viernes, 31 de julio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy 30 de julio de 1969, La Línea se presentaba al mundo como una ciudad moderna, abierta al turismo y llena de proyectos de futuro

















El 30 de julio de 1969, en plena celebración de la Velada y Fiestas y cuando el turismo comenzaba a convertirse en uno de los motores económicos más importantes de España, se editaba un extraordinario reportaje dedicado íntegramente a La Línea de la Concepción. Sus páginas no eran únicamente una guía para el visitante, sino una auténtica declaración de intenciones sobre el presente y el futuro de una ciudad que aspiraba a convertirse en uno de los grandes referentes turísticos del litoral andaluz. El número especial mostraba una población orgullosa de su identidad, consciente de su extraordinaria situación geográfica y convencida de que estaba llamada a desempeñar un papel mucho más importante del que hasta entonces había ocupado.

El reportaje abría con una afirmación rotunda que resumía el principal atractivo de la ciudad: «Una ciudad con playa de tres kilómetros dentro del mismo casco urbano». Aquella frase pretendía captar inmediatamente la atención del lector. Pocas localidades podían presumir de disponer de una playa tan extensa, de arena fina y prácticamente libre de rocas, integrada en el propio entramado urbano. Era una forma de vender La Línea como un destino diferente, donde bastaban unos minutos de paseo para pasar del centro comercial al mar, disfrutando además de unas vistas privilegiadas del Peñón de Gibraltar, convertido ya entonces en uno de los paisajes más reconocibles del sur de Europa.

Las páginas describían una ciudad completamente horizontal, abierta al mar y rodeada por dos bahías. Explicaban que la configuración del terreno permitía contemplar amplias panorámicas desde los puntos elevados de Sierra Carbonera, mientras que su situación en el extremo meridional de la Península Ibérica la convertía en un auténtico balcón entre el Mediterráneo y el Atlántico. La publicación hacía hincapié en que la ciudad disfrutaba de un clima especialmente benigno durante todo el año gracias a la influencia de los vientos de Poniente y Levante, con temperaturas suaves que favorecían la llegada constante de visitantes.



Los datos estadísticos ofrecían una imagen de crecimiento continuo. La Línea aparecía ya como una de las ciudades más importantes de la comarca, con más de setenta mil habitantes de hecho, una cifra considerable para finales de los años sesenta. A ello se unía una extensa red de calles asfaltadas, jardines muy cuidados, plazas arboladas y una infraestructura urbana que, según el reportaje, mejoraba año tras año gracias a las inversiones municipales.

La publicación resaltaba especialmente la imagen de limpieza y modernidad que ofrecía la ciudad. Se hablaba de calles amplias, del cuidado de los jardines públicos, de la Plaza de Fariñas como uno de los centros neurálgicos de la vida ciudadana y del Palacio Municipal rodeado de espacios verdes. Todo ello pretendía transmitir la sensación de una población agradable para pasear, donde el visitante podía disfrutar tanto de la playa como del ambiente urbano.

Uno de los aspectos más llamativos era la atención que se dedicaba a las comunicaciones. Se detallaban los servicios diarios de autobuses que enlazaban La Línea con Sevilla, Cádiz, Málaga, Algeciras, San Roque, Ronda y otras ciudades andaluzas, reflejando la importancia que ya tenía el transporte por carretera. Incluso se especificaban los horarios de salida y llegada de los servicios regulares, demostrando el interés por facilitar al turista toda la información necesaria para organizar su estancia. Aunque la ciudad carecía de estación ferroviaria, el reportaje recordaba que la cercana estación de San Roque-La Línea permitía mantener la conexión con el resto del país.

Especial importancia adquiría la oferta hotelera. El número extraordinario recogía la existencia de hoteles de primera y segunda categoría, junto a numerosas pensiones distribuidas por diferentes calles de la ciudad. A ellas se sumaban decenas de viviendas particulares autorizadas oficialmente para alquilar habitaciones durante la temporada estival, una práctica muy habitual en aquellos años y que permitía atender el constante incremento del turismo nacional.



El visitante encontraba además una amplia oferta gastronómica. Las páginas hablaban de restaurantes, bares y tabernas donde podían degustarse pescados frescos, mariscos, tapas tradicionales, vinos de Jerez, manzanilla y otros productos típicos andaluces. La proximidad del mar hacía que la cocina linense estuviera estrechamente vinculada a la pesca, mientras que la influencia gaditana y el contacto permanente con Gibraltar enriquecían una gastronomía que comenzaba a convertirse también en un atractivo turístico.

La publicación dedicaba varias páginas a explicar el ambiente festivo que caracterizaba a La Línea durante el verano. Las Veladas y Fiestas ocupaban un lugar privilegiado como escaparate de la ciudad. Se describían los concursos deportivos y artísticos, las actuaciones musicales, las casetas, los bailes y los espectáculos taurinos, destacando la capacidad de aquellas celebraciones para atraer visitantes de toda Andalucía y del Campo de Gibraltar. Las empresas Comes y Portillo reforzaban incluso sus servicios para facilitar la llegada de miles de personas durante los días de feria.

La actividad deportiva también ocupaba un lugar destacado. El reportaje mencionaba numerosas sociedades y clubes locales, como la Real Balompédica Linense, la Peña Balona, la Sociedad de Caza y Pesca El Halcón, el Club Submarinista, el Club Mar y Pesca, la Sociedad Federada de Tiro al Plato y otras entidades que ofrecían a vecinos y visitantes un amplio abanico de actividades relacionadas con el deporte, la naturaleza y el ocio.

Pero el extraordinario no se limitaba a mostrar la imagen amable de una ciudad turística. También analizaba con sinceridad los retos que tenía por delante. En una extensa entrevista concedida al diario Pueblo, el alcalde Pedro Alfageme González repasaba la situación municipal y explicaba cuáles eran las prioridades de su gestión. Reconocía que La Línea era una ciudad joven, construida gracias al esfuerzo de varias generaciones, pero también señalaba que sufría importantes carencias derivadas de su rápido crecimiento demográfico.

Uno de los mayores problemas seguía siendo la falta de viviendas. El alcalde explicaba que se estaban levantando numerosas promociones impulsadas por el Instituto Nacional de la Vivienda, la Obra Sindical del Hogar y otros organismos oficiales. Centenares de familias esperaban acceder a una vivienda digna después de años viviendo en condiciones muy difíciles. Las nuevas barriadas comenzaban a transformar el aspecto urbano de La Línea, aunque todavía quedaba mucho camino por recorrer.

La educación constituía otro de los grandes desafíos. Pedro Alfageme anunciaba la construcción de nuevos centros escolares, la ampliación de las instalaciones educativas existentes y la creación de un Centro Oficial de Enseñanza Media que respondiera al crecimiento constante de la población infantil y juvenil. Paralelamente se impulsaban centros de formación profesional destinados a preparar a los jóvenes para las necesidades laborales del futuro.

El alcalde insistía especialmente en la necesidad de industrializar la ciudad. Explicaba que miles de linenses seguían dependiendo del trabajo diario en Gibraltar y defendía la creación de industrias propias que garantizaran empleo estable dentro del municipio. Esa aspiración aparecía como una de las grandes prioridades de la política municipal y como la clave para asegurar el desarrollo económico de La Línea durante las décadas siguientes.

Entre los grandes proyectos de futuro figuraban la construcción de una autopista que uniera La Línea con Algeciras bordeando la Bahía, la creación de un puerto pesquero y deportivo en La Atunara, la prolongación de importantes avenidas, la mejora del alumbrado público, la ampliación del mercado de abastos, nuevas redes de saneamiento y la urbanización de distintos sectores de la ciudad. Todo ello respondía a un ambicioso programa de modernización que pretendía adaptar La Línea a las exigencias del crecimiento urbano y del turismo.

Especial ilusión despertaba el proyecto del puerto pesquero de La Atunara. El alcalde lo consideraba fundamental para revitalizar el barrio marinero y ofrecer mejores condiciones a una flota pesquera que seguía desempeñando un papel esencial en la economía local. Junto a ello se proyectaban instalaciones deportivas, nuevas zonas residenciales y espacios destinados al ocio y al turismo.

El reportaje transmitía continuamente un mensaje de optimismo. A pesar de las dificultades derivadas del cierre parcial de la frontera con Gibraltar y de los problemas económicos que afectaban a muchas familias, sus páginas insistían en que La Línea disponía de todos los ingredientes necesarios para convertirse en una gran ciudad: una ubicación privilegiada, excelentes playas, un clima excepcional, una población trabajadora y una administración decidida a impulsar grandes proyectos de transformación.

Resulta especialmente interesante comprobar cómo muchas de las aspiraciones reflejadas en aquellas páginas siguen formando parte de la historia reciente de la ciudad. Algunas llegaron a hacerse realidad con el paso de los años; otras permanecieron como proyectos que nunca se materializaron plenamente. Sin embargo, todas ellas reflejan la enorme ilusión con la que la sociedad linense afrontaba el final de la década de 1960, convencida de que el futuro pasaba por combinar el desarrollo turístico con la modernización de las infraestructuras, la mejora de los servicios públicos y la creación de nuevas oportunidades económicas.

