias generaciones de linenses.











domingo, 7 de junio de 2026

¿Sabías que…? Tal día como hoy, 9 de junio, en 1950, el Imperial Cinema proyectaba la comedia musical “Me he de comer esa tuna”

 









“Me he de comer esa tuna” en el Imperial Cinema de La Línea (9 de junio de 1950)

El 9 de junio de 1950, el Imperial Cinema de La Línea de la Concepción proyectó una de las películas más representativas de la Época de Oro del cine mexicano: Me he de comer esa tuna, protagonizada por el célebre cantante y actor Jorge Negrete. La exhibición formó parte de la programación cinematográfica habitual de la ciudad y quedó anunciada mediante un programa de mano impreso por Gráficas Vallejo, donde también figuraba la proyección de La Hora de la Verdad en el cercano Parque de Verano.

La película era presentada como apta para menores y suponía una excelente oportunidad para que el público linense disfrutara de uno de los mayores ídolos cinematográficos y musicales del mundo hispano.

El cine mexicano en las pantallas españolas

Durante los años cuarenta y cincuenta, las producciones mexicanas alcanzaron una enorme popularidad en España. La afinidad cultural y lingüística facilitó la difusión de aquellas películas, que combinaban música popular, comedia, romance y tradiciones rurales.

Entre todas las figuras de aquella época sobresalía Jorge Negrete, considerado uno de los grandes símbolos del cine ranchero. Su imagen de charro elegante, cantor apasionado y protagonista romántico le convirtió en una auténtica estrella internacional.

Cuando Me he de comer esa tuna llegó a las pantallas españolas, Negrete se encontraba en el momento culminante de su carrera artística.

Una comedia romántica ambientada en el México tradicional

Dirigida por Miguel Zacarías y estrenada comercialmente en 1945, la película desarrollaba una historia ambientada en el mundo rural jalisciense, escenario habitual de muchas producciones protagonizadas por Jorge Negrete.

La trama comenzaba con el regreso a sus haciendas de dos jóvenes amigos inseparables, Rafael Landero y Ernesto Solana, después de concluir sus estudios en Ciudad de México.

Su amistad parecía inquebrantable hasta que ambos conocían a Carmen Santoyo, una joven cuya belleza y personalidad despertaban inmediatamente el interés de los dos.

La situación desembocaba en una rivalidad sentimental marcada por las serenatas, los desafíos de orgullo y las tradiciones propias del México rural.

El amor frente a las tradiciones

El conflicto principal surgía cuando el padre de Carmen, Don Simón, intentaba imponer un matrimonio previamente concertado con otro candidato que consideraba más conveniente para los intereses familiares.

La joven debía entonces debatirse entre la obediencia a las costumbres tradicionales y los sentimientos que comenzaban a surgir hacia uno de los dos pretendientes.

La historia avanzaba entre situaciones humorísticas, equívocos y enfrentamientos caballerosos, manteniendo siempre el tono amable y festivo característico de las producciones rancheras de la época.

El significado del título

El curioso título de la película procedía de una popular canción mexicana interpretada por el propio Jorge Negrete.

La expresión:

“Me he de comer esa tuna, aunque me espine la mano”

simbolizaba la determinación de alcanzar un objetivo pese a las dificultades.

Dentro de la película, la frase se convertía en una metáfora de la perseverancia amorosa del protagonista, dispuesto a superar cualquier obstáculo para conquistar a la mujer que amaba.

Música, mariachis y folklore

Uno de los principales atractivos del largometraje residía en su contenido musical.

La película incorporaba numerosas canciones interpretadas por Jorge Negrete, acompañadas por mariachis y conjuntos tradicionales.

La música formaba parte esencial de la narración y contribuía a reforzar el ambiente festivo y romántico de la historia.

Este tipo de producciones desempeñó un papel fundamental en la difusión internacional de la música ranchera mexicana.

Ficha artística y técnica

La producción reunió a algunas de las figuras más destacadas del cine mexicano de aquellos años.

Reparto principal

  • Jorge Negrete como Rafael Landero.
  • María Elena Marqués como Carmen Santoyo.
  • Antonio Badú como Ernesto Solana.
  • Enrique Herrera como Don Simón.
  • Armando Soto “El Chicote”.
  • Amanda del Llano.
  • Mimí Derba.

Equipo técnico

  • Dirección: Miguel Zacarías.
  • Guion: Miguel Zacarías.
  • Fotografía: Agustín Martínez Solares.
  • Montaje: José W. Bustos.
  • Música: Manuel Esperón y Ernesto Cortázar.
  • Producción: Producciones Zacarías.

