El 21 de junio de 1950, a las once de la noche, el Teatro Cómico de La Línea de la Concepción se convirtió en escenario de uno de los acontecimientos musicales más destacados celebrados en la ciudad durante la primera mitad del siglo XX. Aquella noche tuvo lugar un Extraordinario Concierto, patrocinado por el Ayuntamiento de La Línea de la Concepción, en homenaje al prestigioso compositor linense José Muñoz Molleda, una de las figuras musicales más relevantes nacidas en la localidad.
El programa reunió a intérpretes de primer nivel nacional. Participó la prestigiosa Agrupación Nacional de Música de Cámara, creada en 1940 y dependiente del Ministerio de Educación Nacional, cuya misión era divulgar la música de cámara española dentro y fuera del país. La formación estaba integrada por destacados músicos: Luis Antón y Enrique García Marco a los violines, Pedro Merono a la viola y Juan Ruiz Casaux al violonchelo.
El concierto contó además con la colaboración de la eminente soprano Celia Langa, una de las voces españolas más prometedoras de aquellos años. Formada en Madrid con Lola Rodríguez de Aragón, había obtenido el prestigioso Premio Lucrecia Arana y logrado importantes reconocimientos internacionales, destacando especialmente su participación en el Concurso Internacional de Canto celebrado en Scheveningen (Holanda), donde obtuvo un Diploma de Honor y la felicitación unánime del jurado.
La presentación del acto corrió a cargo del reconocido crítico musical Antonio Fernández-Cid, una de las personalidades más influyentes de la crítica musical española de mediados del siglo XX.
José Muñoz Molleda, el compositor homenajeado
Nacido en La Línea de la Concepción, José Muñoz Molleda había mostrado desde niño extraordinarias aptitudes musicales. Estudió en el Conservatorio de Madrid y fue discípulo de importantes maestros españoles. A lo largo de su carrera obtuvo numerosos premios nacionales e internacionales y sus composiciones fueron interpretadas en España y en diversos países europeos.
Entre sus obras destacaban composiciones sinfónicas, camerísticas y vocales que le otorgaron un importante prestigio dentro del panorama musical español. Sus trabajos fueron interpretados por orquestas de primer nivel y recibieron excelentes críticas tanto por parte del público como de la prensa especializada.
El programa del concierto
La primera parte estuvo dedicada íntegramente a la obra de José Muñoz Molleda. La Agrupación Nacional de Música de Cámara interpretó su Cuarteto en Fa menor, dividido en cuatro movimientos:
- Animato e con brio.
- Adagio.
- Allegro scherzando.
- Finale – Presto.
La segunda parte ofreció una amplia muestra de la producción pianística y vocal del compositor. Entre las obras interpretadas figuraban:
- La bella cautiva de la torre.
- Juglaresca.
- Sevillana.
- Farruca.
Estas piezas fueron interpretadas por el propio autor.
Posteriormente, la soprano Celia Langa, acompañada por Muñoz Molleda, interpretó diversas composiciones vocales del maestro linense:
- Bienvenido y alabado seas.
- Come quell’uccelletto della palma.
- Canción de amigo.
- Solo tu amor.
- La rueca giraba.
El programa constituyó una auténtica muestra de la amplitud creativa del compositor, abarcando desde la música de cámara hasta la canción de concierto y las inspiraciones populares españolas.
El reconocimiento de la ciudad
La documentación conservada del acto refleja el carácter institucional del homenaje. En ella aparecen dedicatorias manuscritas y firmas de los participantes, dirigidas al Ayuntamiento de La Línea como agradecimiento por la acogida recibida durante su estancia en la ciudad.
El concierto representó no solo un reconocimiento a la trayectoria artística de José Muñoz Molleda, sino también un motivo de orgullo para una ciudad que veía cómo uno de sus hijos alcanzaba prestigio nacional en el ámbito de la música culta.
Tal día como hoy en La Línea
La celebración de este concierto el 21 de junio de 1950 demuestra la importancia que la vida cultural alcanzó en La Línea durante el siglo XX. La presencia conjunta de la Agrupación Nacional de Música de Cámara, la soprano Celia Langa, el crítico Antonio Fernández-Cid y el compositor José Muñoz Molleda convirtió aquella velada en uno de los acontecimientos musicales más relevantes celebrados en el municipio. El Teatro Cómico fue durante décadas un punto de encuentro para la actividad artística de la ciudad, acogiendo conciertos, representaciones teatrales y actos culturales que contribuyeron a enriquecer la vida social y cultural de varias generaciones de linenses.