Más de medio siglo después, este extraordinario dedicado al turismo constituye un documento excepcional para comprender cómo quería presentarse La Línea al exterior. No era únicamente una invitación a disfrutar de sus playas, de sus fiestas o de su hospitalidad. Era, sobre todo, el retrato de una ciudad que deseaba ser conocida por sus posibilidades, por su capacidad de crecimiento y por la firme voluntad de sus instituciones y de sus vecinos de construir un futuro próspero. Sus páginas conservan hoy el valor de una auténtica fotografía de aquella La Línea de 1969, una ciudad que miraba al horizonte con confianza, orgullosa de su identidad y convencida de que todavía le quedaba mucho camino por recorrer para alcanzar el lugar que aspiraba a ocupar entre las grandes ciudades del sur de España.


Transcripción Literal:

Número EXTRAORDINARIO INFORMACIONES (30–Junio–1969) DEDICADO AL TURISMO

LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN

LA LÍNEA.— Playa y Peñón de Gibraltar

UNA CIUDAD CON PLAYA DE 3 KMS. DENTRO DEL MISMO CASCO URBANO

Su playa, de finísima arena, carece totalmente de rocas

LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN

Su playa, de finísima arena, carece totalmente de rocas

La configuración de la ciudad es absolutamente horizontal, no solamente en lo que implica su casco urbano, sino a sus alrededores, ya que el accidente geográfico de sierra Carbonera, parte de cuyas estribaciones corresponden a éste término municipal, se halla lo suficientemente alejado de dicho casco urbano para que signifique modificación en su fisonomía; se halla limitada al Sur y Este por el mar, y la visión de conjunto que ofrece desde la carretera, en el punto más elevado de la misma, denominado El Toril, en el término municipal de San Roque, es de una panorámica completa.

Enclavada la ciudad en el extremo sur de la Península, en plena bahía de Algeciras, constituye geográficamente, en unión del Peñón de Gibraltar, el límite occidental de la referida bahía.

Su censo de población, referido al año 1960, es de 70.484 habitantes de hecho y 62.507 de derecho.

El clima es eminentemente mediterráneo, suavizados sus veranos con las brisas reinantes de Poniente y Levante.

La temperatura media es de 18º a 20º, oscilando las precipitaciones máximas en invierno entre los 300 y 400 mm.

Cuenta la población con cuidados jardines, principalmente los que circundan el palacio Municipal y el denominado plaza de Fariñas. Para pintura y foto se hallan lugares muy pintorescos, típicos de ciudad marítima.

Las horas de luz son, en verano, desde las seis a las veintiuna horas, y en invierno, desde las nueve a las dieciocho horas.

Se halla dotada de 2.500 metros de vías públicas, con una anchura media de cinco metros, pavimentadas por asfalto; 9.321 metros de vías públicas adoquinadas, y por el mismo sistema de pavimento se encuentra la carretera que une a Gibraltar con la general Cádiz-Málaga, que atraviesa la ciudad, constituyendo travesía, la carretera nacional de Cádiz-Gibraltar a Madrid, bordeando la bahía hasta su salida del término municipal.

Se cuenta con estación de engrase, talleres de reparaciones mecánicas, de chapistería, pintado, carrozajes, instalaciones eléctricas de vehículos automóviles y de repuestos de piezas.

A más de estación para repostar, situada dentro de la población, existe otra en el mismo lugar en que converge con la carretera general Cádiz-Madrid el tramo que llega a Gibraltar; en todos sus recorridos, aunque fuera del término municipal, se hallan diferentes establecimientos restaurantes.

LA LINEA.— Plaza del Generalísimo Franco

FERIAS Y FIESTAS

Gozan de renombrada fama en la comarca los festejos tradicionales de la localidad que tienen lugar en la segunda quincena del mes de julio, denominándose Velada, a la que concurren con atracciones de todo tipo los feriantes de los más apartados lugares de España.

Durante éstos se celebran concursos deportivos y artísticos (fotografía, pintura, música), así como de artesanía. Las casetas de baile que se instalan son numerosísimas y compiten rendidamente, en exorno y atractivo. Los festejos taurinos se suceden durante todos los días de festejos con cartel de las empresas Comes y Portillo, máximas figuras.

PLAYAS, BALNEARIOS, RESTAURANTES Y BARES

En los tres kilómetros de costa que corresponden a la bahía de Algeciras se encuentra la playa interrumpida por la carretera que discurre junto al mar, pero las zonas destinadas al balneario, de fina arena, desprovistas totalmente de rocas, es amplia.

Al mar Mediterráneo se extiende en 10 kilómetros de longitud una playa arenosa y sin accidentes, de una anchura media de 100 metros, así como el balneario del Club Náutico, dotado de las instalaciones más modernas y casetas, duchas, bar, restaurante, etc.

El del Carmen, con casetas particulares, dotadas de duchas, bar, etcétera; existen cinco restaurantes, donde se sirven platos de cocina de toda clase. En 89 bares se expende toda clase de bebidas, con predominio de cervezas y los vinos de Jerez, Chiclana, Puerto de Santa María y Málaga, los cuales se sirven con variadas tapas de cocina, conservas vegetales y de pescado, fiambres o mariscos.

EXCURSIONES Y ESPECTÁCULOS

En la ciudad funcionan diariamente, en la época veraniega, cinco cinematógrafos, incluidos los que pasan sus películas al aire libre; tres teatros, con participación de las mejores compañías de España y del extranjero, y festivales de verano.

Sin contar las excursiones marineras que particularmente pueden hacerse, se realizan con frecuencia por tierra, a Málaga, Nerja, Jerez, Sevilla (feria y Semana Santa), Córdoba, Granada, Ronda, Marbella, etc.

HORARIOS DE TRANSPORTES DE VIAJEROS

Los servicios de transporte de viajeros prestados por autobuses de línea, teniendo como punto de partida esta población, son:

A Sevilla, diario, a las siete horas; a Cádiz, diario, a las seis, trece y diecinueve horas; a Málaga, diario, a las diez horas y, excepto domingos, a las catorce horas; a Estepona, excepto domingos, a las 6,30 horas; a Gaucín, excepto domingos, a las 16,30 horas; a Ronda, diario, a las seis horas; a Algeciras, diario, a las ocho, nueve y once horas.

A partir de este horario, hasta las 22,30, servicio cada media hora, excepto a las 15,30.

San Roque, diario, desde las 5,30 horas, cada media hora, hasta las 22. Los domingos se mantiene idéntico horario, pero el servicio se inicia a las siete horas.

Puente Mayorga, diario, a las 5,30, 6,30, 7,30, 8,15 horas. A partir de entonces, salida a todas las horas y quince minutos, excepto el último, que lo hace a las 21,30 horas. Los domingos se inicia el servicio a las 7,30, manteniéndose con salida del último autobús, a las 22 horas.

Carece esta población de estación de ferrocarril, hallándose situada la de San Roque-La Línea a una catorce kilómetros de distancia, pero un servicio de autobuses atiende al transporte de viajeros a la llegada de los trenes.

Diferentes agencias de transporte por carretera prestan servicio regular con todas las ciudades de la zona.

HOTELES Y PENSIONES

—Dos hoteles de 1.ª: B. Andex, en la avenida de España, número 24; Universal, en la calle de J. Calvo Sotelo.

—Una pensión de 1.ª: La Residencia, en la calle de López de Ayala.

—Tres pensiones de 2.ª: Sevilla, en la calle del Duque de Tetuán, número 2; Montiel, en López de Ayala, 4; Florida, en General Sanjurjo, 2.

—Ocho pensiones de 3.ª: Giralda, en la plaza de Queipo de Llano, número 8; Broch, en General Mola, 26; Castellana, en Oviedo, 14; Iberia, en San Pablo, 11; Baleares, en San José, 5; Huerto, en General Sanjurjo, 24; Montero, en Muñoz Molleda, 26; Goya, en General Cabanellas, 48.

—Once casas de huéspedes: Granada, en la calle de Gerona, número 4; Perla, en Calvo Sotelo, 10; El Descanso, en Isabel la Católica, 11; El Águila, en A. García Bueno, 4; San Juan, en San Pablo, 89; Moray, en J. Calvo Sotelo, 35; El Clavel, en J. Calvo Sotelo, 35; Ponce, en Álvarez Quintero, número 5.

—Tres paradores: Clavero, en la plaza del Generalísimo, 27; Las Flores, en Las Flores, 21; Sol, en la plaza del Generalísimo, 27.

También existen numerosas viviendas particulares que, con autorización gubernativa, alquilan camas para pernoctar.

CAZA, PESCA Y CASINOS

La caza es escasa en este término municipal, no así en los de los pueblos limítrofes, a donde se desplazan los numerosos aficionados de la localidad, que cuentan con la Sociedad Federada de Caza y Pesca El Halcón.

La pesca es muy abundante, con toda suerte de artes como deporte, existiendo como sociedades que agrupan a la afición, además de la ya mencionada, El Halcón, la de Pescadores Deportivos del Mar y Club Submarinista.

Dotados de muy buenas instalaciones, se hallan el circuito Mercantil y Unión Deportiva Linense, así como las peñas taurinas Linense, Lito-Lete, Corbacho, Gregorio Sánchez, estando constituidas la Sociedad Federada de Tiro al Plato y la Sociedad Fotográfica AFA.

INCREMENTO TURÍSTICO

El movimiento turístico en la ciudad ha incrementado notoriamente en 1965 respecto al anterior año, en el que, más o menos, unos treinta y cuatro mil turistas, de las más diversas nacionalidades, visitaron nuestra capital, disfrutaron de nuestros exquisitos y saborearon nuestros exquisitos vinos.

