jueves, 9 de julio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy, 9 de julio en 1908, La fábrica de pastas «La Encarnación» amplió sus instalaciones gracias a una concesión municipal

 










Concesión de terrenos municipales a don Luis Ramírez Galuzo para la fábrica «La Encarnación» (9 de julio de 1908)

En la sesión ordinaria celebrada por el Excmo. Ayuntamiento de La Línea de la Concepción el día 9 de julio de 1908, bajo la presidencia del Primer Teniente de Alcalde don José Ledesma Esteban, y con la asistencia de los concejales don Antonio Ruiz Espinosa, don Salvador Fernández Brezzo, don José María Soto Rey, don José Ariza Sánchez y del Secretario accidental don Leopoldo Diañez, la Corporación conoció una solicitud presentada por uno de los industriales más relevantes de la ciudad, don Luis Ramírez Galuzo.

El Secretario dio lectura a una instancia en la que el interesado solicitaba al Ayuntamiento la concesión de un terreno municipal situado en el Espigón de San Felipe, junto a la fábrica de su propiedad, conocida como «La Encarnación», dedicada a la elaboración de pastas y fideos, una de las industrias alimentarias más importantes de La Línea durante los primeros años del siglo XX.

En su petición, Luis Ramírez Galuzo exponía que aquel terreno venía siendo ocupado y utilizado por su empresa desde hacía más de dos años, formando parte de las instalaciones auxiliares necesarias para el funcionamiento de la fábrica. La parcela se encontraba situada entre el edificio industrial y los corrales del Matadero Público, con fachada al mar. Lindaba por el norte y el este con la propia fábrica y las dependencias del matadero, mientras que por los restantes vientos lo hacía con la playa, alcanzando una superficie de 274,20 metros cuadrados.

La solicitud ponía de manifiesto la estrecha vinculación existente entre el desarrollo industrial y la utilización de los terrenos comunales situados en la zona del Espigón de San Felipe, espacio donde se concentraban diversas instalaciones fabriles gracias a su proximidad al litoral y a las facilidades que ofrecía para el transporte de mercancías y materias primas.

Examinada la petición, la Corporación Municipal consideró que acceder a la concesión suponía favorecer una actividad industrial que contribuía al progreso económico de la ciudad. En el acuerdo se hacía constar expresamente que la concesión solicitada «venía a favorecer los intereses locales, a cuyo fomento debía atender la Corporación Municipal», reflejando así la política seguida por el Ayuntamiento de impulsar aquellas iniciativas empresariales capaces de generar riqueza y empleo en la población.

En consecuencia, el Ayuntamiento acordó por unanimidad otorgar a don Luis Ramírez Galuzo la concesión del referido terreno, dejando constancia de que pertenecía a los bienes comunales del término municipal y que la autorización se concedía sin perjuicio de tercero con mejor derecho, fórmula jurídica habitual destinada a salvaguardar posibles reclamaciones futuras sobre la propiedad.

Este acuerdo reviste un especial interés para la historia económica de La Línea de la Concepción, ya que permite documentar la expansión de la fábrica «La Encarnación», dedicada a la fabricación de pastas y fideos, una industria que formó parte del tejido productivo linense en los albores del siglo XX. La decisión municipal evidencia la voluntad de la Corporación de respaldar el crecimiento de las empresas locales, facilitando la utilización de terrenos comunales cuando ello redundaba en beneficio del desarrollo económico de la ciudad.

Asimismo, el expediente constituye un valioso testimonio de la transformación que experimentaba el entorno del Espigón de San Felipe, donde comenzaban a concentrarse diversas actividades industriales ligadas a la producción alimentaria y al comercio marítimo, configurando uno de los principales focos fabriles de la La Línea de principios del siglo XX.



Fotografía generada por IA




Páginas