En la sesión celebrada el 1 de febrero de 1950, el Teniente de Alcalde don Martín Serrano Fernández tomó la palabra para poner en conocimiento de la Corporación municipal un asunto que, por su naturaleza, trascendía el ámbito estrictamente deportivo. Se refirió a los conceptos considerados injuriosos dirigidos a la ciudad de La Línea en el periódico “Noticiero Cartagena”, en su número correspondiente al día 23 de enero de 1950, con motivo del encuentro futbolístico disputado en Cartagena entre la Real Balompédica Linense y el equipo titular de aquella ciudad.
El contenido de la publicación, firmado bajo el seudónimo “YO”, describía el partido con expresiones que, según expuso el Teniente de Alcalde, resultaban impropias y ofensivas hacia la población linense. En dicha crónica se empleaban calificativos y comparaciones que vinculaban a los jugadores con comportamientos despectivos, utilizando términos como “contrabandistas” frente a “carabineros”, y desarrollando un relato cargado de ironía y descalificación. El texto incluía además referencias a supuestas actitudes violentas en el juego, comentarios sobre la procedencia y conducta de los jugadores, así como alusiones a costumbres y formas de vida que se consideraron inapropiadas y perjudiciales para la imagen de la ciudad.
Entre los fragmentos más significativos del artículo se recogían afirmaciones como que el partido había sido “la lucha entre ‘contrabandistas’ y ‘carabineros’”, que los visitantes unían a su juego “suciedades” y “leña”, o que estaban habituados a ganar “a sangre y fuego”. Asimismo, se hacían comentarios irónicos sobre la educación de los jugadores, describiéndolos como procedentes de un supuesto “College Asnaid”, y se relataban escenas en las que, según el cronista, los futbolistas arrojaban agua y barro a los espectadores. El conjunto del escrito mantenía un tono satírico y burlesco, que se extendía incluso a la descripción del terreno de juego, los árbitros y diversos jugadores, así como al resultado final del encuentro, que concluyó con un marcador de Cartagena 6 – Balompédica 2.
Ante tales manifestaciones, don Martín Serrano Fernández consideró que la Corporación no debía permanecer en silencio, al estimar que la ciudad de La Línea no merecía ser tratada de tal forma ni juzgada en esos términos. En consecuencia, propuso que la Alcaldía pusiera los hechos en conocimiento del Delegado Provincial de la Vicesecretaría de Educación Popular de Murcia, con el fin de que se adoptaran las medidas oportunas en relación con la publicación.
El Sr. Alcalde, recogiendo la petición formulada, manifestó que se ocuparía del asunto con la mayor diligencia, comprometiéndose a iniciar el procedimiento indicado para trasladar la queja a la autoridad competente.
Posteriormente, en la sesión celebrada el 15 de marzo de 1950, se dio lectura a una comunicación recibida en la Alcaldía procedente del Delegado Provincial de la Subsecretaría de Educación Popular de Murcia. En dicha carta se informaba de que se había dado traslado de las quejas formuladas por el Teniente de Alcalde don Martín Serrano Fernández al Director del periódico “El Noticiero” de Cartagena, responsable de la publicación de la citada crónica deportiva.
La comunicación añadía que la Delegación Provincial se encontraba a la espera de recibir noticias por parte del citado director acerca de las actuaciones o consideraciones que estimara oportunas respecto al contenido denunciado.
El tratamiento de este asunto por parte de la Corporación municipal reflejó la consideración institucional de la defensa del prestigio y la imagen pública de la ciudad ante manifestaciones externas consideradas ofensivas. La actuación coordinada entre el Ayuntamiento y los órganos provinciales de la administración evidenció el procedimiento formal seguido en este tipo de reclamaciones durante el periodo, así como la importancia atribuida al control y supervisión de los contenidos publicados en medios de comunicación cuando afectaban a la reputación de una localidad.