Tuvieron a su disposición para sus cambios y cuantos datos necesitaron los Bancos Español de Crédito, Hispano Americano, Central, compuesto el de Bilbao, oficina del Banco de España, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Jerez de la Frontera y la agencia de viajes Andalucía Exprés.

Considerando la ciudad enclavada en la ruta Cádiz-Málaga, vieron San Fernando, Chiclana, Vejer de la Frontera, Tarifa, Algeciras y San Roque, hasta llegar a esta población, y partiendo de ella, Estepona, Marbella, Fuengirola, Torremolinos y Málaga.

En dicha ruta es de destacar las ruinas arqueológicas de la antigua ciudad romana de Carteya, en el término municipal de San Roque.

Cuenta con un Hospital Municipal, dotado de modernas instalaciones y 130 camas; Clínica Fernández Cuesta; de la Mutualidad de Trabajadores Españoles en Gibraltar; clínica del doctor don Fernando Ramos Argüelles; dispensario de la Cruz Roja Española; Casa de Socorro; ambulatorio del Seguro Obligatorio de Enfermedad y treinta y ocho médicos que ejercen su profesión.

IGLESIAS Y HORARIOS DE LAS MISAS

Parroquia de la Inmaculada, 7,30, 9, 11, 13 y 20 horas.

Sagrado Corazón (La Colonia), 9,30 y 11,30.

Santiago Apóstol, 9,30, 11,30 y 20,30 horas.

Nuestra Señora del Carmen (Atunara), 9 y 19,30 horas.

San Bernardo, 9, 10,30 y 12 horas.

San Pedro Apóstol, 9,30 y 12 horas.

San Pío X, 8, 9,30 horas.

Padres Salesianos, 8, 9,30, 10,30 y 11,30 horas.

Colegio Sagrado Corazón de Jesús, 12,30 horas.

Capilla Hospital, 19 horas.

DIRECCIONES ÚTILES

Centros oficiales y de urgencia:

Ayuntamiento, avenida de España, teléfono número 2.

Aduana Nacional, avenida de España, teléfono 108.

Parque Contra Incendios, avenida de España, teléfono 99.

Casa de Socorro, plaza de Fariñas, teléfono 118.

Hospital Municipal, avenida de Menéndez Pelayo, teléfono 224.

Servicio Ambulatorio Provincial de Sanidad, teléfono 90.

Cuartel de la Guardia Civil, General Mola, 42, teléfono 107.

Comisaría de Policía, avenida de España, teléfono 4.

Retén de Policía Municipal.

Juzgado Municipal, plaza del Generalísimo, teléfono 2.

Juzgado de Instrucción, plaza del Generalísimo, teléfono 30.

FERIAS Y FIESTAS

Gozan de renombrada fama en la comarca los festejos tradicionales de la localidad que tienen lugar en la segunda quincena del mes de julio, denominándose «Velada», a la que concurren con atracciones de todo tipo los feriantes de los más apartados lugares de España. Durante éstos se celebran concursos deportivos y artísticos (fotografía, pintura, música), así como de artesanía. Las casetas de baile que se instalan son numerosísimas y compiten rendidamente, en exorno y atractivo. Los festejos taurinos se suceden durante todos los días de festejos con cartel de las máximas figuras.


PLAYAS, BALNEARIOS, RESTAURANTES Y BARES

En los tres kilómetros de costa que corresponden a la bahía de Algeciras se encuentra la playa interrumpida por la carretera que discurre junto al mar, pero las zonas destinadas al veraneo, de fina arena, desprovistas totalmente de rocas, es amplia. Al mar Mediterráneo se extiende en 10 kilómetros de longitud una playa arenosa y sin accidentes, de una anchura media de 100 metros, así como el balneario del Club Náutico, dotado de las instalaciones más modernas y casetas, duchas, restaurante, etc.

El del Carmen, con casetas particulares, dotadas de duchas, bar y etcétera; existen cinco restaurantes, donde se sirven platos de cocina de toda clase. En 89 bares se expende toda clase de bebidas, con predominio de cervezas y los vinos de Jerez, Chiclana, Puerto de Santa María y Málaga, los cuales se sirven con variadas tapas de cocina, conservas vegetales y pescado, fiambres o mariscos.


EXCURSIONES Y ESPECTÁCULOS

En la ciudad funcionan diariamente, en la época veraniega, ocho cinematógrafos, incluidos los que pasan sus películas al aire libre; tres teatros, con participación de las mejores compañías de España y del extranjero, y festivales de verano.

Sin contar las excursiones marineras que particularmente pueden hacerse, se realizan con frecuencia por tierra, a Málaga, Nerja, Jerez, Sevilla (feria y Semana Santa), etc.


HORARIOS DE TRANSPORTES DE VIAJEROS

Los servicios de transportes de viajeros prestados por autobuses de línea, teniendo por punto de partida esta población, son: a Sevilla, a las siete horas; a Cádiz, diario, a las siete, tres y diecinueve horas; a Málaga, diario, a las diez horas, excepto domingos; a Estepona, excepto domingos, a las 6,30 horas; a Ronda, diario, a las seis horas; a Algeciras, diario, a las ocho, nueve, diez, once, doce, una de la tarde, dos, tres, cuatro, cinco, seis y siete de la tarde; a San Roque, diario, a las 15,30; San Roque, excepto días festivos, 22, las cada media hora, hasta las 22. Los domingos se mantiene idéntico horario, pero el servicio se inicia a las seis de la mañana.

Carece esta población de estación de ferrocarril, hallándose situada la de San Roque-La Línea a unos catorce kilómetros de distancia, pero un servicio de autobuses atiende al transporte de viajeros a la llegada de los trenes.

Diferentes agencias de transportes por carretera prestan servicios regulares con todas las ciudades de la zona.


HOTELES Y PENSIONES

—Dos hoteles de 1.ª: B. Andex, en la avenida de España, número 24; Universal, en la calle de J. Calvo Sotelo.

—Una pensión de 1.ª: La Residencia, en la calle de López de Ayala.

—Tres pensiones de 2.ª: Sevilla, en la calle del Duque de Tetuán, número 2; Montiel, en López de Jurjo, 1.

—Florida, en General Sanjurjo, 26; Cristal, en General Mola, 26; Goya, en General Cabanellas, 48.

—Ocho casas de huéspedes: Granada, en la calle de Gerona, número 4; Perla, en Calvo Sotelo, 10; El Descanso, en Isabel la Católica, 11; El Águila, en A. García Bueno, 4; San Juan, en San Pedro, 89; Moray, en J. Calvo Sotelo, 35; El Clavel, en J. Calvo Sotelo, 35; Ponce, en Álvarez Quintero, número 5.

—Tres paradores: Clavero, en la plaza del Generalísimo, 27; Las Flores, en Las Flores, 21; Sol, en la plaza del Generalísimo, 27.

También existen numerosas viviendas de particulares que, con autorización gubernativa, alquilan camas para pernoctar.


CAZA, PESCA Y CASINOS

La caza es escasa en este término municipal, no así en los de los pueblos limítrofes, a donde se desplazan los numerosos aficionados de la localidad, que cuentan con la Sociedad Federada de Caza y Pesca El Halcón.

La pesca es muy abundante, con toda suerte de artículos como deporte, existiendo como sociedades que agrupan a la afición, además de la ya mencionada, El Halcón, la de Pescadores Deportivos del Mar y Club Submarinista.

Dotados de muy buenas instalaciones, se hallan el Círculo Mercantil y Unión Deportiva La Peña, así como las peñas taurinas Linense, Lito-Lete, Corbacho, Gregorio Sánchez..., estando constituidas la Sociedad Federada de Tiro al Plato y la Sociedad Fotográfica Afal.


LO HECHO Y PROYECTOS PARA EL FUTURO

Durante el año 1963 se ha proseguido la sustitución del alumbrado público por el de instalación de brazos de luz con el sistema de vapor de mercurio, alumbrado que es completado por el de luz fluorescente del casco urbano.

Se encuentran muy avanzadas las obras de ampliación de la red de saneamiento de la ciudad, que venía siendo insuficiente ante la considerable extensión que venían alcanzando los núcleos de edificaciones durante los últimos años.

Se ha procedido a la pavimentación de numerosas calles, ampliándose muy notablemente la longitud de vías públicas que por el sistema de aglomerado asfáltico se hallaban pavimentadas; pavimentación que se viene proyectando alcanzar a la totalidad del casco urbano una vez finalizadas las obras de ampliación de la red de saneamiento y mencionado alumbrado.

Se prevé para el presente año la fácil ejecución del proyecto de prolongación de la avenida de los Héroes de Alcázar de Toledo, hasta unirla con su paralela, calle de Teniente Silva, constituyendo la iniciación de un paseo marítimo costero al litoral mediterráneo.

En fecha próxima se instalará en la ciudad el sistema automático telefónico, mejorándose el actual ordinario de que se dispone.

Se prevé la construcción de complejos urbanísticos, zonas residenciales con los lugares comprendidos entre la playa y Zabal Bajo, continuación al futuro paseo marítimo, ya mencionado.


INCREMENTO TURÍSTICO

El movimiento turístico en la ciudad ha incrementado notoriamente en 1963 respecto al anterior año, en el que, más o menos, unos treinta y cuatro mil turistas, de las más diversas nacionalidades, visitaron nuestra capital, disfrutaron de nuestros playas, nuestro clima y saborearon nuestro exquisito vino.

