jueves, 21 de mayo de 2026

Sabías Que… Tal día como hoy, 21 de mayo en 1954, el B.O.E. anunció la construcción de 58 viviendas y dos locales comerciales en La Línea de la Concepción















 

El 21 de mayo de 1954, el Boletín Oficial del Estado publicó en su número 141 un importante anuncio relacionado con el desarrollo urbano de La Línea de la Concepción durante los años de la posguerra española. La publicación oficial hacía referencia a la subasta para la ejecución de un grupo de 58 viviendas y dos locales comerciales, proyectados en el bloque número 14 de la ciudad, dentro de las actuaciones impulsadas por la Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones.

La noticia aparecía bajo el encabezamiento del Ministerio de la Gobernación, organismo del que dependía entonces la Dirección General de Regiones Devastadas, institución creada tras la Guerra Civil para reconstruir numerosas poblaciones españolas afectadas por el conflicto y para desarrollar nuevos proyectos de vivienda pública en distintas ciudades del país.

El anuncio oficial señalaba que el proyecto había sido aprobado por el Consejo de Ministros el 5 de marzo de 1954 y que las obras serían adjudicadas mediante subasta pública. El presupuesto total ascendía a más de 3.900.000 pesetas, cifra muy considerable para la época, reflejando la magnitud de la actuación urbanística prevista para la ciudad.

La documentación técnica podía examinarse tanto en Madrid como en la Jefatura comarcal de la zona de Algeciras y en el propio Ayuntamiento de La Línea de la Concepción, permitiendo así que las empresas constructoras interesadas conocieran las condiciones administrativas y económicas del proyecto.

El expediente recogía además los complejos requisitos exigidos a los licitadores, quienes debían acreditar solvencia económica, experiencia técnica y capacidad profesional suficiente para asumir unas obras de gran volumen. También se establecían depósitos provisionales, plazos administrativos y el procedimiento de adjudicación, muy detallado conforme a la legislación de contratación pública vigente durante el franquismo.

La construcción de estas viviendas formaba parte del proceso de crecimiento urbano que experimentaba La Línea durante los años cincuenta. La ciudad atravesaba entonces un importante incremento demográfico ligado tanto al desarrollo económico de la zona fronteriza como a la necesidad de alojamiento para numerosas familias trabajadoras.

En aquellos años, la escasez de vivienda constituía uno de los grandes problemas urbanos de muchas ciudades españolas. Las promociones impulsadas por el Estado pretendían aliviar parcialmente esta situación mediante la construcción de bloques residenciales destinados principalmente a clases populares y trabajadores con recursos limitados.

La intervención de la Dirección General de Regiones Devastadas en La Línea no resultaba casual. Aunque el organismo había nacido inicialmente para reconstruir zonas dañadas por la guerra, durante los años cuarenta y cincuenta amplió sus funciones hacia proyectos de urbanización, equipamientos públicos y viviendas protegidas en numerosas localidades españolas.

El anuncio publicado en el B.O.E. reflejaba además el modelo administrativo centralizado característico del régimen franquista. Todas las decisiones relacionadas con la contratación, adjudicación y supervisión de las obras quedaban controladas directamente desde Madrid mediante complejos procedimientos burocráticos y técnicos.


Transcripción Literal:

MINISTERIO DE LA GOBERNACIÓN
Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones

Anunciando la subasta de las obras de «Grupo de 58 viviendas y dos locales comerciales en el bloque número 1», en La Línea de la Concepción (Cádiz).

Aprobado por el Consejo de Ministros de 5 de marzo del corriente año el proyecto para ejecución de las obras de «Grupo de cincuenta y ocho viviendas y dos locales comerciales en el bloque número uno», en La Línea de la Concepción (Cádiz), la Dirección General de Regiones Devastadas y Reparaciones anuncia, por el presente, la celebración de subasta para la ejecución de estas obras, con arreglo a las siguientes bases:

Primera.—Las obras se ejecutarán de acuerdo con el proyecto aprobado que, así como los pliegos de condiciones particulares, facultativas y económico-administrativas que han de regir en esta subasta, podrán examinarse en el Negociado de Contratos de esta Dirección General, Amador de los Ríos, número 9, planta segunda, Madrid, y en las oficinas de la Jefatura comarcal en la zona de Algeciras, Ayuntamiento de La Línea de la Concepción (Cádiz), todos los días laborables, y durante las horas de once a trece, hasta el día y hora en que termine el plazo de admisión de pliegos.

Segunda.—El presupuesto general, por contrata, aprobado para estas obras, asciende a la cantidad de tres millones novecientas dos mil seiscientas noventa pesetas setenta y tres céntimos (pesetas 3.902.690,73), de la que deducidos los conceptos ajenos a la contratación, que no ha de percibir el contratista, y por tanto no pueden quedar afectados por la baja de la licitación (honorarios facultativos, inspección y locomoción y gastos generales de la Dirección General, de acuerdo con las normas por que se rigen), y que en junto son cuatrocientas veintiséis mil ciento noventa y seis pesetas con ochenta céntimos (pesetas 426.196,80), queda como cantidad base para la subasta y, por ende, afectada por las bajas que se ofrezcan, la de tres millones cuatrocientas setenta y seis mil cuatrocientas noventa y tres pesetas con noventa y tres céntimos (pesetas 3.476.493,93).

Tercera.—De acuerdo con las prescripciones de la Ley de 17 de octubre de 1940, la cuantía del depósito provisional que ha de constituirse en metálico o efectos públicos en la Caja General de Depósitos y cualquiera de sus sucursales, es de diecisiete mil ciento cuarenta y siete pesetas con cuarenta céntimos (17.147,40 pesetas).

Cuarta.—Las proposiciones para optar a esta subasta se admitirán en el Registro general de esta Dirección General durante veinte (20) días hábiles, contados desde el siguiente, inclusive, al en que aparezca este anuncio en el BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO, hasta las doce horas del último día; si éste fuese inhábil, terminará el plazo a las doce horas del día siguiente hábil, no admitiéndose proposiciones por correo.

