Mostrando entradas con la etiqueta Guardia Municipal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guardia Municipal. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de junio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy, 14 de junio, en 1932, La Guardia Municipal de La Línea fue reorganizada y estrenó nueva jefatura

 







Reorganización y Acoplamiento de la Plantilla de la Guardia Municipal (14 de junio de 1932)

En la sesión municipal celebrada el día 14 de junio de 1932, la Corporación de La Línea de la Concepción examinó una propuesta presentada por la Comisión de Hacienda, relacionada con la reorganización y adaptación de la plantilla de la Guardia Municipal a las modificaciones introducidas por el nuevo presupuesto municipal recientemente aprobado.

La cuestión se enmarcaba dentro del proceso de reorganización administrativa que el Ayuntamiento venía desarrollando para adecuar los distintos servicios municipales a las nuevas disponibilidades económicas y a la estructura funcional prevista en el presupuesto en vigor. Una vez dado conocimiento del informe elaborado por la Comisión de Hacienda y examinados los antecedentes administrativos del expediente, los concejales procedieron a estudiar la situación del personal que integraba el cuerpo encargado de la vigilancia y seguridad urbana.

Tras la deliberación correspondiente, la Corporación acordó por unanimidad promover al entonces Sargento don Francisco González Reza al cargo de Jefe de la Guardia Municipal. Mediante este nombramiento, el Ayuntamiento reconocía los servicios prestados por el funcionario, así como la experiencia acumulada durante su permanencia en el cuerpo. La decisión suponía además garantizar la continuidad de la dirección del servicio mediante la promoción de un miembro que conocía en profundidad la organización interna y las necesidades de la vigilancia municipal.

El acuerdo reflejaba igualmente la confianza depositada por la Corporación en la capacidad profesional de don Francisco González Reza, cuya trayectoria dentro de la Guardia Municipal había permitido acreditar los méritos y condiciones necesarios para asumir la jefatura del cuerpo. Con ello se consolidaba una estructura jerárquica acorde con las nuevas previsiones organizativas contempladas en el presupuesto municipal.

Seguidamente, la Corporación abordó la situación administrativa de don Pablo Rodríguez Duarte, quien había desempeñado el empleo de Cabo en la desaparecida Policía Urbana. Como consecuencia de la reorganización de los servicios municipales y de la integración de efectivos en la Guardia Municipal, el citado funcionario había pasado a formar parte de este cuerpo.

Con el fin de regularizar su situación económica, se acordó que los jornales correspondientes a don Pablo Rodríguez Duarte fueran satisfechos con cargo a la consignación presupuestaria destinada a la plaza de Jefe de la Guardia Municipal. Esta medida permitía atender sus retribuciones dentro de la nueva estructura organizativa aprobada por el Ayuntamiento, garantizando al mismo tiempo la correcta aplicación de las partidas presupuestarias disponibles.

La Corporación dispuso además que tanto el ascenso de don Francisco González Reza como el reconocimiento económico acordado a favor de don Pablo Rodríguez Duarte produjeran efectos desde el día 18 de mayo de 1932, fecha en que había entrado en vigor el nuevo presupuesto municipal. Mediante esta retroactividad se aseguraba la plena regularización administrativa de las situaciones derivadas de la reorganización del cuerpo y se evitaban posibles discrepancias entre la realidad funcional del servicio y su reflejo presupuestario.

Con este acuerdo, el Ayuntamiento culminó una importante fase de adaptación de la Guardia Municipal a la nueva estructura económica y administrativa establecida para el ejercicio de 1932. La medida permitió consolidar la organización interna del cuerpo, regularizar la situación de sus integrantes y garantizar la continuidad de un servicio considerado esencial para el mantenimiento del orden y la vigilancia urbana en La Línea de la Concepción.

