sábado, 11 de julio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy 11 de julio, en 1955, La Línea anunciaba uno de los campeonatos de pesca deportiva más importantes de la Velada

 










La Sociedad Federada de Caza y Pesca "El Halcón" organizó uno de los campeonatos de pesca deportiva más importantes de la Velada de 1955

El programa editado por la Sociedad Federada de Caza y Pesca "El Halcón" con fecha 11 de julio de 1955 constituye uno de los testimonios documentales más completos sobre la organización de las competiciones deportivas celebradas durante la Velada y Fiestas de La Línea de la Concepción en la década de los cincuenta. No se trataba únicamente de anunciar un concurso de pesca, sino de reflejar el elevado grado de organización alcanzado por una de las sociedades deportivas más activas de la ciudad, plenamente integrada en la estructura de la Delegación Nacional de Deportes y de la Federación Española de Pesca, instituciones que durante aquellos años regulaban oficialmente todas las competiciones deportivas celebradas en España.

El folleto comenzaba anunciando el programa de las competiciones de pesca deportiva que tendrían lugar los días 23 y 24 de julio de 1955, coincidiendo con la celebración de la Velada y Fiestas de La Línea. La organización correspondía a la Sociedad Federada de Caza y Pesca "El Halcón", que contaba con la colaboración del Excmo. Ayuntamiento, circunstancia que demuestra el respaldo institucional que recibían estas actividades deportivas y recreativas dentro del calendario festivo oficial.

Las bases generales establecían un reglamento minucioso destinado a garantizar el correcto desarrollo de las pruebas. Las inscripciones podían realizarse desde la publicación del programa en el domicilio social de la entidad, situado en la calle Méndez Núñez número 2, permaneciendo abierto el plazo hasta el día 22 de julio. La Sociedad facilitaba además la participación de aficionados procedentes de otras localidades, permitiéndoles formalizar la inscripción mediante llamada telefónica al número 512 o por correspondencia, un detalle que pone de manifiesto el interés por atraer participantes de todo el Campo de Gibraltar e incluso de otros puntos de la provincia.

Una vez inscritos, todos los concursantes estaban obligados a presentarse una hora antes del comienzo de cada competición para proceder al sorteo de puestos, sistema que garantizaba la igualdad de oportunidades entre todos los pescadores. Las bases también determinaban las especies que no serían puntuables, prohibiendo expresamente valorar crustáceos, moluscos, anguilas, lisas, rayas y determinadas especies menores en función de la modalidad disputada. En el caso de la competición marítima, además, se prohibía el empleo del curricán, de la pesca a la muestra y de cebos artificiales, con el propósito de mantener unas condiciones homogéneas para todos los participantes.

El reglamento contemplaba igualmente el comportamiento que debían observar los concursantes durante el desarrollo de las pruebas. Los pescadores embarcados debían permanecer dentro de la zona delimitada por la organización, respetando una distancia mínima entre embarcaciones, mientras que quienes participaban desde tierra estaban obligados a permanecer en sus puestos hasta la recogida oficial de las capturas. Cualquier incumplimiento de estas normas suponía la inmediata descalificación del concursante, siendo además inapelables las decisiones adoptadas por el jurado.

La programación deportiva comenzaba el sábado 23 de julio, a las siete y media de la mañana, en el muelle embarcadero, con la celebración de la Competición Infantil de Pesca. La Sociedad quiso dedicar un espacio específico a los más jóvenes, permitiendo participar tanto a hijos de socios como a cualquier niño interesado en la pesca deportiva. Los participantes se dividían en dos grupos de edad, comprendidos entre los diez y catorce años el primero y menores de diez años el segundo, siendo gratuita la inscripción para ambos. En el grupo de menor edad se autorizaba la ayuda de los adultos únicamente para colocar el cebo y desanzuelar las capturas, procurando que el resto de la actividad fuera realizada por los propios niños. Los premios se concedían al pez de mayor tamaño y al mayor número de capturas obtenidas, fomentando tanto la destreza como la constancia entre los participantes.