La película fue rodada en blanco y negro y tuvo una duración aproximada de 119 minutos.

El Imperial Cinema y la difusión del cine internacional

La proyección de Me he de comer esa tuna demuestra la variedad de la programación ofrecida por el Imperial Cinema durante los años cincuenta.

Las salas linenses alternaban producciones españolas, estadounidenses, argentinas y mexicanas, permitiendo a los espectadores conocer cinematografías muy diversas.

La presencia habitual de películas mexicanas refleja además la enorme aceptación que estas alcanzaron entre el público local, que encontraba en ellas una combinación de música, romanticismo y tradiciones populares especialmente atractiva.

Una jornada cinematográfica en La Línea

La programación del 9 de junio de 1950 ofrecía a los espectadores dos propuestas muy diferentes.

Mientras el Imperial Cinema proyectaba la comedia musical mexicana protagonizada por Jorge Negrete, el Parque de Verano exhibía La Hora de la Verdad, protagonizada por Ricardo Montalbán y Virginia Serret.

Aquella jornada constituye un magnífico ejemplo de la intensa actividad cinematográfica que vivía La Línea durante la década de 1950, cuando el cine era uno de los principales entretenimientos de la población y las salas se convertían en auténticos centros de reunión social y cultural.

Tal día como hoy...

El 9 de junio de 1950, el Imperial Cinema de La Línea de la Concepción proyectaba la película musical “Me he de comer esa tuna”, protagonizada por Jorge Negrete, mientras que el Parque de Verano ofrecía la película “La Hora de la Verdad”, reflejando la intensa actividad cinematográfica que vivía la ciudad durante los primeros años de la década de 1950.






sábado, 6 de junio de 2026

¿Sabías que…? Tal día como hoy, 8 de junio, en 1950, Antonio Mairena actuaba en el Teatro-Cinema Trino Cruz de La Línea

 


















Antonio Mairena en el Teatro-Cinema Trino Cruz: cuando el cante jondo llegó a La Línea

Los días 8 y 9 de junio, el Teatro-Cinema Trino Cruz de La Línea de la Concepción anunció uno de los acontecimientos flamencos más importantes que podían contemplarse en los escenarios españoles de la época. Bajo el reclamo de “¡Colosal acontecimiento!”, el público linense tuvo la oportunidad de asistir a un espectáculo encabezado por Antonio Mairena, acompañado por Maruchi Martín, Enrique Montoya y un amplio cuadro de artistas flamencos y de variedades.

La compañía presentaba una gran gala titulada “Cante, Bailes y Coplas”, un formato muy popular durante las décadas de 1950 y 1960, en el que se reunían algunas de las figuras más destacadas del flamenco, la canción andaluza y el baile español. Sin embargo, por encima de todos los nombres sobresalía uno que ya comenzaba a ser considerado una auténtica referencia del arte jondo: Antonio Mairena.

El cantaor más completo de la actualidad

El programa no dudaba en definirlo como “el cantaor más completo de la actualidad”, una afirmación que no respondía únicamente a una estrategia publicitaria. En aquellos años, Antonio Cruz García, conocido universalmente como Antonio Mairena, ya era reconocido dentro del mundo flamenco como uno de los intérpretes más rigurosos y respetados del género.

Nacido en Mairena del Alcor (Sevilla) en 1909, había dedicado gran parte de su vida a recuperar estilos antiguos del cante flamenco que estaban desapareciendo. Mientras otros artistas orientaban sus carreras hacia fórmulas más comerciales, Mairena emprendió una labor casi arqueológica, recorriendo pueblos andaluces, fraguas, cortijos y reuniones familiares para aprender directamente de los viejos maestros.

Aquella tarea de investigación permitió conservar numerosos estilos que, de otro modo, probablemente se habrían perdido para siempre.

Cuando llegó al escenario del Trino Cruz, Antonio Mairena se encontraba en plena madurez artística. Su voz poseía la profundidad, el conocimiento y la autoridad que solo alcanzan los grandes maestros del flamenco.

Una velada de arte andaluz

La función estaba concebida como un recorrido por las distintas expresiones del folclore andaluz.

El espectáculo combinaba cante, baile, guitarra y humor, siguiendo una estructura muy habitual en las grandes compañías de variedades de la época. Los artistas iban apareciendo sucesivamente sobre el escenario, alternando actuaciones individuales con números colectivos que culminaban en grandes finales flamencos.