Quinta.—Los documentos de que conste cada proposición, se distribuirán en dos sobres independientes, cerrados, lacrados y suscritos precisamente por el licitador, en cuyo anverso, y con toda claridad, se expresará:

«Proposición que presenta don ……… para optar a la subasta de ejecución de las obras de ………»

Madrid, …… de ……… de 195…

El licitador,
Firmado ………

En todo caso se hará constar el nombre y apellidos de la persona a quien corresponda la firma estampada.

En el sobre número uno se incluirán, además del resguardo del depósito constituido con arreglo a la base tercera, los documentos que acrediten en forma fehaciente los siguientes extremos:

a) La personalidad del licitador.
b) El estar matriculado como contratista de obras y al corriente en el pago de la contribución industrial correspondiente, o en caso de estar exento de ésta, los recibos acreditativos de los impuestos que la sustituyen.
c) Hallarse al corriente en el pago de los seguros sociales.
d) Poder bastante en el caso de que el solicitante actúe en nombre de otra persona natural o jurídica.
e) Certificación o certificaciones expedidas por facultativos competentes que acrediten al licitador como persona capacitada técnicamente, o documento demostrativo de que el interesado está en posesión de título técnico relacionado con la construcción, expedido por la Escuela dependiente del Estado español.
f) Documentación acreditativa de que el proponente es persona con suficiente capacidad económica para hacerse cargo de las obras. Carecerá de valor a estos efectos la declaración suscrita por los interesados.
g) Escrito firmado por el licitador designando persona con residencia en Madrid, para oír y recibir notificaciones, cuando aquél no tenga domicilio en esta capital.

En el sobre número dos se incluirá, única y exclusivamente, la oferta o proposición económica, redactada, precisamente, con arreglo al siguiente texto:

«Don ………, natural de ………, provincia de ………, de …… años de edad y profesión ………, vecino de ………, calle de ………, número ………, teléfono ………, actuando en nombre (1) ………

Enterado del anuncio publicado por la Dirección General de Regiones Devastadas en el BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO de fecha ……… de ……… de 195…, para adjudicar en subasta la ejecución de las obras de ………, se compromete solemnemente a tomar a su cargo dicha ejecución con una rebaja del ………» (2)

(1) Propio, o de la persona o Entidad a quien represente.
(2) Se expresará en letra el tanto por ciento de rebaja ofrecida.

La proposición económica se extenderá necesariamente en papel del timbre de la clase sexta.

Sexta.—El acto de resolución de la subasta se celebrará a las trece horas del último día, ante una Mesa de adjudicación presidida por el Director general de Regiones Devastadas o persona en quien delegue; el Abogado del Estado designado por la Asesoría Jurídica del Ministerio de la Gobernación; el Interventor Delegado de la Administración General del Estado en la misma Dirección General; el Secretario general del Organismo y los Arquitectos Jefes de las Secciones de Obras y de Proyectos del propio Centro directivo. Esta Mesa estará asistida por el Notario de turno que designe el Colegio Notarial de Madrid.

Séptima.—Presentados por los licitadores los pliegos en el Registro general, y cerrado el período de admisión, no podrán retirar sus proposiciones, quedando obligados a las resultas de la subasta.

Octava.—Abiertos por la Mesa de adjudicación los sobres número uno, se procederá a calificar las proposiciones en ellos contenidas, desechando libremente a los licitadores que a juicio de la Mesa no demuestren garantía suficiente para la ejecución de la obra, así como las proposiciones que no se acomoden a los requisitos exigidos. Contra estas decisiones no procederá recurso alguno.

Los sobres número dos de los proponentes eliminados serán destruidos sin abrir, dando fe de ello el Notario autorizante. A continuación se procederá a la apertura de los sobres número dos restantes, adjudicándose provisionalmente la obra a la proposición más económica.

En caso de empate entre dos o más proposiciones se abrirá, por quince minutos, entre los proponentes empatados, licitación por pujas a la llana, y si aun así no se resolviese el empate, se adjudicará la obra por sorteo realizado en el acto.

A todos los señores licitantes que no resulten adjudicatarios se les devolverá seguidamente el correspondiente resguardo de la fianza provisional, debidamente diligenciado para su canje, contra entrega del recibo del Registro general acreditativo de la presentación de los pliegos.

Novena.—La adjudicación definitiva de las obras será comunicada por oficio al rematante.

Madrid, 22 de marzo de 1954.—El Director general, José Macián.


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Luis Javier Traverso




Sabías Que…tal día como hoy, 21 de mayo, durante su gira nacional de 1972 Elisa Ramírez protagonizó en el Teatro Cómico de La Línea la comedia “El Baño”

 










El domingo 21 de mayo de 1972, el Teatro Cómico de La Línea de la Concepción acogió una de las producciones teatrales más curiosas y modernas del circuito escénico español de comienzos de los años setenta: la representación de “El Baño”, obra del dramaturgo J. M. Bellido, protagonizada por la actriz Elisa Ramírez y dirigida por Diego Serrano.

El programa anunciaba una única jornada de actuación, con sesiones de tarde y noche, reflejando la intensa actividad cultural que todavía mantenían los teatros linenses durante aquellos años, cuando las compañías nacionales seguían recorriendo las principales ciudades españolas mediante largas giras teatrales.

La imagen conservada del programa resulta especialmente significativa. En la portada destacaba el gran retrato fotográfico de Elisa Ramírez, convertido en el principal reclamo visual de la función, acompañado por una elegante composición tipográfica en tonos rojos y azules característica de los impresos teatrales de comienzos de los años setenta. En el interior del folleto aparecía además el reparto completo de la obra junto a diversos textos promocionales y comentarios del propio autor.