En la madrugada del domingo 24 de julio, a las seis de la mañana, comenzaba la modalidad de pesca desde embarcaciones, reservada a pescadores federados. Para participar era imprescindible poseer la correspondiente tarjeta federativa o acreditar haber solicitado su expedición, además de encontrarse al corriente del pago de las cuotas sociales y disponer de embarcación propia o alquilada con la correspondiente autorización. Los pescadores eran remolcados hasta la zona de pesca previamente designada por la organización y, una vez allí, podían escoger el lugar que estimaran más conveniente dentro del espacio delimitado. El reglamento permitía cambiar de posición únicamente utilizando medios propios y sin abandonar nunca el área autorizada. Cada embarcación podía estar ocupada por un máximo de dos tripulantes y los premios se concedían a la embarcación participante, independientemente de que fuera tripulada por uno o dos pescadores.

Ese mismo día, a las seis y media de la mañana, se desarrollaba simultáneamente la modalidad de pesca desde tierra, distribuyéndose los concursantes entre el muelle embarcadero y los malecones de la Avenida de España. Las condiciones generales eran similares a las establecidas para la modalidad marítima, aunque se especificaban con mayor detalle las características de los aparejos permitidos. En el muelle podían utilizarse una caña de lanzar y otra con flotador o fondo, mientras que en los malecones se autorizaban hasta dos chambeles. La inscripción se fijaba en diez pesetas y la duración de la prueba era de cinco horas.

El sistema de premios respondía a criterios estrictamente deportivos. El primer galardón correspondía al pez de mayor tamaño o peso y el segundo al siguiente ejemplar en importancia, distribuyéndose el resto de los premios conforme al peso total de las capturas obtenidas por cada participante.

La organización de este campeonato alcanzaba una extraordinaria dimensión gracias al amplio respaldo institucional y empresarial que recibía la Sociedad "El Halcón". Entre los trofeos oficiales figuraban las copas concedidas por el Excmo. Ayuntamiento de La Línea, la Excma. Diputación Provincial, el Excmo. Sr. General Gobernador Militar del Campo de Gibraltar, el Excmo. Sr. Capitán General del Departamento Marítimo, el Frente de Juventudes y el Sindicato de Trabajadores Españoles en Gibraltar, reflejo de la implicación de las principales instituciones civiles y militares de la comarca.

A estos galardones oficiales se sumaban importantes trofeos especiales, como el Trofeo Martini-Rossi y el Trofeo La Preventiva, además de un extenso listado de copas patrocinadas por entidades y particulares de La Línea. Entre los colaboradores figuraban empresas tan representativas como Cinco Americano, Bodegas Bellido de Montilla, Alaska, Plataforma Coches Eléctricos Valencia, Interplanetarios, La Ibérica, Motonaves La Línea-Algeciras, Manuel Gavira, Unión Deportiva, Relojería Caballero, Construcciones Ramos y Carrión, Andrés Mérida, Imprenta García Gutiérrez, José Gabaldón, Muebles Izaguirre, Publinter, Rafael Jaén, Diego Gómez, Cañizares, José Neira Ballou, además de numerosos establecimientos comerciales, bodegas, librerías, casas de comidas y particulares que quisieron contribuir al éxito del campeonato mediante la donación de copas y obsequios.

El programa concluía indicando que la entrega oficial de premios tendría lugar el 24 de julio a la una y media de la tarde en el domicilio social de la Sociedad, presidida por las autoridades locales. Asimismo, la Comisión Organizadora se reservaba el derecho de modificar el programa cuando las circunstancias lo hicieran necesario, adaptando tanto el desarrollo de las pruebas como la distribución de los premios al número definitivo de participantes.

Este conjunto documental pone de manifiesto el extraordinario nivel organizativo alcanzado por la Sociedad Federada de Caza y Pesca "El Halcón", una entidad que en 1955 había conseguido convertir las competiciones de pesca de la Velada en uno de los acontecimientos deportivos más importantes del verano linense. La minuciosidad de las bases, la existencia de modalidades para adultos e infantiles, la colaboración del Ayuntamiento, la participación de las principales autoridades y el apoyo económico de buena parte del tejido comercial y empresarial de La Línea reflejan cómo la pesca deportiva se había consolidado no sólo como una actividad recreativa, sino también como un importante elemento de convivencia social y de promoción de la ciudad durante sus fiestas patronales. El programa constituye, por ello, una magnífica fotografía documental de la intensa vida asociativa, deportiva y festiva que caracterizó a La Línea de la Concepción en la mitad del siglo XX.


Fotografía generada por IA
















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