El público podía disfrutar de seguiriyas, soleares, fandangos, cantes festivos y coplas populares interpretadas por figuras de primer nivel.

Lejos de tratarse de una obra teatral convencional, la gala funcionaba como una sucesión de cuadros artísticos diseñados para mostrar las diferentes facetas del arte andaluz.

Maruchi Martín y Enrique Montoya

Junto a Antonio Mairena figuraban dos artistas de gran prestigio.

Maruchi Martín era presentada en el programa como “un torbellino de simpatía, temperamento y gracia”. Su presencia aportaba elegancia escénica y capacidad interpretativa, convirtiéndose en uno de los grandes atractivos del espectáculo.

Por su parte, Enrique Montoya, perteneciente a una de las grandes sagas flamencas andaluzas, destacaba por un estilo propio que combinaba tradición y personalidad. El folleto subrayaba precisamente su condición de creador de un cante de “personalísimo estilo”.

La unión de ambos con Antonio Mairena permitía reunir sobre un mismo escenario tres sensibilidades diferentes del flamenco y la canción andaluza.

Un amplio cuadro artístico

La compañía estaba formada además por numerosos artistas que enriquecían la representación.

Entre ellos destacaba la bailaora Isabel Romero, anunciada como una de las figuras más atractivas del espectáculo.

También participaba la pareja de danza clásica Coral-Quiroga, que aportaba variedad coreográfica a la función.

Los bailaores El Trompo y El Negro añadían fuerza y espectacularidad a los cuadros flamencos, mientras que Maruja de Triana contribuía con su arte gitano a reforzar el carácter folclórico de la representación.

El apartado humorístico recaía sobre Dogma, descrito como “humorista moderno”, cuya misión consistía en mantener la continuidad del espectáculo durante los cambios de escena y aportar momentos de distensión entre las actuaciones musicales.

La parte instrumental corría a cargo de El Poeta, guitarrista y cantaor, mientras que la dirección musical estaba encomendada al Maestro Moradiellos.

El flamenco antes de la Llave de Oro

La actuación en La Línea resulta especialmente interesante porque tuvo lugar antes de que Antonio Mairena alcanzara uno de los mayores reconocimientos de toda la historia del flamenco.

Pocos años después, en 1962, recibiría la histórica III Llave de Oro del Cante, una distinción extraordinaria reservada únicamente a figuras excepcionales.

La concesión de aquella Llave de Oro confirmó oficialmente lo que muchos aficionados ya pensaban: que Antonio Mairena era uno de los grandes guardianes del cante tradicional andaluz.

Sin embargo, cuando actuó en el Trino Cruz, el reconocimiento institucional aún no había llegado. El público linense pudo contemplarlo precisamente en el momento en que su prestigio artístico alcanzaba la plenitud.

El mairenismo y la defensa del cante jondo

Más allá de sus actuaciones, Antonio Mairena ejerció una influencia decisiva sobre varias generaciones de artistas.

Su visión del flamenco defendía la conservación de los estilos tradicionales y el respeto a las formas heredadas de los viejos cantaores.

Aquella corriente, conocida posteriormente como mairenismo, marcó profundamente la evolución del flamenco durante la segunda mitad del siglo XX.

Gracias a su labor investigadora y a su ejemplo artístico, numerosos cantes antiguos fueron preservados y transmitidos a las nuevas generaciones.

Una visita histórica para La Línea

La presencia de Antonio Mairena en el Teatro-Cinema Trino Cruz constituye uno de los episodios más destacados de la programación flamenca desarrollada en La Línea durante aquellos años.

No se trataba simplemente de una actuación más dentro de una gira artística. El escenario linense recibió a uno de los hombres que acabarían transformando la historia del flamenco y cuyo nombre quedaría asociado para siempre a la defensa y conservación del cante jondo.

Aquellas funciones de junio permitieron a los aficionados de la ciudad escuchar en directo a un artista que, con el paso del tiempo, sería considerado una de las figuras esenciales del patrimonio cultural andaluz.

Hoy, contemplando aquellos programas de mano conservados, resulta fácil comprender por qué el anuncio hablaba de un “colosal acontecimiento”. La expresión no era una exageración publicitaria. Sobre las tablas del Trino Cruz actuaba uno de los grandes maestros del flamenco del siglo XX, acompañado por un elenco que representaba lo mejor del arte andaluz de su tiempo.

Tal día como hoy...

El 8 de junio de 1950, el público de La Línea de la Concepción tuvo la oportunidad de asistir en el Teatro-Cinema Trino Cruz a una actuación histórica encabezada por Antonio Mairena, acompañado por Maruchi Martín, Enrique Montoya y un amplio cuadro de artistas flamencos.