Tuvieron a su disposición para sus cambios y cuentas datos que necesitaron los Bancos Español de Crédito, Hispano Americano, Central, con agencia del de Bilbao, oficina del Banco de España, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Jerez de la Frontera y la agencia de viajes Andalucía Exprés.

Considerando la ciudad enclavada en la ruta Cádiz-Málaga, vieron San Fernando, Chiclana, Vejer de la Frontera, Tarifa, Algeciras y San Roque, hasta llegar a esta población, y partieron de ella, Estepona, Marbella, Fuengirola, Torremolinos y Málaga.

—¿Qué Centros culturales y de Formación Profesional existen?

—El Instituto Laboral, un Centro de Formación Profesional y Acelerada, un Colegio particular reconocido hasta Grado Elemental; nombrado "Providencia del Sagrado Corazón", regido por RR. Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que se dispone a levantar un magnífico edificio, en mejora de sus instalaciones docentes, cuyas obras han sido declaradas de "urgencia social"; un Colegio particular de San Juan Bosco, de Segunda Enseñanza, regido por la Congregación Salesiana. También existe aún la Escuela de Maestría Industrial, que será trasladada el Curso próximo a otra localidad por disposición superior; y si bien esta Alcaldía tiene que lamentar el trasplante, también tiene que reconocer que nuestra ciudad ha venido siendo superdotada de enseñanza laboral y manual, suponiendo acaso nos sea compensada con un Centro Oficial de Enseñanza Media o Instituto.

—¿Hay algo a la vista referente a este último extremo de mi pregunta anterior?

—Ciertamente, pues, en una reciente entrevista que he celebrado en Madrid con el Ilustrísimo señor director general de Enseñanza Media, he recibido promesa formal de la instalación de un Instituto de Enseñanza Media en nuestra ciudad, y para ello el Ayuntamiento facilita al Ministerio un solar de doce mil metros cuadrados en el que se construirá el adecuado edificio que cubra todas las atenciones docentes. Entendidas que las aspiraciones linenses en tan importante aspecto de la enseñanza.

—¿Qué presupuesto tiene el Ayuntamiento?

—El del actual ejercicio de 1963 asciende a 28.000.746,41 pesetas.

—¿Y al tomar posesión de la Alcaldía?

—Al tomar posesión de la misma, en 1959 era de 16.587.511,33 pesetas.

—¿Satisfecho del desarrollo experimentado por la economía municipal?

—Sinceramente, sí.

—¿Existe algún otro presupuesto extraordinario? ¿Quiere referirse a detalles?

—En octubre último, el Ministerio de Hacienda nos ha aprobado un presupuesto extraordinario cuya cuantía y detalle es el siguiente:

GASTOS: Para las obras de ampliación del saneamiento, pesetas 15.297.683,75; para las obras de adaptación de un Mercado de Abastos (minoristas), fin de destinarlo a Mercado de mayoristas (frutas y verduras), construcción de Mercados de abastos, 1.892.406,52; para las obras de adaptación del antiguo Matadero y destinarlo a Lonja de Pescado y construcción de otra, 979.210,41; para la construcción de una estación de Autobuses, 1.753.826,34; para gastos de instalación, adquisición de maquinaria y vehículo preparado de transporte, el Matadero nuevo ya construido, 1.035.000; para el pago de los gastos que originen las operaciones de préstamo a realizar con el Banco de Crédito Local de España, para financiación de proyectos gratificados reglamentariamente, etc., 1.147.250; suman los gastos, 22.105.377,02 pesetas.

INGRESOS: Importe de las contribuciones especiales por las obras de ampliación del saneamiento, 2.372.863,80 pesetas; aportación de Servicio Técnicos de la Provincia a las obras de ampliación del saneamiento, 5.557.009,89; aportación del Ministerio de Obras Públicas, ídem, 4.589.305,12; préstamo concedido por el Banco de Crédito Local, 9.586.192,21; suman los ingresos, 22.105.377,02 pesetas.

—¿Cómo ve el ejercicio?

—Estoy verdaderamente ilusionado con la iniciación de las obras comprendidas en dicho Presupuesto Extraordinario, que comenzarán seguidamente, estando a esta fecha anunciadas las respectivas subastas para contratar la ejecución de los Proyectos. Especialmente, mi deseo más ferviente es ver hecha realidad la ampliación del saneamiento, lo que permitirá recoger las aguas negras y pluviales de la casi totalidad de los sectores de la población, de forma que, en segunda fase, terminará la trágica situación que hemos padecido últimamente, a la que anteriormente me he referido, causada por los embalses e inundaciones que han producido las aguas de lluvias, especialmente en los puntos más bajos de la ciudad. Resolver este problema ha sido mi constante preocupación desde que tomé posesión de la Alcaldía, solo Dios sabe los días de agobio, ante la impotencia para solucionar tal problema, por que hemos atravesado, si bien al respecto no nos haya escatimado la ayuda por el Gobierno Civil, por el Ejército e incluso por Empresas particulares, que, encontrándose en obras inmediatas, pusieron a disposición de este Ayuntamiento sus poderosos medios materiales.

—Con independencia de las obras comprendidas en el Presupuesto Extraordinario, ¿qué otras se realizarán o se proyectan en beneficio de la ciudad?

—Varias, y algunas de ellas muy importantes: Se construirán Templos para las Parroquias del Sagrado Corazón y San Bernardo; se beneficiará La Línea del Plan de Aprovechamiento Hidráulico del Campo de Gibraltar; se construirá un Parque Infantil; se ordenará el llamado Paseo de la Velada; en solar cedido por el Ayuntamiento, la Dirección General de la Guardia Civil construirá en fecha próxima una Casa-Cuartel para las Fuerzas, con sus correspondientes viviendas; asimismo marcha por buen camino la construcción de Casa-Correos y Telégrafos; también se construirá un edificio para la mejor instalación del Juzgado Municipal; está muy avanzado el Proyecto de reconstrucción del Muelle embarcadero en la Bahía de Algeciras; la instalación de un Centro y teléfono automático será una realidad en fecha inmediata; y los Proyectos que penden en los distintos Organismos sobre Ordenación Urbana y pavimentación son numerosos.

—¿Qué obras, de las realizadas, merece la pena reseñar?

—Aparte de la construcción de viviendas y escuelas realizadas, merece señalarse la del Matadero, Mercado, Guardería Infantil, Hogar del Frente de Juventudes, Hogar de la Concepción para menores, Centro de Sanidad y Clínica de Maternología, Templos Parroquiales de San Pedro, de Santiago y de San Pío X (éste en construcción), Clínica "Fernando Suárez" para atenciones de la Mutualidad de Trabajadores Españoles y Gibraltar, Parque de Bomberos y pavimentación de 62 plazas y calles, la mayor parte de ellas a base de aglomerado asfáltico, la magnífica torre de iluminación del Parque y estamos realizando en el alumbrado público de la ciudad. Ya han finalizado las tres primeras fases o etapas que comprenden la avenida de España, entrada y salida de la población, la orilla de la hermosa Bahía del Sol, y las plazas del Generalísimo Franco, de Fariñas, del General Queipo de Llano, así como numerosas calles adyacentes del centro urbano. Acaban de adjudicarse los Proyectos de renovación de alumbrado público en dos sectores denominados "Colón y alrededores" y "Granada y alrededores", con los que se continúa el propósito de modificar totalmente el sistema antiguo de alumbrado público de la ciudad hasta sustituirlo por el que se va instalando a base de lámparas de vapor de mercurio, montadas en modernas luminarias y armaduras sobre estéticos postes y brazos murales.

—De todas las mejoras realizadas, ¿de cuál se encuentra más satisfecho?

—Las realizaciones llevadas a cabo, que han mejorado notablemente la vida linense en sus aspectos religioso, cultural y social, este último en lo que respecta a la creación de los nichos que han llenado de satisfacción por igual; sin embargo, la obra que más beneficio ha de reportar a mi pueblo, a mi juicio, creo que será el Centro de Formación Profesional y Acelerada, construido y en funcionamiento.

En esta Escuela hallará la juventud linense medios suficientes para especializarse en las ramas industriales y mineras para las que sienta vocación. Siendo así que en un futuro próximo habrá desaparecido de la órbita linense el clásico peón, obrero sin cualificar, que venía sufriendo, tanto en el orden moral como en el económico, los atropellos y vejaciones de su falta de especialización.

—¿Qué atractivo tiene La Línea desde el punto de vista turístico?

—Uno muy interesante: su situación geográfica junto a Gibraltar. Ubicada en la bahía de Algeciras, que podemos llamar Bahía del Sol, porque este no falta ni un solo día del año, La Línea ofrece una hermosa perspectiva del mar en razón a sus playas al Mediterráneo y a la citada bahía.

¿Sabe usted lo que sería La Línea de la Concepción y sus alrededores, si se construyeran dos autopistas o paseos marítimos, uno hasta Algeciras orillando toda la bahía y otro hacia Este-poma? (texto original poco legible; aparece así en el impreso).

La construcción de estas autopistas estimularía la iniciativa privada, desarrollando, por el interés rentable de las inversiones, vasto plan de construcciones, hoteles, chalets, etcétera.

No soy optimista exageradamente y sin base, sino que fundo mi optimismo en la maravillosa belleza del paisaje, el clima, sus playas y la proximidad, como digo antes, de Gibraltar, enclave europeo y mundo de relación y escaparate turístico mundial.

—¿Qué se ha hecho hoy en el proyecto con vistas a ello?

