Constitución del Ateneo de Divulgación Social de La Línea de la Concepción (28 de junio de 1932)
La noche del 28 de junio de 1932, a las diez en punto, tuvo lugar en La Línea de la Concepción una reunión que marcaría el nacimiento de una nueva entidad cultural y social dentro de la ciudad. Aquel encuentro había sido previamente autorizado por las autoridades y tenía como finalidad constituir oficialmente el denominado Ateneo de Divulgación Social, institución que surgía tras la desaparición del anterior Ateneo existente en la localidad.
La sesión estuvo presidida por Juan Parrado Ríos, quien tomó la palabra para explicar a los asistentes las circunstancias que habían llevado a la creación de la nueva entidad. Según manifestó, la clausura del antiguo Ateneo había generado la necesidad de organizar una nueva asociación capaz de continuar desarrollando actividades culturales, educativas y sociales entre la población linense.
Una vez expuestos los motivos que justificaban la constitución del Ateneo de Divulgación Social, se procedió a dar lectura al reglamento que debía regir la nueva organización. El documento fue objeto de un amplio debate entre los asistentes. Uno de los asuntos que despertó mayor interés fue la posibilidad de admitir en la entidad a personas vinculadas a partidos políticos.
La cuestión fue discutida extensamente por los concurrentes. Tras diversas intervenciones y deliberaciones, se acordó finalmente que la nueva institución no admitiría la participación de políticos dentro de su estructura, decisión que quedó incorporada a los principios fundacionales de la asociación. Con ello se pretendía mantener el carácter cultural y divulgativo de la entidad, evitando que las actividades desarrolladas pudieran identificarse con intereses partidistas concretos.
Concluido el examen del reglamento, se procedió a la lectura del estado económico heredado de la organización anterior. Las cuentas reflejaban una existencia en caja de tan solo ochenta y cinco céntimos, cifra que evidenciaba la modestia de los recursos con los que iniciaba su actividad la nueva institución.
A continuación se celebró la elección de la primera Junta Directiva. Los asistentes designaron para los distintos cargos a un grupo de vecinos que asumirían la responsabilidad de organizar y dirigir el funcionamiento del Ateneo.
La Secretaría General quedó encomendada a Manuel Gacela Santos, mientras que el puesto de Secretario Adjunto recayó en Eugenio Vallejo Herrero. Para la Tesorería fue elegido Pascual Ríos Torres, correspondiendo el cargo de Contador a Antonio Piñer Rivera. La responsabilidad de la Biblioteca, elemento fundamental en una entidad dedicada a la divulgación cultural, fue confiada a Rafael González González.
Como vocales fueron designados Francisco Cózar Sánchez, Antonio Romero Zambrana y Diego Gómez Benítez, completándose así la composición inicial de la directiva que habría de dirigir los primeros pasos del Ateneo.
Una vez constituida formalmente la Junta Directiva, los asistentes continuaron examinando diversos proyectos destinados a impulsar las actividades de la nueva entidad. Entre las iniciativas planteadas figuró la creación de un grupo artístico, destinado a organizar representaciones y actividades escénicas; un grupo naturista, acorde con las corrientes culturales e higienistas que gozaban de notable difusión durante aquellos años; y un grupo de prensa, cuya misión sería colaborar en la divulgación de las actividades desarrolladas por el Ateneo y fomentar la participación ciudadana.
Igualmente se acordó constituir una Comisión Revisora, encargada de supervisar determinados aspectos de la gestión interna y contribuir al adecuado funcionamiento de la asociación.
Concluidos los asuntos previstos en el orden del día, los asistentes acordaron volver a reunirse el martes siguiente para continuar organizando las actividades de la entidad y desarrollar los proyectos que acababan de aprobarse. Acto seguido se levantó la sesión, quedando oficialmente constituido el Ateneo de Divulgación Social de La Línea de la Concepción.
La comunicación de todo lo ocurrido fue remitida posteriormente a la Alcaldía por el Oficial Delegado Daniel Sánchez, quien informó oficialmente de los acuerdos adoptados durante aquella reunión fundacional celebrada el 28 de junio de 1932.
La creación de este Ateneo constituyó un nuevo intento de mantener vivo el movimiento cultural y asociativo linense durante los primeros años de la Segunda República. Su fundación evidenció la voluntad de numerosos vecinos de continuar promoviendo espacios dedicados a la educación popular, la cultura, el debate y la participación social, en una época caracterizada por una intensa actividad asociativa y por el protagonismo creciente de las organizaciones culturales dentro de la vida pública de la ciudad.
Tal día como hoy, hace 94 años, un grupo de vecinos linenses decidió que la cultura, la educación y la divulgación social merecían tener un nuevo hogar en la ciudad: el Ateneo de Divulgación Social.
Transcripción Literal
Directiva
A las diez de la noche del día de hoy, tuvo lugar la reunión que para la constitución del Ateneo de divulgación social había autorizado V.S.
Preside Juan Parrado Ríos; el cual manifiesta que por haberse clausurado el anterior Ateneo han tenido necesidad de crear este otro.
A continuación se da lectura al Reglamento discutiéndose ampliamente si se da entrada en la entidad a los políticos, acordándose que no.
Se lee el estado de cuentas que arroja una existencia en Caja de ochenta y cinco céntimos.
Se procede a nombramiento de Directiva que da el siguiente resultado.
Secretario General: Manuel Gacela Santos
Secretario Adjunto: Eugenio Vallejo Herrero
Tesorero: Pascual Ríos Tórres
Contador: Antonio Piñer Rivera
Bibliotecario: Rafael González González
Vocales: Francisco Cezar Sánchez, Antonio Romero Zambrana y Diego Gómez Benítez.
A continuación proponen la creación de un grupo artístico, otro naturista y otro pro-prensa, y por último una Comisión revisora.
Acuerdan reunirse el martes próximo, levantándose seguidamente la sesión.
Lo que participo a V.S. para su conocimiento.
Sea guardada la vida de V.S. muchos años.
La Línea, a 28 de junio de 1932.
El Oficial Delegado
(firma manuscrita)
Daniel Sanchíz (firma parcialmente legible)
Sr. Alcalde Presidente del Ayuntamiento de esta Ciudad.