Tal día como hoy, 14 de junio de 1932, el Ayuntamiento de La Línea reorganizó la Guardia Municipal, nombró jefe del cuerpo a Francisco González Reza e integró definitivamente en la nueva estructura al antiguo cabo de la Policía Urbana Pablo Rodríguez Duarte, consolidando así la reorganización de los servicios de vigilancia de la ciudad.

Fotografía generada por IA




miércoles, 10 de junio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy, 12 de junio, en 1935, La Línea renovaba el uniforme de su Guardia Municipal

 









Contratación directa de uniformes y equipo para la Guardia Municipal y ratificación por la Corporación (12 de junio de 1935)

En la sesión celebrada el 12 de junio de 1935, la Comisión Gestora Municipal de La Línea de la Concepción abordó una cuestión de especial importancia para la organización y el funcionamiento de los servicios de vigilancia y representación municipal: la renovación del vestuario y del equipo destinado a la Guardia Municipal y a los Porteros del Ayuntamiento.

La medida respondía a la necesidad de dotar a estos empleados públicos de una uniformidad adecuada a las funciones que desempeñaban. La Guardia Municipal constituía uno de los servicios más visibles de la administración local, encargada de velar por el cumplimiento de las ordenanzas, colaborar en el mantenimiento del orden urbano y representar la autoridad municipal en numerosos actos públicos. Del mismo modo, los porteros municipales desarrollaban labores esenciales en el funcionamiento diario de las dependencias administrativas. Por ello, la correcta presentación y equipamiento de este personal era considerada una cuestión de interés para la imagen institucional del Ayuntamiento.

Al iniciarse el debate, el Alcalde-Presidente, don Rogelio Espinosa Álvarez, informó a los gestores de las actuaciones que había llevado a cabo haciendo uso de la autorización que previamente le había concedido la Corporación para gestionar directamente la adquisición de los uniformes necesarios.

Explicó que, tras realizar las oportunas gestiones, había concertado con el industrial local don Emilio Sáez el suministro de los nuevos uniformes destinados a la Guardia Municipal y a los Porteros del Ayuntamiento. El contrato comprendía la confección y entrega de cincuenta y cuatro uniformes completos, incluyendo la correspondiente gorra reglamentaria.

El importe total de la operación ascendía a 5.778 pesetas, cantidad que representaba una inversión importante dentro de los presupuestos municipales de la época. Con objeto de facilitar la operación y evitar una excesiva carga inmediata para las arcas municipales, se había pactado una fórmula de pago aplazada. El Ayuntamiento abonaría la mitad del importe en el momento de la entrega de los uniformes, satisfaciendo la cantidad restante mediante pagos distribuidos a lo largo de las cuatro mensualidades siguientes.

La intervención del alcalde puso de manifiesto el interés existente por modernizar y homogeneizar la imagen de los agentes municipales. En aquellos años, la uniformidad no solo tenía una finalidad práctica, sino también simbólica, pues constituía una manifestación visible de la autoridad y de la organización administrativa de la ciudad.

A continuación, el alcalde informó igualmente de otras adquisiciones complementarias destinadas a completar el equipamiento de la Guardia Municipal. Comunicó que había contratado con la firma madrileña Casa Salvador Detell el suministro de cincuenta correajes completos, necesarios para el porte reglamentario de los distintos elementos del uniforme.

El precio convenido para este material ascendía a 16 pesetas por unidad, lo que suponía un importe total de 800 pesetas.

Asimismo, había acordado la adquisición de cincuenta y cuatro porras reglamentarias, destinadas a dotar adecuadamente a los agentes municipales de los medios habituales de servicio. El coste total de este suministro ascendía a 540 pesetas.

En este caso también se habían pactado facilidades de pago, acordándose que las cantidades correspondientes serían satisfechas mediante giros comerciales con vencimientos a 30, 60 y 90 días, fórmula que permitía distribuir el desembolso en varios plazos y reducir la presión inmediata sobre la Tesorería municipal.