—En lo que respecta a la costa —adición turística de la zona mediterránea—, la Excelentísima Diputación Provincial de Cádiz ha confeccionado un Plan de Desarrollo Industrial y Turístico en el que se incluye la ordenación de esta zona.

En cuanto a la ordenación y construcción de autopistas en la bahía de Algeciras, mi propósito está estudiado con los señores alcaldes de Algeciras, Los Barrios y San Roque, con la confección de un proyecto de Ordenación Turística de toda la bahía y sometido a la Presidencia del Gobierno para una actuación del Estado y de la iniciativa privada conjunta. La iniciativa privada ya se ha percatado, no obstante, y ha comenzado a realizar inversiones.

—¿Existe alguna aspiración linense, aún sin realizar, de gran trascendencia?

—Sí. La construcción de un pequeño puerto pesquero para refugio de embarcaciones de pesca en la barriada de "La Atunara".

Esta barriada, ubicada a orillas del mar Mediterráneo, con una extensión de playa de más de tres kilómetros a mar abierto, por la violencia de los vientos del Estrecho, no permite, en la mayor parte del año, la salida y varado de embarcaciones de pesca.

En su consecuencia, las actividades de estas embarcaciones se ven anuladas la mayor parte de los días del invierno y, por tanto, una población pescadora de tres mil personas encuentra serias dificultades para cubrir sus mínimas necesidades, viéndose obligadas las autoridades a intervenir para solucionar numerosos problemas.

Hemos solicitado la construcción de este refugio de los Departamentos Ministeriales competentes, y aunque comprendemos sus dificultades, continuaremos en la brecha hasta conseguir nuestra petición o, mejor, que nuestra petición no es caprichosa pueda comprobarse en la Estadística contenida en el número dos de las Publicaciones Técnicas de la Junta de Estudios de Pesca, dependiente de la Dirección General de Pesca Marítima.

—¿Se desenvuelve el municipio para sus necesidades económicas para atender las obras en general?

—No; pese al desarrollo de la economía municipal de los últimos años y del incremento del Presupuesto, del que me hablaba usted, La Línea de la Concepción ha crecido tan vertiginosamente en pocos años, que el Ayuntamiento no ha podido atender sus problemas, por falta de medios económicos, al ritmo de su crecimiento. Por ello, y gracias a la ayuda estatal recibida, demostrada con las realizaciones mencionadas, los problemas, si no resueltos totalmente, han sido aliviados.

Igualmente tendremos necesidad de esta ayuda estatal en el futuro para resolver nuestros acuciantes problemas.

—Si hay problema social, ¿cuál es la máxima aspiración de La Línea?

—Ya he dicho a usted que La Línea de la Concepción tiene problema social, y sus causas.

Por ello, nuestra constante aspiración es la instalación de Centros Industriales y puesta en marcha de Planes de Ordenación Turística, que creen puestos de trabajo y den a La Línea de la Concepción la vida propia que anhela, con lo que alcanzará su máxima aspiración: la independencia económica que le permita descubrir sus verdaderos cimientos de ciudad española.

—¿Algo más, señor alcalde?

—Manifestar mi profundo agradecimiento al excelentísimo señor don Santiago Guillén Moreno, gobernador civil de la provincia, por la constante preocupación que me demuestra a cada paso en resolver cuantos problemas tiene planteados la ciudad, haciendo suyas nuestras justas aspiraciones e inquietudes y apoyándolas desde su elevado puesto con su intervención decisiva cerca de los organismos superiores.

Quiero también señalar la magnífica colaboración y ayuda que recibo del excelentísimo señor don Ramón de Meer Pardo, general gobernador del Campo de Gibraltar, ilustre militar que, desde su toma de posesión, pone todo su saber en beneficio de los pueblos que tiene bajo su mando.

Y con estas palabras damos por finalizadas nuestras preguntas, deseando se hagan realidad los proyectos y aspiraciones de La Línea de la Concepción, ciudad centinela de España.

J. F. AVELLANEDA
(Reportaje gráfico de Pérez Ponce.)

Pie de foto superior:

El gobernador militar del Campo de Gibraltar, general don Ramón de Meer Pardo, por quien las autoridades y pueblo linenses sienten gran afecto. Le vemos en la presente fotografía saludando al alcalde, señor Alfageme González, a la llegada de aquél al palacio municipal en visita oficial.

Pie de foto central:

A la entrada de La Línea de la Concepción por su bellísima avenida de España, remozada últimamente con moderna instalación eléctrica, se contempla la mole desafiante del peñón de Gibraltar.

Pie de foto inferior:

El gobernador civil de la provincia, don Santiago Guillén Moreno, pronunciando unas palabras durante su primera visita a la ciudad linense. A su derecha se ve al general Carreras, y a su izquierda, al alcalde, don Pedro Alfageme González.

PUEBLO — Pág. 24
Madrid, viernes 19 de abril de 1963

lunes, 27 de julio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como el, 4 de abril en 1958: homenaje de la afición taurina linense a Ciriaco de Vicente y «Justo Preciso»

 















El 4 de abril de 1958, el diario ÁREA publicaba una extensa crónica dedicada a un acto celebrado pocos días antes en La Línea de la Concepción, en el que la afición taurina local quiso rendir públicamente su admiración y afecto a dos conocidos críticos taurinos: Ciriaco de Vicente y Adolfo Beaty, popularmente conocido por el seudónimo de «Justo Preciso».

El homenaje había tenido lugar el sábado 29 de marzo de 1958, en el local de la Peña Taurina Linense, y había sido organizado por su directiva. La convocatoria reunió a socios de la entidad, representantes de otras peñas taurinas, miembros de la prensa y la radio y numerosos aficionados.

No era simplemente una comida o reunión entre amigos. La crónica refleja todo un acontecimiento social alrededor de una de las grandes pasiones de la ciudad en aquellos años: los toros.

Dos críticos estrechamente relacionados con la afición del Campo de Gibraltar

Los homenajeados eran Ciriaco de Vicente, crítico taurino de Radio Juventud del Campo de Gibraltar y del periódico ÁREA, y Adolfo Beaty, «Justo Preciso», reconocido igualmente por su actividad como comentarista y conocedor de la Fiesta.

El periódico señalaba que ambos habían sabido ganarse el reconocimiento de los aficionados, hasta el punto de que aquel homenaje surgía de manera espontánea como expresión de agradecimiento por su trabajo.

La Peña Taurina Linense quiso convertir aquella noche en una demostración pública de reconocimiento hacia quienes, desde los medios de comunicación, contribuían a mantener viva la afición taurina.

Pasodobles para comenzar una noche taurina

El acto comenzó, como correspondía al ambiente, con música.

Una orquesta interpretó el pasodoble «España cañí», al que siguió un repertorio de música eminentemente taurina.

La escena que describe ÁREA permite imaginar perfectamente el ambiente de aquella noche: socios de las peñas, aficionados, periodistas y amigos reunidos alrededor de los homenajeados mientras sonaban pasodobles estrechamente ligados a la plaza de toros.

Posteriormente tomó la palabra Manuel Guerrero Escrivá, presidente de la Peña Taurina Linense, quien dirigió unas palabras a los numerosos asistentes resaltando los méritos de ambos críticos.

Adhesiones llegadas desde distintos puntos

El secretario de la Peña, Gabriel Millán, procedió después a leer las numerosas adhesiones recibidas con motivo del homenaje.

Entre ellas figuraba una especialmente cariñosa del alcalde de La Línea, Alfonso Cruz Herrera.

También aparecían nombres destacados del mundo taurino y social, entre ellos el presidente honorario de la Peña, Emilio de Villar Lima; el ganadero Salvador Gavira; el apoderado de toreros José González Román, además de empresarios, ganaderos, aficionados y otras personalidades.

Para el periódico, aquella cantidad de adhesiones demostraba la repercusión que había alcanzado el homenaje.

La Peña «Joselito-Manolete»

También intervino José Rodríguez Moya, presidente de la Peña «Joselito-Manolete», quien manifestó la satisfacción de sus socios por participar en el reconocimiento.

Sus palabras destacaron especialmente el mantenimiento de la afición taurina en La Línea y el entusiasmo con el que la ciudad seguía viviendo todo cuanto rodeaba a la Fiesta Nacional.

La presencia de distintas peñas en una misma celebración constituye además un pequeño testimonio de la importancia que estas asociaciones tuvieron durante aquellos años como lugares de reunión, convivencia y difusión de la cultura taurina.

«Grana y Oro»

La crónica menciona igualmente al presidente de la Peña «Grana y Oro», Juan Castro, quien expresó también su satisfacción por participar en el homenaje.

El periódico resaltaba el entusiasmo existente entre quienes amaban el mundo de los toros y recordaba que ese sentimiento era precisamente el que permitía mantener vivo el fuego de la afición tradicional.

También intervino el secretario de esta peña, José de la Corte, quien dedicó unas palabras a los homenajeados y destacó su labor como defensores y representantes del prestigio de las corridas de toros.

Un minuto de silencio por Manuel Rodríguez «Manolete»

Uno de los momentos más emotivos de la reunión se produjo cuando, ante el micrófono de Ángel Rincón, un aficionado linense llamado Rafael Molina «Lagartijo» solicitó guardar un minuto de silencio en recuerdo de Manuel Rodríguez «Manolete».

La petición fue acogida unánimemente por los presentes.