Aquellas funciones constituyeron uno de los acontecimientos musicales más destacados de la temporada y permitieron a los linenses escuchar en directo a quien años después sería reconocido como una de las máximas leyendas del flamenco universal.










viernes, 29 de mayo de 2026

Sabías Que… Tal día como hoy, 28 de mayo, en 1950, el Ayuntamiento de La Línea ordenó la regularización de todas las industrias del municipio

 










Tal día como hoy, 28 de mayo de 1950, el alcalde de La Línea de la Concepción, Rafael Ruiz Marín, firmaba un importante edicto municipal dirigido a los propietarios de talleres, fábricas e instalaciones industriales de la ciudad. La disposición respondía a una orden de la Dirección General de Industrias, que había iniciado una revisión periódica del Censo Industrial de la provincia con el objetivo de actualizar y controlar todas las actividades industriales en funcionamiento.

El edicto informaba de la creación del denominado “Libro de Visitas”, un documento obligatorio para aquellas industrias que utilizasen maquinaria, motores, hornos, calderas u otros elementos mecánicos en sus procesos de producción. Los propietarios debían solicitar dicho libro ante la D
elegación Provincial de Industria y presentarlo posteriormente para su visado por la Alcaldía.

La medida afectaba tanto a las empresas ya existentes como a aquellas que hubieran sido ampliadas, trasladadas o modificadas después del 8 de septiembre de 1939. Las industrias que funcionasen desde antes de esa fecha debían acreditar su inscripción en el Censo Industrial y, en caso de no figurar en él, solicitar su incorporación inmediata. Asimismo, todas las instalaciones que hubiesen sido puestas en marcha sin la correspondiente autorización administrativa estaban obligadas a regularizar su situación cuanto antes.

El Ayuntamiento advertía además que, una vez finalizado el plazo concedido —que expiraba el 1 de julio de 1950—, se llevarían a cabo inspecciones en todas las industrias del municipio. Los establecimientos que incumplieran las disposiciones podrían enfrentarse al corte de suministros, la retirada de cupos de carburantes y materias primas e incluso a la comunicación de su situación a los organismos competentes por ejercer una actividad considerada clandestina.

Este edicto constituye un interesante reflejo de la política de control económico e industrial desarrollada en España durante los años de la posguerra. En una época marcada por la intervención administrativa y la escasez de recursos, la inscripción en los registros oficiales y el acceso a materias primas dependían en gran medida del cumplimiento de estas disposiciones gubernativas.

La publicación del bando demuestra también la importancia que comenzaba a adquirir el tejido industrial linense a mediados del siglo XX, obligando a las autoridades locales y provinciales a mantener un seguimiento más exhaustivo de talleres, pequeñas fábricas y establecimientos productivos que contribuían al desarrollo económico de la ciudad.




Realizado Por:

Luis Javier Traverso




domingo, 7 de julio de 2019

Sabías Que ... la Agencia de Publicidad "Publinter" solicitó autorización para la Publicidad extranjera en La Línea













En la sesión ordinaria de la Comisión Municipal Permanente del día 7 de julio de 1950, bajo la Presidencia de don Rafael Ruiz Marin y  con la asistencia de:

Tenientes de Alcalde don Martín Serrano Fernández
Tenientes de Alcalde don  Emilio Gómez Montejo
Tenientes de Alcalde don Justo Grande Duran
Tenientes de Alcalde don Juan Pozo Sandino
Tenientes de Alcalde don Francisco Villalta Montero
Tenientes de Alcalde don Manuel García Gutiérrez
Interventor de Fondos don Agapito Catalina Morales
Secretario Accidental don Rafael Valencia Rivera



Don Antonio Gómez Rubio

Don Antonio Gómez Rubio, director de la Agencia de Publicidad "Publinter" en La Línea, envió un escrito alegando entre otros extremos, relativos al particular, que teniendo contratada diferentes propagandas extranjeras en todas las capitales  y demás poblaciones españolas, las cuales estaban convenientemente autorizadas,  solicitaba a las autoridades pertinentes que se le permitiera contratar anuncios y propagandas con comerciantes de la vecina Plaza inglesa de Gibraltar, para que fueras difundidos y fijados en la población de La Línea.

También, comunicando que tenia en proyecto construir un Carro Portador de anuncios para transitarlo por las calles, alusivos a las Casas Comerciales de esta localidad y Carteles Taurinos de la Velada que iba a comenzar proximamente, se le concediera la debida autorización al efecto.