La producción teatral de “El Baño” formaba parte de una extensa gira nacional desarrollada entre 1972 y 1973 tras el éxito obtenido en Madrid. La compañía recorrió numerosos escenarios españoles, incluyendo teatros tan importantes como el Teatro Principal de Zaragoza y diversos recintos valencianos, consolidándose como una de las propuestas teatrales comerciales más comentadas de aquella temporada.

El elenco principal estaba encabezado por Elisa Ramírez, actriz muy popular gracias a sus frecuentes apariciones en el espacio televisivo Estudio 1 de Televisión Española. Junto a ella figuraban Pedro Román, Simón Cabido, Maruja Recio y Pastora Mejías Peña, mientras que la dirección corría a cargo de Diego Serrano, esposo de la actriz protagonista.

La propia Elisa Ramírez aparecía ampliamente entrevistada dentro del programa de mano distribuido al público linense. En aquellas páginas repasaba sus comienzos artísticos en Radio Alcira y sus primeros pasos en compañías teatrales ambulantes antes de alcanzar notoriedad nacional gracias a la televisión y al cine. La actriz definía “El Baño” como una oportunidad para explorar un nuevo tipo de teatro moderno y diferente dentro de la escena española contemporánea.

Por su parte, el dramaturgo J. M. Bellido explicaba en el mismo folleto algunas de las claves de la obra, afirmando que se trataba de una comedia construida alrededor de “deseos ocultos, frustraciones y recuerdos”, centrada especialmente en el personaje de una mujer casada de la España contemporánea. Bellido insistía además en que la obra pretendía alejarse de los esquemas tradicionales de la comedia burguesa convencional.

Uno de los aspectos más innovadores de “El Baño” era precisamente su planteamiento escénico. La acción se desarrollaba íntegramente dentro del cuarto de baño principal de una vivienda burguesa, rompiendo así con el clásico salón doméstico que había dominado durante décadas el teatro comercial español.

Ese espacio íntimo funcionaba dentro de la obra como una especie de confesionario moderno donde los personajes abandonaban las apariencias sociales y terminaban revelando sus verdaderos sentimientos, frustraciones y contradicciones. Lo que comenzaba como una simple discusión cotidiana entre un matrimonio joven terminaba convirtiéndose en un complejo desfile de reproches, celos, secretos y malentendidos.

La trama se articulaba mediante continuas entradas y salidas de personajes secundarios —familiares, amistades y visitas inesperadas— que iban invadiendo progresivamente la intimidad del cuarto de baño. Cada nueva aparición añadía nuevos equívocos y tensiones, aumentando el ritmo de la comedia hasta desembocar en una sucesión de situaciones absurdas propias del vodevil contemporáneo.

El humor rápido y los diálogos ágiles permitían además introducir una crítica indirecta a las relaciones sentimentales y a las convenciones sociales de la España de comienzos de los años setenta. Bajo la apariencia ligera de una comedia doméstica, la obra abordaba temas como la convivencia matrimonial, la incomunicación y la doble moral burguesa.

El éxito de la producción estuvo muy ligado a la interpretación de Elisa Ramírez, cuya naturalidad escénica y experiencia televisiva conectaban fácilmente con el público. La actriz se había convertido durante aquellos años en uno de los rostros femeninos más reconocibles de la televisión española, especialmente gracias a sus trabajos dramáticos en TVE.

La dirección de Diego Serrano fue igualmente muy valorada por la crítica especializada, especialmente por la complejidad técnica que implicaba desarrollar toda la acción en un único escenario reducido sin perder dinamismo ni ritmo escénico.

La representación de “El Baño” en La Línea reflejaba además el proceso de transformación que estaba experimentando el teatro comercial español durante los últimos años del franquismo. Las compañías comenzaban a incorporar argumentos más modernos, escenarios menos convencionales y diálogos más cercanos a la realidad cotidiana del público urbano.





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Luis Javier Traverso




miércoles, 20 de mayo de 2026

Sabías Que… Tal día como hoy, 20 de mayo, en 1891, la prensa publicó los dramáticos sucesos ocurridos en La Línea tras la muerte de un joven contrabandista en la frontera de Gibraltar

 












En mayo de 1891, La Línea de la Concepción fue escenario de uno de los episodios más tensos y violentos relacionados con el contrabando y el control fronterizo con Gibraltar durante el siglo XIX. Los hechos, recogidos por la prensa de la época y difundidos por el periódico campogibraltareño El Sino, reflejaron el enorme clima de conflictividad social existente en torno al paso clandestino de tabaco y mercancías entre Gibraltar y territorio español.

Según narraba la crónica, todo comenzó en la noche del 13 de mayo, cuando varios jóvenes conocidos popularmente como “banqueteros” intentaron atravesar la zona neutral próxima a Levante portando morales cargados con género ilícito. Aprovechando la oscuridad, trataron de burlar la vigilancia existente entre las postas de carabineros situadas cerca de la frontera.

Al ser descubiertos por los carabineros de servicio, los muchachos emprendieron la huida por el campo neutral, abandonando la carga para correr con mayor rapidez. Los agentes recuperaron los morales y los presentaron posteriormente ante el mando correspondiente de la guardia principal.

Poco después tuvo lugar el hecho que desencadenó la tragedia. Uno de aquellos jóvenes, identificado como Andrés Giles, volvió a intentar cruzar la zona próxima a la canilla número 3. Diversos vecinos aseguraban que iba sin carga alguna, pero un empleado de la Tabacalera abrió fuego contra él, alcanzándolo mortalmente. El disparo acabó instantáneamente con su vida.

La muerte del muchacho provocó una enorme conmoción en el barrio de Vista Hermosa y en los alrededores de la frontera. La prensa recogía además versiones contradictorias sobre lo ocurrido posteriormente. Algunos aseguraban haber escuchado otros disparos minutos después, mientras otros afirmaban que junto al cadáver apareció un morral cargado de tabaco y una pistola descargada.

A la mañana siguiente, antes incluso de las ocho, numerosos vecinos se agrupaban en las calles comentando lo sucedido. La indignación creció rápidamente entre mujeres, niños y trabajadores del barrio, muchos de los cuales comenzaron a increpar a los empleados de la Tabacalera, conocidos popularmente como “blanquillos”.