El detalle resulta especialmente significativo: habían transcurrido más de diez años desde la muerte del torero cordobés en Linares, pero su recuerdo continuaba extraordinariamente presente entre los aficionados.

Tras aquel momento de recogimiento, la orquesta volvió a interpretar alegres piezas taurinas.

Una intervención sobre la crítica taurina

Otro de los asistentes, Manuel Pérez Pérez, realizó lo que la propia crónica calificaba como un «retrato psicológico» del crítico taurino.

Durante su intervención habló de las dificultades que entrañaba ejercer la crítica y de cómo la opinión de quien escribía o hablaba sobre una corrida podía generar adhesiones entre unos aficionados y descontento entre otros.

Defendió, además, la belleza, la bravura y la tradición de la Fiesta Nacional.

Era una reflexión interesante sobre una profesión que, en aquellos años, tenía una enorme influencia entre los aficionados: el crítico taurino podía contribuir con sus crónicas radiofónicas y periodísticas a crear opinión alrededor de toreros, ganaderías y festejos.

Entrega de los títulos de socios de honor

Llegó después uno de los momentos principales de la velada.

El presidente de la Peña Taurina Linense, Manuel Guerrero, hizo entrega a Ciriaco de Vicente y «Justo Preciso» de sus respectivos títulos de Socios de Honor.

El reconocimiento fue recibido con alegría por los homenajeados y acompañado por los aplausos de los presentes.

Pero todavía quedaba la intervención principal de la noche.

Ciriaco de Vicente toma la palabra

Tras las salvas de aplausos y vítores, se levantó Ciriaco de Vicente.

Según la crónica, pronunció una intervención en la que hizo gala de su dominio de la palabra y de sus conocimientos taurinos. Comenzó dedicando el homenaje a su compañero y amigo «Justo Preciso», de quien destacó sus cualidades personales y su condición de excelente escritor y estudioso del mundo de los toros.

Después se adentró en cuestiones relacionadas con la tauromaquia y con algunos de sus protagonistas.

El periódico lo describía como un gran conocedor de la Fiesta Brava y destacaba la facilidad con la que desarrollaba sus explicaciones ante los radioyentes y aficionados.

Joselito y Rafael «El Gallo»

Durante su intervención, Ciriaco de Vicente recordó diversas anécdotas relacionadas con Joselito y Rafael «El Gallo».

Aquellas evocaciones despertaron especialmente el interés de los aficionados presentes.

La charla fue interrumpida en varias ocasiones por los aplausos, hasta convertirse prácticamente en una conferencia taurina improvisada dentro del propio homenaje.

Una curiosa convocatoria: Ciriaco de Vicente frente a «Justo Preciso»

Uno de los momentos más llamativos llegó cuando se anunció públicamente una peculiar cita para los dos homenajeados.

Se proponía celebrar una especie de competencia dialéctica, mano a mano, entre Ciriaco de Vicente y «Justo Preciso».

La convocatoria se fijaba para el sábado 29 de marzo, a las nueve de la noche, en la Plaza de Toros de la Peña Taurina Linense, describiéndola humorísticamente como una «extraordinaria mano a mano, en noble y leal competencia».

La propia terminología taurina servía así para presentar un enfrentamiento que no sería con capotes y muletas, sino mediante la palabra y los conocimientos sobre la Fiesta.

Ciriaco de Vicente declina los honores

En la parte final de su intervención, Ciriaco de Vicente agradeció los elogios recibidos, aunque los rechazó modestamente.

La crónica explica que prefería considerarse simplemente un amigo y colaborador de todos.

Para cerrar su intervención realizó además una extensa evocación de lo que significaba para él la Fiesta Nacional, acompañando sus palabras con referencias literarias y taurinas.

La charla concluyó entre una prolongada ovación y numerosas felicitaciones.

«España torera» y «Mi jaca campera» para cerrar la reunión

El homenaje terminó nuevamente con música.

Manolo Corrales y Gabriel Millán pusieron el epílogo a la reunión recitando «España torera», obra del poeta linense Pepe Durán, y «Mi jaca campera», respectivamente.

El acompañamiento musical del pasodoble de la Peña contribuyó a cerrar una velada que ÁREA calificaba de entrañable y entusiasta.

Una fotografía de la enorme afición taurina de La Línea

Más allá del homenaje a dos críticos, la noticia constituye hoy un interesante documento sobre la vida asociativa y taurina de La Línea de la Concepción en 1958.

En una sola reunión encontramos varias peñas taurinas —la Peña Taurina Linense, «Joselito-Manolete» y «Grana y Oro»—, críticos de prensa y radio, ganaderos, apoderados, aficionados, músicos y representantes de la sociedad linense.

Todo ello demuestra hasta qué punto el mundo taurino formaba parte de la vida social de la ciudad.

El artículo terminaba señalando que Ciriaco de Vicente y «Justo Preciso» recibieron aquella noche uno de sus homenajes más importantes, ofrecido precisamente a dos figuras muy vinculadas a estas latitudes.

Una noche de marzo de 1958 en la que La Línea reunió alrededor de una misma mesa amistad, periodismo, radio, peñas, pasodobles y afición taurina.

Fuente: diario ÁREA, 4 de abril de 1958.



Los concursos de cante flamenco de la Feria linense, una tradición refrendada por el público

 






Publicado en el Extraordinario de Feria del diario ÁREA, el viernes 11 de julio de 1975. Entrevista realizada por José Riquelme Sánchez.

Entre las muchas páginas que forman parte de la historia de nuestra Velada y Fiestas, encontramos esta interesante publicación del Extraordinario de Feria del diario ÁREA, del 11 de julio de 1975, dedicada a los concursos de cante flamenco que venían celebrándose durante la Feria de La Línea de la Concepción.

El reportaje, titulado «Los concursos de cante flamenco de la Feria linense, refrendados por el éxito popular», incluía una amplia e interesante entrevista realizada por el periodista José Riquelme Sánchez al guitarrista linense Juan Mesa Serrano, figura estrechamente vinculada a aquellos certámenes.

A través de aquella conversación, Riquelme Sánchez fue repasando con Juan Mesa Serrano el nacimiento de los concursos flamencos de la Feria, la extraordinaria afición existente en La Línea, los cantes que formaban parte de los certámenes, los artistas que habían participado en ellos y la importancia que el guitarrista concedía al fandango dentro del flamenco.

Una historia que había comenzado en 1970

El periódico situaba el origen de aquellos certámenes cinco años antes. En 1970, coincidiendo con el Centenario de la fundación de La Línea de la Concepción, se organizó el primer certamen flamenco de la Feria.

La experiencia tuvo continuidad.

Desde entonces, según explicaba ÁREA, los concursos se habían celebrado en años sucesivos y habían conseguido un notable éxito, tanto por la calidad de los participantes como por el numeroso público que acudía para escucharlos y premiaba las actuaciones con prolongados aplausos.

Aquellos concursos no eran, por tanto, un acontecimiento aislado dentro de la programación ferial. En apenas cinco años habían conseguido hacerse un hueco propio y convertirse en uno de los atractivos culturales de la Velada.

El escenario también tenía su importancia. El artículo menciona expresamente la Plaza de Fariñas, convertida durante aquellas jornadas en punto de encuentro para los aficionados.




Juan Mesa Serrano, una figura ligada al certamen

Para hablar de aquellos concursos, el periodista recurrió a una persona estrechamente vinculada a ellos: el guitarrista linense Juan Mesa Serrano.

El propio periódico lo presentaba como uno de los artistas más destacados de los concursos de cante de la Feria y recordaba que había sido maestro de los cuatro certámenes celebrados hasta entonces.

La entrevista tuvo lugar en un escenario especialmente relacionado con el mundo flamenco: «La Cuadra», establecimiento situado en la calle Jardines.

La descripción que realiza el periodista resulta muy evocadora. Habla de una mañana calurosa de julio y de un establecimiento cuyas paredes estaban decoradas con carteles taurinos, figuras de toreros y poesías enmarcadas, creando un ambiente profundamente andaluz.

Allí, entre referencias al toro, la guitarra y el cante, comenzó la conversación.

«En La Línea existe más afición al flamenco que en ninguna otra parte del Campo de Gibraltar»

Una de las preguntas más interesantes fue precisamente cómo había respondido el público linense a aquellos certámenes.

La contestación de Juan Mesa Serrano fue rotunda:

«Muy bien. Maravillosamente.»

Y añadía una afirmación todavía más significativa:

«No olvides que en La Línea existe más afición al flamenco que en ninguna otra parte del Campo de Gibraltar.»

Sus palabras reflejan la importancia que el flamenco tenía en la sociedad linense de aquellos años. No se trataba únicamente de organizar un espectáculo durante la Feria, sino de responder a una afición que ya existía en la ciudad y que encontraba en estos concursos un espacio donde reunirse.

Precisamente por ello, cuando se le preguntaba por las dificultades para organizar un certamen, Mesa Serrano señalaba que nunca habían tenido problemas para encontrar participantes.

La dificultad era casi la contraria: eran tantos los aspirantes que había que contar con un jurado competente e idóneo capaz de valorar las actuaciones.




¿Cuántos cantaores debían participar?

El periodista también planteaba una cuestión práctica: cuál debía ser el número ideal de concursantes.

Juan Mesa Serrano consideraba que cuatro cantaores era el máximo adecuado.

Podían participar cinco, explicaba, pero entonces el certamen resultaba demasiado largo. Dos cantes por profesional podían hacerse cortos, mientras que cinco aficionados prolongaban excesivamente la velada.