La Comisión acordó por unanimidad en cuanto a lo primero no poder acceder  a lo solicitado en el mismo con carácter general, si bien y ya en casos concretos en lo que se refería a la clase de anuncios de que trataba, se estudiaría y se se vería la forma de autorizarlos.

En relación a lo segundo, se acordó autorizar al Sr. Alcalde para que de acuerdo y bajo el asesoramiento de la Comisión Municipal de Policía Urbana, resolviera lo que estimara y juzgara mas oportuno.

Sabías Que ... el 7 de julio de 1950 le fueron concedidas las licencias de apertura a los establecimientos .....












En la sesión ordinaria de la Comisión Municipal Permanente del día 7 de julio de 1950, bajo la Presidencia de don Rafael Ruiz Marin y  con la asistencia de:

Tenientes de Alcalde don Martín Serrano Fernández
Tenientes de Alcalde don  Emilio Gómez Montejo
Tenientes de Alcalde don Justo Grande Duran
Tenientes de Alcalde don Juan Pozo Sandino
Tenientes de Alcalde don Francisco Villalta Montero
Tenientes de Alcalde don Manuel García Gutiérrez
Interventor de Fondos don Agapito Catalina Morales
Secretario Accidental don Rafael Valencia Rivera

Se autorizaron las siguientes solicitudes de  licencias de aperturas de los establecimientos:


  • Don Eleuterio Pecino Oliva; instalar una droguería en la calle San Cecilio, nº 3
  • Don José Gavira Vargas; instalar un Bar en la calle San Pablo, nº 10, local que ocupaba el Taller de Bicicletas que adquirió por traspaso a son Rafael Vilches Carretero.
  • Don Bautista Martín Carmona; establecer un despacho de Carnes en la Avenida Teniente Silva, nº19
  • Don Andrés Jiménez Rondan; instalar la Industria de venta de Carbón vegetal al detalle en la calle Gibraltar, nº 70

La Comisión, teniendo en cuenta que por los peticionarios se habían cumplido los trámites legales previos; que los locales según los dictámenes emitidos por el Sr. Inspector Municipal de Sanidad, reunían las condiciones higiénico sanitarias que determinaba las disposiciones y en un todo de conformidad con los informes y propuestas favorables de la Comisión de Policia Urbana, , Sr, jefe del Sindicato Provincial del Combustible y la Jefatura Nacional del Servicio de carnes, cueros y derivados, acordó por unanimidad la concesión de las licencias correspondientes, previo el abono de los derechos e impuestos municipales pertinentes y cumplimiento por los mismos de los demás requisitos prevenidos con respecto al ejercicio de las industrias mencionadas.



Sabías Que ... el 7 de julio de 1950 se acuerda la creación de una Escuela Preparatoria para el Ingreso en la Escuela Elemental del Trabajo













En la sesión ordinaria de la Comisión Municipal Permanente del día 7 de julio de 1950, bajo la Presidencia de don Rafael Ruiz Marin y  con la asistencia de:

Tenientes de Alcalde don Martín Serrano Fernández
Tenientes de Alcalde don  Emilio Gómez Montejo
Tenientes de Alcalde don Justo Grande Duran
Tenientes de Alcalde don Juan Pozo Sandino
Tenientes de Alcalde don Francisco Villalta Montero
Tenientes de Alcalde don Manuel García Gutiérrez
Interventor de Fondos don Agapito Catalina Morales
Secretario Accidental don Rafael Valencia Rivera

Se dio lectura de un escrito del Sr. Director de la Escuela Elemental del Trabajo de La Línea, comunicando que ante la gran cantidad de muchachos que con muy escasos conocimientos de cultura general, se presentaban para su ingreso en dicha Escuela, había creído necesario, contando con el Patronato, crear una Escuela Preparatoria de Ingresos, desempeñada por un Maestro nacional, el que habría de recibir los emolumentos de la casa-habitación y que ante la imposibilidad de ser atendido este gasto por dicho organismo, rogaba al Excmo. Ayuntamiento, que adoptara el acuerdo de su abono, pues con lo expresado se beneficiarían los adultos de la población.

La Comisión, tras su lectura, acordó por unanimidad, el pago de dichos emolumentos y que se diera conocimiento de este acuerdo a la Inspección Provincial de Instrucción Pública, para que lo tuviera en cuenta a los efectos de organización y creación de nuevas escuelas en esta ciudad, ya que con el establecimiento de esta clase, se atendía al problema de la enseñanza primaria, con una economía evidente para los fondos municipales.



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