La situación terminó degenerando peligrosamente. Según el relato periodístico, algunos empleados respondieron a las protestas con amenazas y actitudes provocadoras, aumentando aún más la tensión entre la población. La multitud comenzó entonces a lanzar piedras contra los agentes.

El momento más dramático se produjo cuando llegó el relevo de los agentes acompañado de un oficial. La crónica acusaba directamente a este mando de ordenar a sus hombres formar en línea de ataque con los sables desenvainados y los fusiles Remington preparados, mandando abrir fuego contra la multitud congregada en Vista Hermosa.

Los disparos provocaron escenas de auténtico pánico en el barrio. Dos hombres resultaron heridos casi de inmediato: uno cuando salía de su casa y otro al intentar entrar en ella. Las calles se llenaron de gritos, carreras y escenas de desesperación mientras mujeres y niños trataban de refugiarse en las viviendas cercanas.

La descripción realizada por el periódico resultaba especialmente dura, retratando una población aterrorizada mientras las balas recorrían las calles del barrio. La publicación denunciaba además que los agentes continuaron avanzando hacia el interior de la población persiguiendo a vecinos indefensos.

Finalmente, el alcalde, acompañado por la Guardia Civil y agentes de orden público, intervino para tratar de contener a la multitud y evitar un enfrentamiento aún mayor. La población, profundamente alterada por la muerte de Andrés Giles y por la actuación de los agentes armados, permanecía completamente indignada por los sucesos acontecidos aquella mañana.

Este episodio reflejaba la enorme tensión social existente en La Línea a finales del siglo XIX, marcada por la pobreza, el desempleo y la dependencia económica del contrabando ligado a Gibraltar. Para muchos vecinos de los barrios más humildes, el paso clandestino de mercancías constituía una forma habitual de subsistencia, mientras que las autoridades españolas trataban de combatir estas prácticas mediante una creciente militarización de la frontera.

Los acontecimientos de mayo de 1891 quedaron así grabados como uno de los episodios más violentos y dramáticos de la historia fronteriza linense, mostrando hasta qué punto el conflicto entre control aduanero, supervivencia popular y autoridad estatal podía desembocar en auténticas situaciones de tragedia colectiva.


Transcripción Literal: 

LO DE GIBRALTAR

Sobre los deplorables sucesos acaecidos en La Línea, en la noche del 13 y mañana del 14, trae extensos pormenores El Sino, del Campo de Gibraltar.

A cosa de las nueve de la noche del día 13 —dice El Sino— unos cinco o seis jóvenes de los conocidos aquí por «banqueteros» intentaron pasar a La Línea con unos morales de género ilícito por entre las postas de carabineros número 4 y 5, sita en la parte neutral de Levante.

Cuando ya iban á conseguir su objeto, notaron que los carabineros allí de servicio los perseguían, y entonces los muchachos para poder librarse de ser aprehendidos, se dieron á la fuga por el campo neutral, mas no sin antes desprenderse de los morales para correr, sin duda, más ligeros.

Los carabineros, en vista, según parece, de que comprenderían lo imposible que les sería alcanzar á aquellos jóvenes, desistieron de perseguirlos y recogieron los morales, presentándolos al comandante de la guardia de Principal.

Esto parece que lo han visto varios vecinos de aquel barrio.

Al poco tiempo de lo dicho, uno de los mencionados jóvenes, Andrés Giles, volvió á intentar salir por la canilla núm.. 3, sin la menor carga, al decir de sus compañeros, y según de público se decía por todo el vecindario del barrio de Vista Hermosa; pero con la desgracia de que, visto por un empleado de la Tabacalera, éste le disparó un tiro con la poca fortuna de dejarle muerto instantáneamente.

También dicen decir que otro de los contrabandistas jóvenes, al intentar pasar por la misma canilla, tropezó con el cadáver de su compañero.

Muchos vecinos de aquel lugar aseguran que á los veinte o treinta minutos de oír el disparo, que sin duda causó la muerte del infeliz Giles, sintieron otro dos como de revólver.

También dicen que vieron á un soldado de infantería de carabineros con un morral dirigirse hacia el lugar del suceso.

Otras versiones aseguran que cuando llegaron las autoridades competentes á levantar el cadáver, encontraron al lado de él un morral cargado de tabaco y una pistola descargada.

Antes de las ocho de la mañana del 14, los vecinos de Vista Hermosa se hallaban en grandes grupos refiriendo todo lo acaecido que habían originado la muerte de Giles en la noche anterior.

Por efecto de aquellos grupos se pasaba mucho más empleado de la Tabacalera. Los inmensos mayorías de los grupos lo componían mujeres y niños, éstos al ver á los tales blanquillos les dirigían algunas que otras palabras duras, en son de protesta y como prueba de la indignación que les había causado el hecho cometido por uno de sus compañeros.

Pero los «blanquillos» seguían recibiendo con además provocativos los improperios que los niños y las mujeres les dirigían y hasta dicen que uno de ellos se atrevió á amenazarlas «con que todas las noches se iban á cargar, media docena y pisao» (palabras textuales).

Estas otras provocaciones de los «blanquillos» dicen que exacerbaron de tal manera á aquellos grupos que algunos chiquillos y mujeres empezaron á tirarles algunas piedras.

En esto llegaba el relevo, ó sean otros seis «blanquillos», y un oficial de los mismos, el cual, en vez de obligar á la fuerza á retirarse de aquel lugar, puesto que á dicha hora ya no eran necesarios sus servicios, y así con esto privar al pueblo de un conflicto, desarmó á uno de sus subordinados y con más arranques que un Cid Campeador ordenó á su fuerza que se preparase en línea de ataque, con los sables desenvainados y los remingtons cargados, y á seguida dio la voz de romper el fuego sobre aquella multitud indefensa.