Era la experiencia acumulada durante aquellos años la que permitía ir perfeccionando la organización.

En esta tarea, Mesa Serrano recordaba además la colaboración de Ramón Gallardo, Juan Martínez y, en todo lo relacionado con la decoración, del pintor Luis Mariscal.

Cantaores llegados desde distintos lugares

Los concursos de La Línea habían ido reuniendo a numerosos artistas procedentes de diferentes puntos de Andalucía.

El reportaje recuerda una larga relación de participantes, entre ellos nombres llegados desde Pilas, El Puerto, Dolores Vargas, Pastora de Algeciras, García Montes, Manolo Caracol, Fosforito, Caracolillo, Ángel Pericet, Naranjito de Triana, Enrique Montoya y Gabriel Ortega, entre otros.

La enumeración que realiza el periódico permite comprender el ambiente flamenco que rodeaba aquellos certámenes y la variedad de artistas que habían pasado por ellos.

Los participantes acudían desde diferentes lugares, aunque Juan Mesa Serrano señalaba que las bases estaban pensadas fundamentalmente para quienes residían en la comarca.

Los cantes básicos del concurso

Preguntado por los estilos fundamentales que debían estar presentes en un certamen de estas características, el guitarrista señalaba varios:

seguiriyas, soleares, tarantas y malagueñas.

Eran, según explicaba, algunos de los cantes esenciales que debía dominar quien aspirara a participar seriamente en un concurso flamenco.

Pero durante la entrevista surgió un asunto que todavía hoy genera debate entre los aficionados: el fandango.

La defensa del fandango

El periodista preguntó directamente:

«¿Por qué se le da tan poca valoración al fandango? ¿Acaso es un cante menor?»

Juan Mesa Serrano respondió que no.

A su juicio, lo que ocurría era que el fandango se había cantado mucho y, en ocasiones, se había asociado a una música excesivamente popular o corriente. Pero eso no significaba que careciera de categoría.

Mesa recordaba grandes nombres relacionados con este cante y citaba, entre otros, a Manolo Caracol, Juanito Valderrama, Antonio Chacón y Manuel Torres, además de recordar figuras como El Niño Gloria, Fosforito y Naranjito de Triana.

Para el guitarrista, el fandango poseía una enorme riqueza y había dado intérpretes extraordinarios.

La Línea y su afición flamenca

Más allá de nombres concretos, el reportaje de 1975 tiene especial interés porque nos permite observar la relación existente entre La Línea, la Feria y el flamenco.

Aquellos concursos constituían una manifestación cultural nacida alrededor de la Velada, pero habían conseguido mantenerse gracias a la respuesta de los aficionados.

La Feria no era únicamente atracciones, casetas, festejos taurinos o celebraciones populares. También era un lugar donde el cante encontraba su escenario y donde podían escucharse algunos de los estilos más profundos del flamenco.

Y alrededor de esos concursos aparecía toda una pequeña organización formada por guitarristas, cantaores, jurados, aficionados y colaboradores que contribuían a mantener viva aquella actividad.

Juan Mesa Serrano y el disco «Ronda»

La segunda parte del reportaje se detenía especialmente en la trayectoria artística de Juan Mesa Serrano.

En aquellos momentos preparaba un proyecto discográfico junto al flamencólogo Manuel Barrios.

El disco llevaría por título:

«Ronda»

y estaría compuesto por diferentes piezas inspiradas en Andalucía.

Entre los títulos que se mencionaban figuraban «Caña», «Media granaína», «Alegría», «Fandango de Huelva», «Tarantas» y «Bulerías», entre otras composiciones.

Mesa Serrano expresaba su satisfacción por aquel trabajo y explicaba que una de sus composiciones estaba dedicada a la Bahía.

La entrevista nos muestra así no solamente al guitarrista relacionado con los concursos de Feria, sino a un músico inmerso en sus propios proyectos artísticos.

La guitarra, imprescindible

Para Juan Mesa Serrano, la guitarra ocupaba naturalmente un lugar fundamental dentro del flamenco.

En otra de sus respuestas venía a dejar clara la importancia del instrumento dentro del cante: sin guitarra resultaba difícil concebir plenamente determinados ambientes flamencos.

La fotografía que acompañaba el artículo reforzaba precisamente esa imagen. En ella aparecía el guitarrista entregado a la interpretación en el ambiente de «La Cuadra».

El pie de fotografía decía:

«Siempre que le es posible, el guitarrista Juan Mesa Serrano se entrega a la creación artística en el ambiente andaluz de “La Cuadra”.»

Una Feria que también se escuchaba

Cincuenta y un años después de aquella publicación, estas páginas del ÁREA nos permiten recuperar otra faceta de nuestra Feria.

La Velada linense también tuvo sonido de guitarra, soleares, seguiriyas, tarantas, malagueñas y fandangos.

Desde aquel primer certamen organizado en 1970, con motivo del Centenario de la ciudad, los concursos fueron consolidándose hasta que, en 1975, el propio periódico podía afirmar que habían quedado «refrendados por el éxito popular».

Pero quizá la frase que mejor resume el documento sea la pronunciada por el propio Juan Mesa Serrano:

«En La Línea existe más afición al flamenco que en ninguna otra parte del Campo de Gibraltar.»

Una afirmación pronunciada en 1975 que nos habla de una ciudad donde el flamenco no era simplemente un espectáculo incorporado al programa de Feria. Formaba parte de la afición, de las reuniones, de los establecimientos, de los artistas y, en definitiva, de la vida cultural de muchos linenses.

La entrevista concluía dejando el testimonio de un artista profundamente vinculado a La Línea y a su ambiente flamenco. José Riquelme Sánchez, autor de aquella extensa conversación publicada en ÁREA, presentaba a Juan Mesa Serrano como un guitarrista entregado a la creación artística y como una de las personas que habían contribuido a consolidar los concursos de cante de la Feria linense.

Gracias a reportajes y entrevistas como esta podemos recuperar hoy una faceta quizá menos recordada de nuestra Velada: la de una Feria que también se vivía y se escuchaba a través del flamenco.

Fuente: Diario ÁREA, Extraordinario de Feria, 11 de julio de 1975.
Entrevista: José Riquelme Sánchez.







«La Línea es tema en mi repertorio»: Camborio, el poeta gitano que convirtió el recitado flamenco en su forma de expresión















Entre las páginas de la prensa linense encontramos, en ocasiones, personajes que forman parte de una historia cultural que merece ser recuperada. Uno de ellos fue Fernando Camuña Canalejo, “Camborio”, presentado por el diario ÁREA como «el poeta gitano», un artista linense que encontró en la poesía flamenca y en el recitado una forma muy personal de expresar sus sentimientos.

El amplio reportaje que le dedicó el periódico Diario AREA llevaba un titular que resumía perfectamente su relación con nuestra ciudad:

«La Línea es tema en mi repertorio»

Y junto a él aparecía otra afirmación que definía su concepción artística:

«El recitador nace, no se hace».

La entrevista, firmada por José Vallecillo Ruiz, nos permite conocer no solamente al artista, sino también al hombre que había detrás de aquel personaje escénico de temperamento, gesto y palabra.

Un linense que llevaba su tierra en el repertorio

Fernando Camuña Canalejo era linense y residía en La Línea. El periodista señala que, sentado frente a él en la mesa de redacción, aparecía un hombre amable y cercano, muy diferente quizá de la imagen poderosa que ofrecía sobre los escenarios.

Camborio había conseguido hacerse un nombre especialmente en el ámbito del flamenco de la Costa del Sol.

Su propuesta artística consistía en llevar la poesía al terreno flamenco mediante el recitado, buscando que la palabra adquiriese ritmo, sentimiento y fuerza interpretativa.

El periodista lo describe como un artista capaz de «amasar» el sentimiento contenido en los versos y trasladarlo al público mediante la voz y el gesto.

Su actividad no se limitaba a La Línea. También había actuado en Algeciras y otros lugares, participando en festivales y convocatorias flamencas.

Pero La Línea ocupaba un lugar especial.



Desde los 16 años en el mundo de la canción flamenca

Camborio explicó que llevaba vinculado al mundo artístico desde muy joven:

«En el mundo de la canción flamenca estoy desde que tenía 16 años».

Inicialmente se encontraba relacionado con el cante, pero terminaría descubriendo que sus posibilidades artísticas estaban especialmente en el recitado.

Según relataba, fueron unos amigos de Marbella quienes primero repararon seriamente en aquellas cualidades.

Durante una reunión, después de escucharlo recitar «Pepe Pinto», le dijeron que tenía condiciones y posibilidades para dedicarse a ello.

Aquello terminó convirtiéndose en un camino artístico.

Camborio fue abandonando progresivamente el cante para concentrarse en la poesía flamenca, porque consideraba que en ella podía alcanzar una expresión mucho más amplia.

Para él, cante y poesía estaban muy próximos:

«Son dos cosas muy parecidas, ya que las dos cosas hay que sentirlas».

Esa palabra —sentir— aparece continuamente en su manera de comprender el arte.

Federico García Lorca y el «Prendimiento de Camborio»

Cuando el periodista le preguntó por sus preferencias literarias, apareció inevitablemente Federico García Lorca.

Camborio afirmaba tener prácticamente estudiado su repertorio flamenco y reconocía una especial predilección por el Romancero gitano.

