sábado, 11 de julio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy 11 de julio, en 1953, la Sociedad «El Halcón» anunciaba uno de los grandes concursos de pesca deportiva de la Velada de La Línea

 










La Sociedad Federada de Caza y Pesca "El Halcón" consolidó en 1953 uno de los concursos deportivos más prestigiosos de la Velada de La Línea

El programa oficial editado por la Sociedad Federada de Caza y Pesca "El Halcón", fechado el 11 de julio de 1953, constituye un magnífico ejemplo del elevado grado de organización que habían alcanzado las sociedades deportivas linenses durante la década de los cincuenta. Bajo la tutela de la Delegación Nacional de Deportes y de la Federación Española de Pesca, la entidad organizó una importante competición de pesca deportiva que se integraba dentro del calendario oficial de la Velada y Fiestas de La Línea de la Concepción, convirtiéndose en uno de los acontecimientos deportivos más esperados del verano.

El programa anunciaba que el campeonato tendría lugar el 19 de julio, a las siete de la mañana, en el muelle embarcadero de la ciudad, siendo organizado por la sección de pescadores deportivos de la Sociedad "El Halcón". La publicación, cuidadosamente impresa por Imprenta García Gutiérrez, reflejaba el prestigio alcanzado por esta entidad, que pertenecía a la IV Federación Provincial y desarrollaba una intensa actividad deportiva durante todo el año.

La organización del campeonato respondía a unos criterios plenamente federativos. Podían participar todos aquellos pescadores afiliados a cualquier sociedad integrada en la Federación Española de Pesca, circunstancia que convertía la competición en un auténtico encuentro provincial, abierto tanto a los aficionados de La Línea como a los procedentes de otras localidades.

Las normas establecían una inscripción de diez pesetas, fijándose una duración total del concurso de cinco horas. Cada participante podía utilizar un máximo de dos aparejos, con un límite de tres anzuelos por aparejo, mientras que el uso de cebos quedaba completamente libre, permitiendo a cada pescador emplear la modalidad que considerara más eficaz según las condiciones del mar.

El reglamento regulaba igualmente el sistema de premios. El primer galardón sería concedido al pez de mayor tamaño, siempre que alcanzara un peso mínimo de quinientos gramos. Si ninguna captura llegaba a esa cifra, todos los premios se adjudicarían en función del mayor peso total obtenido por cada concursante, garantizando así que el campeonato pudiera resolverse cualquiera que fuese el resultado de la jornada.

La organización también fijaba qué especies quedarían excluidas de la puntuación. No serían válidas las capturas de crustáceos, moluscos, anguilas, zafíos, morenas y lisas, reservándose la competición para aquellas especies consideradas propias de la pesca deportiva.

Con el fin de asegurar la igualdad entre todos los participantes, los concursantes estaban obligados a presentarse media hora antes del comienzo para proceder al sorteo de los puestos de pesca. Los fallos del jurado serían inapelables, y cualquier infracción del reglamento supondría la inmediata descalificación del pescador. Además, cada participante únicamente tendría derecho a obtener un solo premio, evitando así que una misma persona pudiera acumular varios galardones.

Otro detalle significativo consistía en la exposición pública de los trofeos. Antes del campeonato permanecerían exhibidos en el establecimiento "La Ibérica", situado en la calle General Mola, permitiendo que numerosos vecinos contemplaran las copas y premios que serían entregados durante la competición. Esta costumbre contribuía a aumentar la expectación popular y reforzaba el ambiente festivo propio de la Velada.

El folleto informaba igualmente sobre el procedimiento de inscripción. Las solicitudes podían presentarse en el domicilio social de la Sociedad, situado en la calle Méndez Núñez número 2, permaneciendo abierto el plazo hasta el 18 de julio a las nueve de la noche. Los pescadores residentes fuera de La Línea podían formalizar su participación mediante carta o incluso telefónicamente, utilizando el número 512, una facilidad poco frecuente para la época.

La Comisión Organizadora se reservaba expresamente el derecho de modificar el desarrollo del concurso cuando circunstancias especiales así lo aconsejaran, manteniendo siempre la autoridad necesaria para garantizar el buen desarrollo de la competición.

El programa también advertía que cualquier infracción sería sancionada con la descalificación del concursante y recordaba que los fallos del jurado serían definitivos. Asimismo, anunciaba que próximamente la Sociedad organizaría un Concurso de Pájaros Cantores, demostrando que "El Halcón" desarrollaba una intensa actividad social y deportiva más allá de la pesca.

Especial relevancia adquiere la extensa relación de entidades, empresas y comerciantes que colaboraban mediante la donación de trofeos. La lista constituye un auténtico retrato del tejido económico y comercial de la ciudad en aquellos años.

La Copa del Excmo. Ayuntamiento de La Línea encabezaba los premios oficiales, acompañada por las aportaciones de Santa Lucía S.A., las Motonaves de La Línea "Rosa de Primavera" y "Punta Umbría", la Cofradía de Pescadores, Guillermo Piccone, las prestigiosas Bodegas Gavira, las Destilerías Saturno, el Frente de Juventudes, las Atracciones de la Feria, Almacenes Mérida, la Delegación Sindical (C.N.S.), el Sport Linense, los Hijos de Cristóbal Torres, Obdulia Vázquez de Jaén, La Ibérica, la Ferretería La Campana, Almacenes Carrillo, Manuel Lozano y el periódico El Siglo.

A esta relación se sumaban diversos obsequios ofrecidos por Bodegas Santos, La Pescadora, El Bodegón, La Chiclanera y la señora viuda de Aguilar, entre otros establecimientos locales, poniendo de manifiesto el enorme respaldo que la iniciativa encontraba entre comerciantes, empresarios y entidades de la ciudad.

El programa aparecía suscrito por los responsables de la organización: los vocales de pesca Lorenzo Díaz del Río y Alberto Morales Rodríguez; el presidente Ricardo Muñoz Carreras; y el secretario Enrique Lavado Roca, quienes asumían la responsabilidad de coordinar un campeonato que cada año reunía a un mayor número de aficionados.

Estos documentos permiten apreciar cómo, a comienzos de los años cincuenta, la pesca deportiva había alcanzado un elevado nivel organizativo en La Línea de la Concepción. Lejos de tratarse de una simple reunión de aficionados, el campeonato organizado por la Sociedad Federada de Caza y Pesca "El Halcón" constituía una auténtica competición reglamentada, respaldada por las autoridades deportivas nacionales y sostenida gracias a la colaboración del Ayuntamiento, del comercio local, de numerosas empresas y de buena parte de la sociedad linense.

Más allá del aspecto puramente deportivo, el programa refleja la intensa vida asociativa de la ciudad durante aquellos años y pone de manifiesto cómo las fiestas patronales servían también para fomentar la práctica del deporte, fortalecer la convivencia ciudadana y proyectar la imagen de una La Línea dinámica, participativa y profundamente vinculada al mar, donde la pesca constituía no sólo una actividad económica tradicional, sino también una de las aficiones deportivas con mayor arraigo entre sus vecinos.

Fotografía generada por IA










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