Al ruido de las primeras detonaciones, y como por encanto, todo el barrio de Vista-Hermosa y calles adyacentes completamente vírgenes ocupados por una inmensa muchedumbre.

Aquel oficial, sin reparar á lo que se exponía, seguía al parecer frenético, avanzando y haciendo fuego contra aquella apilada muchedumbre que se dispersaba precisamente sin hacer el menor alarde de resistencia. A los primeros disparos hechos por el oficial y los «blanquillos», á poco más de un metro de distancia de las casas que forman el indicado barrio, cayeron al suelo dos hombres heridos, uno que salía de su casa y otro que entraba también en la suya.

Mas esta sangre vertida por dos honrados artesanos no intimidó en lo más mínimo á aquellos agentes de la Tabacalera, sino que antes al contrario les dió alientos para proseguir su carrera atropellando á los pacíficos habitantes de esta villa.

¡Qué cuadro más horrible hemos presenciado esta mañana!

Aquí gritos femeniles, allí lamentos, más allá expresiones de mal contenido cólera y por en medio de todo se sentía el lúgubre silbido de las balas. Todos corrían, todos trataban de encerrarse en alguna casa para no tener ninguna clase de choque con aquel y aquellos individuos que se internaban por las más principales calles de la población, después de haber dejado charcos de sangre á su paso, persiguiendo á inocentes niños é indefensas mujeres.

El alcalde con la guardia civil y agentes de orden público, se dedicó á calmar á las masas, y no sin grandes esfuerzos, las contuvo en su afán de avanzar. Todos estaban indignados con lo acontecido.

Pero, señores conservadores, esto va á ser el fin…


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Luis Javier Traverso

Bibliografía: Periódico "La República" del 20 de mayo de 1891




Sabías Que… Tal día como hoy, el 20 de mayo, en 1962, “La Nena y Yo” llevó el humor surrealista de Miguel Gila y Mary Santpere al Teatro Parque de La Línea

 









El domingo 20 de mayo de 1962, el Teatro Parque de La Línea de la Concepción acogió una de las propuestas humorísticas más singulares y populares del panorama teatral español de comienzos de los años sesenta: la representación de “La Nena y Yo”, espectáculo protagonizado por el célebre humorista Miguel Gila y la actriz catalana Mary Santpere, dos figuras fundamentales del humor escénico español de la época.

El programa anunciaba una única actuación en doble sesión, a las siete de la tarde y a las diez y cuarto de la noche, bajo la presentación de la llamada “Compañía Madrileño-Catalana de Teatro para pasarlo bien”, fundada en 1961. La publicidad definía la obra como una “tragedia musical en varios dramas, para llorar de risa”, una fórmula deliberadamente absurda que resumía perfectamente el estilo humorístico de Gila y el tono disparatado de la representación.

La imagen del programa conservado resulta especialmente reveladora del tipo de espectáculo que el público linense pudo contemplar aquella noche. El folleto mezclaba humor gráfico, ironía y provocación cómica con una estética moderna y desenfadada. En la portada destacaba el gran título de la obra junto a varias notas humorísticas dirigidas al público, escritas con el peculiar sarcasmo de Miguel Gila.

Entre ellas podía leerse:

“Este espectáculo no es apto para menores, pero sí para señores bajitos, aunque no vayan acompañados de su esposa.”

“Si algún espectador se duerme, le suplicamos que no ronque y si lo hace que sea flojito.”

“Algunas señoritas del ballet tienen novio y otras no.”

“A los chicos dejarlos en casa acostaditos y abrigaditos.”

Estas frases convertían el propio programa en parte del espectáculo, rompiendo la formalidad habitual de los impresos teatrales y anticipando al espectador el tono absurdo y desenfadado que dominaba toda la función.

“La Nena y Yo” había sido estrenada originalmente en diciembre de 1961 y durante 1962 realizó una extensa gira por numerosos teatros españoles, entre ellos el Teatro Cervantes de Sevilla y otros importantes escenarios nacionales. La obra estaba escrita por el propio Miguel Gila Cuesta, mientras que la música original corría a cargo del maestro Máximo Barata.

Más que una obra dramática convencional, “La Nena y Yo” funcionaba como una sucesión de cuadros musicales, sketches humorísticos, canciones y situaciones absurdas que giraban en torno a una falsa historia matrimonial entre los protagonistas. La función comenzaba con una boda ficticia entre los personajes interpretados por Mary Santpere y Gila, quienes iniciaban posteriormente una surrealista “luna de miel” cargada de discusiones absurdas, malentendidos y situaciones grotescas.

El contraste físico entre ambos actores constituía una de las grandes claves visuales del espectáculo. Mary Santpere, conocida popularmente como “la reina del paralelismo cómico”, poseía una presencia escénica imponente y expresiva, mientras que Gila aparecía sobre el escenario con su habitual figura desgarbada, su boina y su apariencia ingenua. Esta oposición generaba buena parte de la comicidad visual de la obra.

A medida que avanzaba la representación, el argumento se fragmentaba deliberadamente en escenas independientes donde los personajes discutían sobre la convivencia, el matrimonio, los celos, las dificultades económicas o la falsa apariencia de felicidad burguesa. Todo ello aparecía deformado mediante el humor absurdo y la ironía característica de Gila.

El espectáculo incorporaba además frecuentes rupturas de la llamada “cuarta pared”, permitiendo que los actores dialogaran directamente con el público. Entre los momentos más celebrados figuraban los monólogos telefónicos de Gila, ya convertidos entonces en una de las señas de identidad más reconocibles del humor español.

La música desempeñaba igualmente un papel fundamental dentro de la representación. Las canciones y números musicales servían no solo como intermedio cómico, sino también como parte esencial del desarrollo humorístico de la obra. Mary Santpere aprovechaba estos momentos para desplegar sus conocidas dotes de vedette cómica y cantante, combinando interpretación teatral y parodia musical.