Entre las piezas que acostumbraba a presentar al público destacaba:

«Prendimiento de Camborio», «La muerte de Camborio» y «Alma ausente», además de composiciones relacionadas con Antoñito el Camborio.

La identificación artística era evidente. Incluso el sobrenombre con el que era conocido remitía directamente al universo lorquiano.

Pero su repertorio no estaba limitado a García Lorca. También interpretaba obras de otros autores y mencionaba expresamente a Antonio Machado.



«Se gana más dinero con la poesía»

Uno de los pasajes más curiosos de la entrevista aparece cuando se habla de las diferencias económicas entre cantar flamenco y recitar poesía.

Camborio respondió sin demasiados rodeos:

«Yo estoy ganando más dinero en la poesía».

Incluso aportaba cifras.

Cuando le preguntaron cuál había sido la cantidad máxima obtenida por una actuación recitando, respondió:

«Treinta mil pesetas».

Y al preguntarle por el mínimo:

«Dos mil pesetas diarias».

No obstante, también reconocía que en determinadas ocasiones actuaba por amistad, sin convertir necesariamente cada intervención en una cuestión económica.

El público español, su preferido

Camborio afirmaba sentirse especialmente cómodo ante el público español.

Había tenido experiencias ante extranjeros, pero encontraba mayores dificultades para transmitir plenamente el significado de la poesía cuando existía una barrera idiomática.

Recordaba particularmente una actuación en un hotel de Málaga, ante un público mayoritariamente norteamericano.

Según explicaba, mientras recitaba los espectadores hablaban y no prestaban demasiada atención. Aquello terminó provocándolo artísticamente y realizó un enorme esfuerzo interpretativo.

Paradójicamente, aseguraba que aquella había sido:

«la vez que más a gusto he actuado en mi vida».

La guitarra era imprescindible

La guitarra ocupaba un lugar fundamental en su concepción del recital flamenco.

Cuando le preguntaron qué papel desempeñaba dentro de la poesía, respondió rotundamente:

«Todo».

Para Camborio, realizar un recital de poesía flamenca sin guitarra resultaba extraordinariamente difícil.

Pero tampoco servía cualquier acompañamiento.

El guitarrista debía conocer perfectamente el ritmo y acompañar tanto a cantaores como a bailaores para poseer la sensibilidad necesaria.

Su idea del espectáculo flamenco era prácticamente inseparable de tres elementos: el cantaor, el guitarrista y el público.

Y entre ellos, si tuviera que elegir uno imprescindible, señalaba:

«Las guitarras».

De ahí una de sus afirmaciones más contundentes:

«Sin guitarra no habría artistas».




 

«El recitador nace, no se hace»

Camborio defendía que podían aprenderse determinadas técnicas, pero consideraba que la verdadera capacidad de transmitir poesía debía existir previamente en el intérprete.

Por eso sostenía:

«El recitador nace, no se hace».

Podían ofrecerse explicaciones y orientaciones a quien quisiera aprender, pero si la persona no reunía determinadas condiciones naturales, difícilmente podría convertirse en un auténtico recitador.

La misma reflexión la trasladaba parcialmente al cante: podía aprenderse mucho, pero también debía existir una disposición natural.

La Línea convertida en poesía

Uno de los aspectos más interesantes del reportaje para nuestra historia local aparece cuando el periodista pregunta a Camborio si había escrito sus propias composiciones.

Respondió afirmativamente.

Y puso como ejemplo una obra titulada:

«Cádiz, con un gesto bravío».

La definía como una especie de documental poético dedicado a Cádiz y su provincia, construido con «ritmos de alegría».

Pero cuando le preguntaron cuánto tiempo hablaba del Campo de Gibraltar, respondió de una manera particularmente significativa:

«Naturalmente, un buen espacio, pues yo soy de La Línea de la Concepción».

Su ciudad natal estaba inevitablemente presente en su creación.

La herida del cierre de la frontera

El reportaje contiene además una referencia histórica de especial interés.

Camborio explicó que había compuesto una obra inspirada concretamente en el cierre de la frontera con Gibraltar.

No llegó entonces a registrarla en Autores porque, según decía, la había entregado a otras personas.

El episodio demuestra cómo los acontecimientos que afectaban directamente a La Línea encontraban también expresión artística.

Para un linense de aquellos años, el cierre fronterizo no constituía únicamente una cuestión política o económica. Había transformado profundamente la vida cotidiana de miles de familias y, en el caso de Camborio, aquella realidad terminó entrando también en su poesía.

Gibraltar y el Campo: «hermano de sol y mar»

Durante la entrevista le pidieron que recitara algo relacionado con La Línea.

Camborio respondió que podía hacerlo, aunque advertía que sin guitarra era mucho más difícil encontrar el ritmo.

Entonces surgieron unos versos dedicados a las localidades del entorno:

«Algeciras, San Roque y La Línea de la Concepción, guardan un vivo reproche cargadito de razón...»

Los versos continuaban hablando de gaditanos, esperanza, hermandad y de una tierra compartida.

Era una poesía nacida de un territorio que Camborio conocía perfectamente y al que pertenecía emocionalmente.

Su actuación más emocionante fue en La Línea

Cuando José Vallecillo le preguntó qué actuación le había dejado más satisfecho, la respuesta volvió a conducir directamente hasta nuestra ciudad.

Camborio recordó una actuación en La Línea en la que se encontraba especialmente nervioso.

Sentía una enorme responsabilidad porque actuaba delante de sus propios paisanos.

Sin embargo, aquella preocupación desapareció cuando comenzó el recital.

Explicaba que terminó:

«hasta lloré de alegría de poder catalogar la presentación ante mis paisanos como una actuación completa».

Probablemente pocas frases del reportaje resumen mejor su vinculación con La Línea.

Actuar fuera podía proporcionarle reconocimiento y dinero, pero hacerlo ante sus propios vecinos suponía una responsabilidad distinta.

El Festival Flamenco de La Línea

Camborio también hablaba de su participación en el Festival Flamenco de La Línea de la Concepción, donde había trabajado anteriormente.

Además anunciaba su intención de regresar:

«Estoy muy contento de estar hoy y estaré, en el periódico de La Línea y de volver otra vez con el Festival de Flamenco el 16 de agosto».

Quería mostrar públicamente su agradecimiento al guitarrista que lo acompañaba en los ensayos y al cantaor que también colaboraba con él.

Mencionaba expresamente a Joaquín Remangue, “El Quino”, y a Ramón Jiménez de los Reyes, artistas a los que afirmaba haber llevado consigo a diferentes lugares.

El testimonio nos permite vislumbrar aquella red de artistas flamencos locales que participaban conjuntamente en actuaciones y festivales.

Vocación antes que dinero

Aunque hablaba abiertamente de sus ingresos profesionales, Camborio insistía en que su carrera no estaba motivada únicamente por cuestiones económicas.

Cuando le preguntaron si había abandonado el cante por dinero, respondió que no.

Aseguraba encontrarse económicamente bien y afirmaba que su dedicación artística procedía fundamentalmente de una mezcla de vocación, sentimiento y necesidad expresiva.

La poesía era para él algo que debía sentirse y vivirse.

Precisamente por eso explicaba la escasez de recitadores flamencos: no bastaba con aprender un texto de memoria.

Había que darle vida.

Un artista del Campo de Gibraltar

El reportaje continuaba en otra página bajo un nuevo titular:

«Un auténtico recitador del Campo de Gibraltar»

Allí Camborio seguía hablando de sus experiencias, de los estilos flamencos que prefería y de las condiciones necesarias para subir a un escenario.

Cuando le preguntaron qué palo del cante prefería interpretar, respondió:

«Los tarantos, seguido de seguiriyas y soleá».

También hablaba de las peñas flamencas, que consideraba lugares especialmente adecuados para su estilo.

Camborio era plenamente consciente de que su arte dependía del ambiente.

Necesitaba silencio, atención, guitarra y conexión con quienes lo escuchaban.

Una voz artística nacida en La Línea

Al finalizar la extensa entrevista, José Vallecillo Ruiz definía a Camborio como un hombre de carácter constante y ejemplar, creador de un nuevo estilo dentro de la poesía flamenca.

Hoy, recuperando aquellas páginas amarillentas de ÁREA, encontramos algo más que una entrevista a un artista.

Encontramos el testimonio de una época de la cultura popular linense.

Una época de festivales flamencos, guitarristas, cantaores, peñas, recitales y artistas que recorrían La Línea, Algeciras, Marbella, Málaga y otros lugares llevando consigo una forma muy particular de entender el flamenco.

Fernando Camuña Canalejo, Camborio, llevó a los escenarios los versos de García Lorca y Antonio Machado, pero también quiso escribir sobre aquello que conocía personalmente: Cádiz, el Campo de Gibraltar, el cierre de la frontera y, sobre todo, su propia ciudad.

Por eso, entre todas las declaraciones conservadas en aquella entrevista, quizás ninguna resulte hoy tan apropiada para recordarlo como la que presidía, en grandes letras, todo el reportaje:

«LA LÍNEA ES TEMA EN MI REPERTORIO»

Una frase sencilla que, muchos años después, sigue dejando clara la relación de Camborio, el poeta gitano, con la ciudad donde había nacido y ante cuyo público confesaba haber vivido una de las mayores emociones de su carrera artística.

Fuente documental: Reportaje y entrevista de José Vallecillo Ruiz publicados en el diario ÁREA. del extraordinario de Feria del 11 de julio de 1975

Fotografías: archivo del propio reportaje.






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