Coincidiendo con la celebración de la Velada y Fiestas de La Línea de 1970, el Teatro Cómico ofrecía a los linenses uno de los estrenos cinematográficos más esperados del verano. El cartel anunciaba como gran atractivo de la feria la proyección de En un lugar de La Manga, una divertida comedia musical dirigida por Mariano Ozores y protagonizada por dos de los artistas más populares del momento: Manolo Escobar y Conchita Velasco.
La llegada de la película a La Línea suponía todo un acontecimiento social. Durante aquellos años era tradición que los principales cines de la ciudad aprovecharan la semana de feria para programar grandes estrenos nacionales, convirtiendo las sesiones cinematográficas en uno de los entretenimientos favoritos de vecinos y visitantes.
Una historia de amor entre el progreso y las tradiciones
La película desarrolla una trama ambientada en La Manga del Mar Menor, cuando el turismo comenzaba a transformar profundamente el litoral mediterráneo español.
La poderosa constructora Bel-Mar proyecta levantar un gigantesco complejo turístico en la zona. Sin embargo, sus planes encuentran un obstáculo inesperado: Juan, un humilde fabricante de guitarras y propietario de unas tierras heredadas de su familia —interpretado por Manolo Escobar—, se niega rotundamente a venderlas.
Ante el fracaso de las negociaciones, la empresa decide recurrir a un método poco convencional. Envía a Alicia (o Francisca, según algunas fuentes), interpretada por Conchita Velasco, una joven secretaria moderna y sofisticada, con la misión de ganarse la confianza del propietario y convencerlo para que firme el contrato de compraventa.
Lo que comienza como una estrategia empresarial acaba convirtiéndose en una auténtica historia de amor. Ambos terminan enamorándose sinceramente, dando lugar a una divertida sucesión de situaciones en las que chocan dos formas muy distintas de entender la vida: la modernidad y el desarrollo urbanístico frente a los valores tradicionales, el arraigo familiar y la defensa de la tierra heredada.
Como era habitual en las películas protagonizadas por Manolo Escobar, el argumento mezcla humor, romance, música y costumbrismo, ofreciendo una imagen optimista de la España del desarrollo económico de finales de los años sesenta.
Un reparto de auténtico lujo
El largometraje reunió a algunas de las figuras más destacadas del cine español de la época.
Encabezaban el reparto:
- Manolo Escobar, como Juan, el propietario de las tierras cuya negativa desencadena toda la historia.
- Conchita Velasco, como Alicia (Francisca), la secretaria enviada por la empresa inmobiliaria.
Junto a ellos participaban otros grandes nombres de la interpretación española:
- José Luis López Vázquez, en el papel de Don Felipe, el ambicioso directivo de la constructora.
- Manolo Gómez Bur, como Enrique Galfaña (Garralla), el peculiar contable de la empresa.
- Gracita Morales, interpretando a Angustias, uno de esos personajes entrañables que caracterizaron su extensa carrera.
- Joaquín Roa, como Casimiro, el abuelo del protagonista.
- Álvaro de Luna, Rafael Hernández y Erasmo Pascual, formando parte del grupo de amigos de Juan.
- Además, el inolvidable dúo humorístico Tip y Coll realizó varias apariciones cómicas interpretando a unos operarios del taller.
Las canciones que conquistaron España
Uno de los grandes atractivos de la película era su banda sonora, compuesta por algunos de los mayores éxitos de Manolo Escobar, grabados para la discográfica Belter.
Entre las canciones destacaban:
- Mi carro, convertida poco después en uno de los mayores éxitos de toda la historia de la música española.
- A la lima y al limón.
- Viva el sol de España.
- Guitarra con alma.
- Moderno pero español.
- Así soy yo.
Estas interpretaciones contribuyeron decisivamente al enorme éxito comercial de la película y consolidaron definitivamente la figura de Manolo Escobar como uno de los artistas más populares del país.
Ficha técnica
La película fue dirigida por Mariano Ozores, con guion del propio Ozores junto al dramaturgo Alfonso Paso.
La música original fue compuesta por Adolfo Waitzman, mientras que la fotografía corrió a cargo de Emilio Foriscot.
Fue producida por José Frade Producciones Cinematográficas y Arturo González Producciones Cinematográficas, dentro del género de la comedia musical, con una duración aproximada de 92 minutos.
El estreno durante la Velada de La Línea
El cartel anunciador informaba de que En un lugar de La Manga se proyectaría como "Magnífico estreno durante la semana de Feria" en el Teatro Cómico, uno de los cines más emblemáticos de La Línea durante buena parte del siglo XX.
La programación cinematográfica formaba parte inseparable de las fiestas patronales. Mientras durante el día las calles se llenaban de casetas, atracciones y actividades populares, por la noche los teatros y cines ofrecían espectáculos para todos los públicos, siendo los estrenos nacionales uno de los acontecimientos culturales más esperados.
La presencia de una película protagonizada por Manolo Escobar, que entonces se encontraba en el momento culminante de su popularidad, garantizaba una extraordinaria afluencia de espectadores.
Tal día como hoy en La Línea
En plena celebración del Centenario de La Línea de la Concepción y de su tradicional Velada y Fiestas, el Teatro Cómico ofrecía a los linenses el estreno de En un lugar de La Manga. Aquella proyección permitió al público disfrutar de una de las comedias musicales más populares del cine español de los años setenta, protagonizada por Manolo Escobar, Conchita Velasco y un extraordinario reparto de grandes actores. Fue una muestra más del intenso ambiente festivo que vivía la ciudad durante aquellas jornadas del verano de 1970, cuando el cine seguía siendo uno de los grandes entretenimientos colectivos y un punto de encuentro para varias generaciones de linenses.