Una vez escuchada la exposición realizada por el alcalde, la Corporación Gestora examinó las operaciones efectuadas y consideró que las mismas respondían adecuadamente a las necesidades del servicio. Los gestores entendieron que la adquisición de los uniformes y del equipo complementario resultaba necesaria para mejorar las condiciones de trabajo del personal y reforzar la imagen institucional del Ayuntamiento.

En consecuencia, la Corporación acordó ratificar íntegramente las gestiones realizadas por el Sr. Alcalde, convirtiendo en acuerdo formal de la Comisión Gestora todos los compromisos económicos y contractuales adquiridos para la adquisición del nuevo vestuario y equipamiento de la Guardia Municipal.


Modificación en la contratación de uniformes de la Guardia Municipal y aprobación de la gestión de la Alcaldía (29 de julio de 1935)

Poco más de un mes después de adoptarse aquel acuerdo, la cuestión volvió a ser objeto de examen por parte de la Comisión Gestora en la sesión celebrada el 29 de julio de 1935, debido a una serie de circunstancias imprevistas surgidas durante la ejecución del contrato.

En dicha sesión, don Rogelio Espinosa Álvarez informó nuevamente a la Corporación sobre las dificultades encontradas para materializar el suministro inicialmente pactado.

Explicó que, cuando se aproximaban las fechas de celebración de la Velada y Fiestas de La Línea, el industrial encargado de confeccionar los uniformes le había comunicado una incidencia que alteraba las condiciones inicialmente acordadas. Según manifestó el proveedor, no disponía ya de existencias suficientes de la tela ofertada en un principio para confeccionar la totalidad de las prendas comprometidas.

La única solución posible consistía en emplear un tejido de calidad superior al inicialmente previsto. Sin embargo, la utilización de aquel nuevo material implicaba un incremento de diez pesetas por uniforme respecto al precio originalmente pactado.

La situación revestía cierta urgencia. La proximidad de las fiestas hacía imprescindible que los agentes municipales dispusieran de los nuevos uniformes antes de la celebración de los actos festivos, en los que debían prestar servicio y representar la autoridad municipal ante vecinos y visitantes.

Ante estas circunstancias, y considerando que no existía tiempo material suficiente para convocar una reunión previa de la Comisión Gestora, el alcalde decidió actuar bajo su responsabilidad. Antes de adoptar una resolución definitiva, comprobó personalmente la calidad de la nueva tela propuesta y verificó que presentaba características superiores a las inicialmente contratadas.

Tras esta comprobación, resolvió aceptar la modificación propuesta por el industrial, aunque introduciendo una reducción en el número de prendas encargadas. El pedido quedó finalmente limitado a cincuenta uniformes, cantidad que se consideró indispensable para cubrir las necesidades más urgentes del servicio.

Como resultado de esta modificación, el coste total de la operación quedó fijado en 5.350 pesetas, importe que el alcalde sometía ahora a la consideración y aprobación de la Corporación.

Los miembros de la Comisión Gestora escucharon las explicaciones ofrecidas y analizaron las circunstancias excepcionales que habían motivado la decisión. Se valoró especialmente la urgencia existente, la proximidad de la Velada y la conveniencia de que la Guardia Municipal dispusiera de una uniformidad adecuada durante aquellas fechas.

Considerando justificadas las razones expuestas por el alcalde y entendiendo que la solución adoptada había sido la más conveniente en aquellas circunstancias, la Corporación acordó aprobar y ratificar la actuación realizada por la Alcaldía, dando plena validez a la modificación introducida en el contrato.

El asunto concluyó con una intervención del gestor don Tomás Jiménez Cortes, quien quiso dejar constancia pública de su satisfacción por el resultado alcanzado. Manifestó su reconocimiento a la forma en que había sido uniformada la Guardia Municipal, destacando el aspecto que ofrecían los agentes tras la renovación de su vestuario.

A juicio del gestor, el resultado constituía una mejora evidente tanto para el servicio como para la imagen de la administración local. Por ello propuso que la Corporación concediera un voto de gracia a la Alcaldía y a la Comisión que había intervenido en todo el proceso de contratación y supervisión de los uniformes.