La crítica de la época recibió el espectáculo con notable entusiasmo. Muchos cronistas destacaron la extraordinaria química escénica entre ambos protagonistas y definieron la función como una auténtica bocanada de aire fresco dentro del teatro comercial español de comienzos de los años sesenta. Aunque algunos críticos señalaron que la obra carecía de una estructura dramática tradicional, prácticamente todos coincidieron en que el ritmo cómico y la conexión con el público resultaban extraordinariamente eficaces.

Especial atención recibió la capacidad de Gila para introducir pequeñas dosis de sátira social en plena España franquista sin provocar conflictos con la censura. Bajo la apariencia de humor absurdo, la obra ironizaba sobre el matrimonio convencional, las apariencias sociales y las contradicciones de la vida cotidiana del desarrollismo español.

La representación de “La Nena y Yo” en el Teatro Parque reflejaba además la importancia que seguían teniendo las compañías teatrales itinerantes dentro de la vida cultural de La Línea durante aquellos años. Antes de la generalización de la televisión en los hogares españoles, el teatro continuaba siendo una de las principales formas de ocio colectivo y un punto de encuentro fundamental para la sociedad linense.




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Luis Javier Traverso




Sabías Que… Tal día como hoy, 20 de mayo, en 1968, los cines de La Línea proyectaban bélicas, westerns y grandes estrenos internacionales

 








La cartelera cinematográfica de La Línea de la Concepción correspondiente al lunes 20 de mayo de 1968 reflejaba la intensa actividad cultural y de ocio que mantenían los cines de la ciudad durante la década de 1960. Aquella jornada, el Imperial Cinema, el Teatro del Parque y el Cine Levante ofrecían una variada programación dirigida al público adulto, combinando cine bélico, drama, western y películas de acción dentro de una época en la que las salas cinematográficas constituían uno de los principales espacios de reunión y entretenimiento de los linenses.

El Imperial Cinema proyectaba la película “El amante de la muerte”, autorizada para mayores de 18 años y anunciada en sesiones desde las siete de la tarde. La producción, cuyo título original era The War Lover, había sido estrenada en 1962 y estaba dirigida por Philip Leacock, contando con un destacado reparto encabezado por Steve McQueen, Robert Wagner y Shirley Anne Field. Con una duración aproximada de 105 minutos, la cinta se convirtió con el paso de los años en una de las películas bélicas psicológicas más recordadas de comienzos de la década de 1960.

Ambientada en la Segunda Guerra Mundial, la historia seguía al capitán Buzz Rickson, interpretado por Steve McQueen, piloto de un bombardero B-17 estadounidense destinado en el Reino Unido en 1943. Rickson aparecía retratado como un aviador brillante pero profundamente perturbado, arrogante y obsesionado con el riesgo, incapaz de adaptarse a una vida fuera del combate. Su personalidad contrastaba con la de su copiloto, el teniente Ed Bolland, interpretado por Robert Wagner, hombre equilibrado y moralmente íntegro que deseaba sobrevivir a la guerra y regresar a la normalidad.

La trama desarrollaba además un intenso conflicto sentimental cuando ambos pilotos conocían a la joven británica Daphne Caldwell, personaje interpretado por Shirley Anne Field. Aunque Daphne sentía cierta fascinación por el carácter salvaje y temerario de Rickson, terminaba comprendiendo que el piloto vivía dominado por una peligrosa atracción hacia la destrucción y la muerte, inclinándose finalmente por iniciar una relación con Bolland. Este triángulo amoroso provocaba una creciente tensión dentro de la tripulación del bombardero, deteriorando la confianza entre los aviadores y afectando incluso al desarrollo de las misiones de combate.

El desenlace de la película acentuaba el tono psicológico y trágico del relato. Durante una peligrosa incursión aérea sobre territorio alemán, el avión sufría graves daños y la verdadera naturaleza de Rickson terminaba manifestándose plenamente. Mientras su copiloto luchaba por salvar la vida de los hombres de la tripulación, Rickson parecía aceptar con serenidad casi suicida su destino final, dejando claro que el único vínculo auténtico de su existencia había sido la guerra misma.

La interpretación de Steve McQueen fue considerada por gran parte de la crítica como el elemento más destacado del largometraje. Aunque algunos medios de la época calificaron la película de irregular o excesivamente lenta, prácticamente todos coincidieron en elogiar la intensidad dramática del actor estadounidense. McQueen logró construir un personaje complejo y perturbador, alejándose del tradicional héroe bélico para ofrecer la imagen de un hombre psicológicamente destruido por la guerra. Muchos críticos posteriores señalaron que esta actuación sirvió como uno de los pasos decisivos que consolidaron su prestigio internacional antes del enorme éxito alcanzado un año más tarde con La gran evasión (The Great Escape, 1963).

Junto a esta proyección, el Teatro del Parque anunciaba el estreno en color de “Una cuestión de honor”, mientras que el Cine Levante ofrecía un programa doble compuesto por “F.B.I. operación víbora amarilla” y “Cazador de recompensas”, también autorizadas para mayores de 18 años. Asimismo, la cartelera anunciaba como próximo gran estreno la película “Las Águilas Azules”, evidencia de la constante renovación cinematográfica que mantenían las salas linenses durante aquellos años.



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Luis Javier Traverso




martes, 19 de mayo de 2026

Sabías Que… el Teatro-Cinema Trino Cruz celebró el 19 de mayo de 1955 un gran festival benéfico con artistas infantiles y figuras locales de la canción y el baile

 








El jueves 19 de mayo de 1955, el histórico Teatro-Cinema Trino Cruz de La Línea de la Concepción acogió un extraordinario acontecimiento artístico organizado a beneficio de la Venerable Hermandad de María Santísima de la Amargura, una de las corporaciones religiosas más populares de la ciudad.

El gran festival, anunciado “a petición del público”, constituyó una auténtica muestra del ambiente cultural y festivo que vivía La Línea durante los años cincuenta, mezclando actuaciones infantiles, música en directo, cante flamenco, baile español y concursos radiofónicos vinculados a Gibraltar.

