viernes, 29 de mayo de 2026

Sabías Que… Tal día como hoy, 28 de mayo, en 1950, el Ayuntamiento de La Línea ordenó la regularización de todas las industrias del municipio

 









Tal día como hoy, 28 de mayo de 1950, el alcalde de La Línea de la Concepción, Rafael Ruiz Marín, firmaba un importante edicto municipal dirigido a los propietarios de talleres, fábricas e instalaciones industriales de la ciudad. La disposición respondía a una orden de la Dirección General de Industrias, que había iniciado una revisión periódica del Censo Industrial de la provincia con el objetivo de actualizar y controlar todas las actividades industriales en funcionamiento.

El edicto informaba de la creación del denominado “Libro de Visitas”, un documento obligatorio para aquellas industrias que utilizasen maquinaria, motores, hornos, calderas u otros elementos mecánicos en sus procesos de producción. Los propietarios debían solicitar dicho libro ante la D
elegación Provincial de Industria y presentarlo posteriormente para su visado por la Alcaldía.

La medida afectaba tanto a las empresas ya existentes como a aquellas que hubieran sido ampliadas, trasladadas o modificadas después del 8 de septiembre de 1939. Las industrias que funcionasen desde antes de esa fecha debían acreditar su inscripción en el Censo Industrial y, en caso de no figurar en él, solicitar su incorporación inmediata. Asimismo, todas las instalaciones que hubiesen sido puestas en marcha sin la correspondiente autorización administrativa estaban obligadas a regularizar su situación cuanto antes.

El Ayuntamiento advertía además que, una vez finalizado el plazo concedido —que expiraba el 1 de julio de 1950—, se llevarían a cabo inspecciones en todas las industrias del municipio. Los establecimientos que incumplieran las disposiciones podrían enfrentarse al corte de suministros, la retirada de cupos de carburantes y materias primas e incluso a la comunicación de su situación a los organismos competentes por ejercer una actividad considerada clandestina.

Este edicto constituye un interesante reflejo de la política de control económico e industrial desarrollada en España durante los años de la posguerra. En una época marcada por la intervención administrativa y la escasez de recursos, la inscripción en los registros oficiales y el acceso a materias primas dependían en gran medida del cumplimiento de estas disposiciones gubernativas.

La publicación del bando demuestra también la importancia que comenzaba a adquirir el tejido industrial linense a mediados del siglo XX, obligando a las autoridades locales y provinciales a mantener un seguimiento más exhaustivo de talleres, pequeñas fábricas y establecimientos productivos que contribuían al desarrollo económico de la ciudad.




Realizado Por:

Luis Javier Traverso




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