La propuesta fue acogida favorablemente por los restantes miembros de la Comisión Gestora, que acordaron aprobarla y hacer constar expresamente en el acta el reconocimiento oficial a la labor desarrollada.

Con este acuerdo quedaba concluido un proceso iniciado semanas antes y que había permitido renovar la imagen de la Guardia Municipal en vísperas de las principales celebraciones de la ciudad, reforzando tanto la presencia institucional del Ayuntamiento como las condiciones materiales de servicio de sus agentes.

Tal día como hoy, en 1935, el Ayuntamiento de La Línea aprobaba la renovación de los uniformes y del equipamiento de su Guardia Municipal, una medida que modernizó la imagen del cuerpo y mereció incluso el reconocimiento oficial de la Corporación Gestora.


Fotografía generada por IA




domingo, 7 de julio de 2019

Sabías Que ... el 7 de julio de 1937 se acordaron admitir dimisiones y realizar nombramientos de Personal del Ayuntamiento.













En la sesión de la Comisión Municipal Permanente celebrada el 7 de julio de 1937, bajo la presidencia del Sr. Alcalde don Victor Méndez Márquez de la Plata los señores asistentes: 

Teniente de Alcalde don Rafael M. de Villena
Teniente de Alcalde don Joaquín Trujillo Delgadillo
Teniente de Alcalde don Emilio Gómez Montejo
Interventor de Fondos don José Hermoso Ruiz
Secretario don Francisco Martin de Rosales


Se procedió a comunicar las alteraciones que se habían producido en el Personal de Ayuntamiento:

  • Dimite don Manuel Domínguez Álvarez del cargo de Agente de Arbitrios

  • Se nombra Agente de 3ª de la Recaudación de Arbitrios a don José del Valle Castaño, de forma interina y cesando como Agente interino de la Guardia Municipal.
  • Se nombra Cuadrero de la Administración de Arbitrios a don Salvador Rodriguez Millan,  de forma interina y cesando como Agente interino de la Guardia Municipal.
  • Teniendo en cuenta la falta de personal en la Recaudación de Arbitrios, por encontrarse enfermos el Agente de 2ª don Agustín Morales Pozo y el de 3ª don Antonio Delgado Vázquez y teniendo la necesidad de atender a dicho servicio, sin existir vacantes que proveer, se acordó nombrar temporero a don Francisco Camacho Gil, con el jornal de 6,00 pesetas.

  • Se nombra Ordenanza de la Casa Consistorial en Comisión a don Antonio Medina Godino, Agente de la Guardia Municipal.

  • Dimite don Rafael Martín Pacheco como Agente interino de la Guardia Municipal
  • Se nombra Agente interino de la Guardia Municipal a don Manuel Yedra Lara
  • Se nombra Agente interino de la Guardia Municipal a don José López Velarde
  • Se nombra Agente interino de la Guardia Municipal a don José Parra Gutiérrez
  • Se nombra Agente interino de la Guardia Municipal a don Rafael Duarte Pecino
  • Se nombra Agente interino de la Guardia Municipal a don Salvador Castellano González.

  • Se nombra Guarda nocturno Municipal interino a don Juan Navarro Ortega
  • Se nombra Guarda nocturno Municipal interino a don Antonio Racero Badillo
  • Se nombra Guarda nocturno Municipal interino a don Antonio Sibaja Rojas
  • Se nombra Guarda nocturno Municipal interino a don Antonio Rodríguez Moreno
  • Se nombra Guarda nocturno Municipal interino a don Antonio Guerrero Marcos
  • Se nombra Guarda nocturno Municipal interino a don Domingo Teba García
  • Se nombra Guarda nocturno Municipal interino a don Francisco Moreno Peñamil.

  • Se nombra temporero al Servicio de la Fiscalidad de la Vivienda a don Enrique Gómez Márquez con el jornal de 6,00 pesetas.





Páginas