La jornada quedó dividida en dos grandes sesiones.

La función infantil de la tarde

A las cinco de la tarde comenzó una gran función infantil con la colaboración especial del popular Mago Pachín, personaje muy conocido en los espectáculos familiares de la época, quien además repartió regalos de la Casa Alfa y presentó a los pequeños triunfadores de la emisión radiofónica:

“Onda Mágica” de Radio Campo de Gibraltar

El programa reunía a numerosos niños y niñas artistas locales, entre ellos:

  • Anita Foche
  • Candi Martín
  • Conchita Díaz
  • Carmencita García
  • Manolito Ferrer
  • Cristina Carrasco Crespo
  • Fina Herrera
  • Lili Espinosa
  • Paquito Torrejón
  • Jesús Sáenz
  • Adelina Beltrán
  • Mari Pepi Tobías
  • Antoñito Pino
  • Antonio Seguí
  • Ani Loli Ruiz Soiza
  • Mari Carmen Cazorla

La función incluía además un gran ballet infantil formado por pequeñas bailarinas como:

  • Finita Herrera
  • Lili Espinosa
  • Mari Pepi Tobías
  • Cristina Carrasco
  • Narci Mancha Maique
  • Candi Martín

Este tipo de espectáculos infantiles eran muy habituales en la España de posguerra y cumplían una importante función social y benéfica, permitiendo a numerosas familias participar en actividades culturales y solidarias organizadas por hermandades, asociaciones religiosas y entidades locales.


La gran gala artística de la noche

La segunda parte del festival comenzó a las ocho y a las diez y cuarenta y cinco de la noche, reuniendo sobre el escenario a destacados artistas locales y triunfadores del concurso radiofónico:

“Busque la Fama” de Radio Campo de Gibraltar

El programa reflejaba el enorme auge que tenían en aquellos años los concursos musicales radiofónicos, auténticos trampolines para jóvenes artistas aficionados del Campo de Gibraltar.

Entre los participantes figuraban:

  • Araceli Otero, ganadora del Primer Premio
  • Carlos Viaga, Segundo Premio de Canciones Modernas
  • Juan García Santana, especializado en cante flamenco
  • Roberto Gómez, Primer Premio de Canciones Modernas
  • Conchita Navas, Segundo Premio de Canción Popular
  • Antonio Seguí, anunciado como “la gran revelación del cante”
  • Rosario Molinillo
  • Isabelita Álvarez
  • Josefina del Río
  • el popular Trío Linense

La velada estuvo acompañada por un gran ballet compuesto por numerosas bailarinas locales, entre ellas:

  • Araceli Otero
  • Conchi Navas
  • Rosario Molinillo
  • Isabelita Álvarez
  • Carmenchi Villada
  • Conchi Díaz
  • Dolores Rodríguez

El espectáculo contó igualmente con la colaboración especial de la pareja de baile formada por:

Margari Díaz y Juanito del Río

mientras que el acompañamiento musical corrió a cargo de los guitarristas:

  • Antonio López
  • y el conocido Maestro Vargas

La presentación de la gala fue realizada por el intérprete de canción moderna:

Tony Rodas

figura habitual de este tipo de eventos musicales y radiofónicos de mediados del siglo XX.


El gran fin de fiesta

El festival concluyó con un gran fin de fiesta protagonizado por:

  • Dolores Torrejón, ganadora del Primer Premio de Cante Flamenco
  • y Manuel Arrabal Nogueras

cerrando así una intensa jornada artística que combinó música popular, flamenco, baile y entretenimiento familiar.


Radio, beneficencia y espectáculo en la La Línea de los años cincuenta

Este tipo de festivales reflejaban perfectamente la vida cultural linense de la década de 1950. Los teatros de la ciudad —como el Trino Cruz, el Teatro Parque o el Teatro Cómico— funcionaban no solo como espacios de ocio, sino también como auténticos centros de sociabilidad, beneficencia y promoción artística local.

La presencia de programas vinculados a Radio Campo de Gibraltar demuestra además la enorme influencia que comenzaba a ejercer la radio como medio de entretenimiento y descubrimiento de nuevos talentos. Concursos como “Onda Mágica” o “Busque la Fama” permitían a muchos jóvenes artistas actuar ante el público y alcanzar cierta notoriedad en la comarca.



Transcripción Literal:

TEATRO CINEMA «TRINO CRUZ»

JUEVES, 19 de Mayo de 1.955.

A Petición del Público, Gran ACONTECIMIENTO ARTISTICO
A BENEFICIO DE LA

VENERABLE HERMANDAD DE MARIA SANTISIMA DE LA AMARGURA

A LAS CINCO DE LA TARDE:

GRAN FUNCION INFANTIL con la colaboración del

MAGO PACHIN

que distribuirá Grandes Regalos de CASA ALFA, y de los pequeños triunfadores de la emisión «ONDA MAGICA» de Radio Campo de Gibraltar.

ANITA FOCHE
CANDI MARTIN
CONCHITA DIAZ
CARMENCITA GARCIA
MANOLITO FERRER

CRISTINA CARRASCO CRESPO
FINA HERRERA
LILI ESPINOSA
PAQUITO TORREJON
JESUS SAENZ
ADELINA BELTRAN

MARI PEPI TOBIAS
ANTONIO PINO
ANTONIO SEGUI
ANI LOLI RUIZ SOIZA
MARI CARMEN CAZORLA

GRAN BALLET

compuesto por las pequeñas bailarinas

FINITA HERRERA — LILI ESPINOSA — MARI PEPI TOBIAS — CRISTINA CARRASCO
NARCI MANCHA MAIQUE — CANDI MARTIN


A LAS 8 Y 10.45 DE LA NOCHE:

Actuación de los grandes triunfadores de «BUSQUE LA FAMA» de Radio Campo de Gibraltar.

ARACELI OTERO
Ganadora del Primer Premio

JOSEFINA DEL RIO
Canzonetista

CARLOS VIAGA
Segundo Premio Canciones Modernas

JUAN GARCIA SANTANA
Cante Flamenco

TRIO LINENSE
Tercer Premio Cante Flamenco

MERCI PEÑA
Canzonetista

CONCHI DIAZ
Canzonetista

ROBERTO GOMEZ
Primer Premio Canciones Modernas

CONCHITA NAVAS
Segundo Premio Canción Popular

LILI ESPINOSA
y FINITA HERRERA
Gran Pareja de Baile

ANTONIO SEGUI
La gran revelación del cante

ISABELITA ALVAREZ
Canzonetista

ROSARIO MOLINILLO
Canzonetista

CONCHITA DIAZ
Maquetista

ANITA FOCHE
La más pequeña bailarina canzonetista

GRAN BALLET

compuesto por las bellísimas bailarinas

ARACELI OTERO — CONCHI NAVAS — ROSARIO MOLINILLO — ISABELITA ALVAREZ
CARMENCHI VILLADA — CONCHI DIAZ — DOLORES RODRIGUEZ

con la colaboración especial de la gran pareja de baile

MARGARI DIAZ y JUANITO DEL RIO

Guitarristas: ANTONIO LOPEZ y el MAESTRO VARGAS

Presentado por el conocido intérprete de la Canción Moderna

TONY ROJAS

GRAN FIN DE FIESTA

por DOLORES TORREJON
Ganadora del Primer Premio de Cante Flamenco

y MANUEL ARRABAL NOGUERAS

IMP. VALLEJO.- PLAZA FARIÑAS.- LA LINEA
PUBLINTER


Realizado por:

Luis Javier Traverso





Sabías Que… el Ayuntamiento de La Línea ordenó el 19 de mayo de 1954 mantener limpias las terrazas y aceras ocupadas por bares y establecimientos de bebidas

 








El 19 de mayo de 1954, la Alcaldía de La Línea de la Concepción, presidida por Alfonso Cruz Herrera, emitió una Orden Circular dirigida especialmente a los propietarios de establecimientos de bebidas del centro de la ciudad, con el objetivo de combatir la suciedad y mejorar las condiciones higiénicas de las calles más transitadas del municipio.

El documento oficial, redactado en tono firme y administrativo, advertía que el Ayuntamiento venía observando cómo muchos establecimientos incumplían reiteradamente las órdenes municipales relativas a la limpieza de las aceras ocupadas por mesas y sillas. Según señalaba la circular, numerosos clientes arrojaban restos de consumiciones directamente al pavimento, generando una imagen de abandono y vulnerando las normas básicas de higiene pública.

La orden municipal denunciaba expresamente:

“clientes pocos escrupulosos”
que arrojaban desperdicios a la vía pública “con olvido de las más elementales reglas higiénicas”.

Ante esta situación, la Alcaldía decidió endurecer las medidas de control. El alcalde ordenó que, a partir de aquel momento, todos los establecimientos que ocuparan espacio en la vía pública debían mantener un servicio permanente de limpieza en las zonas utilizadas por su negocio.

La circular establecía de manera tajante que:

“en ningún momento existan residuos ni suciedad alguna”

haciendo responsables directos a los propietarios del incumplimiento de las normas municipales.

Además, el documento advertía claramente de posibles sanciones para quienes no obedecieran las disposiciones dictadas por el Ayuntamiento. Entre las medidas contempladas figuraban:

  • multas económicas,
  • sanciones administrativas,
  • e incluso la prohibición futura de ocupar las aceras con mesas y veladores.

El escrito reflejaba también la creciente preocupación de muchas ciudades españolas de mediados del siglo XX por la higiene urbana, la imagen pública y el control del espacio ocupado por terrazas y establecimientos hosteleros.

Durante los años cincuenta, La Línea experimentaba un importante crecimiento comercial y urbano. Las cafeterías, tabernas y bares del centro constituían uno de los principales espacios de sociabilidad de la ciudad, especialmente en calles y plazas muy frecuentadas por vecinos y visitantes. La ocupación de las aceras mediante veladores comenzaba a convertirse en un fenómeno habitual, obligando al Ayuntamiento a dictar normas específicas para regular la convivencia y el mantenimiento de la limpieza.

La orden circular firmada por Alfonso Cruz Herrera constituye hoy un interesante testimonio documental sobre la vida cotidiana en la ciudad durante la década de 1950, mostrando cómo cuestiones aparentemente sencillas —como la limpieza de las terrazas— formaban ya parte de las preocupaciones municipales relacionadas con la higiene pública, la imagen urbana y la regulación del espacio común.




Transcripción Literal


ALCALDIA DE LA LINEA DE LA CONCEPCION

ORDEN CIRCULAR

Viene observando esta Alcaldía que por los dueños de establecimientos de bebidas muy principalmente los del centro de la población se hace caso omiso, en forma reiterada, de las ordenes que están dictadas a fin de que las aceras que se ocupan con mesas y sillas, se encuentren en todo momento limpias de los restos de consumiciones que clientes pocos escrupulosos arrojan al pavimento con olvido de las más elementales reglas higiénicas.

Con el fin de desterrar de una vez para siempre tan fea costumbre, he acordado dirigirle la presente para que a partir de esta fecha, disponga Vd. que en el establecimiento de su propiedad haya un servicio permanente de limpieza de la parte que tenga ocupada en la vía pública, de forma que en ningún momento existan residuos ni suciedad alguna, haciéndole responsable de la falta de cumplimiento de lo que se le ordena, sancionándolo con multas y prohibiciones de ocupar las expresadas aceras en lo sucesivo si a ello diera lugar.

Del recibo de la presente firmará Vd. el enterado en el ejemplar duplicado que se acompaña.

La Línea de la Concepción 19 de Mayo de 1.954

EL ALCALDE,
Alfonso Cruz Herrera

IMP. CAÑAMERO – SAN PABLO, 9 – LA LÍNEA


Realizado por:

Luis Jabier Traverso





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