lunes, 27 de julio de 2026

Los concursos de cante flamenco de la Feria linense, una tradición refrendada por el público

 






Publicado en el Extraordinario de Feria del diario ÁREA, el viernes 11 de julio de 1975. Entrevista realizada por José Riquelme Sánchez.

Entre las muchas páginas que forman parte de la historia de nuestra Velada y Fiestas, encontramos esta interesante publicación del Extraordinario de Feria del diario ÁREA, del 11 de julio de 1975, dedicada a los concursos de cante flamenco que venían celebrándose durante la Feria de La Línea de la Concepción.

El reportaje, titulado «Los concursos de cante flamenco de la Feria linense, refrendados por el éxito popular», incluía una amplia e interesante entrevista realizada por el periodista José Riquelme Sánchez al guitarrista linense Juan Mesa Serrano, figura estrechamente vinculada a aquellos certámenes.

A través de aquella conversación, Riquelme Sánchez fue repasando con Juan Mesa Serrano el nacimiento de los concursos flamencos de la Feria, la extraordinaria afición existente en La Línea, los cantes que formaban parte de los certámenes, los artistas que habían participado en ellos y la importancia que el guitarrista concedía al fandango dentro del flamenco.

Una historia que había comenzado en 1970

El periódico situaba el origen de aquellos certámenes cinco años antes. En 1970, coincidiendo con el Centenario de la fundación de La Línea de la Concepción, se organizó el primer certamen flamenco de la Feria.

La experiencia tuvo continuidad.

Desde entonces, según explicaba ÁREA, los concursos se habían celebrado en años sucesivos y habían conseguido un notable éxito, tanto por la calidad de los participantes como por el numeroso público que acudía para escucharlos y premiaba las actuaciones con prolongados aplausos.

Aquellos concursos no eran, por tanto, un acontecimiento aislado dentro de la programación ferial. En apenas cinco años habían conseguido hacerse un hueco propio y convertirse en uno de los atractivos culturales de la Velada.

El escenario también tenía su importancia. El artículo menciona expresamente la Plaza de Fariñas, convertida durante aquellas jornadas en punto de encuentro para los aficionados.




Juan Mesa Serrano, una figura ligada al certamen

Para hablar de aquellos concursos, el periodista recurrió a una persona estrechamente vinculada a ellos: el guitarrista linense Juan Mesa Serrano.

El propio periódico lo presentaba como uno de los artistas más destacados de los concursos de cante de la Feria y recordaba que había sido maestro de los cuatro certámenes celebrados hasta entonces.

La entrevista tuvo lugar en un escenario especialmente relacionado con el mundo flamenco: «La Cuadra», establecimiento situado en la calle Jardines.

La descripción que realiza el periodista resulta muy evocadora. Habla de una mañana calurosa de julio y de un establecimiento cuyas paredes estaban decoradas con carteles taurinos, figuras de toreros y poesías enmarcadas, creando un ambiente profundamente andaluz.

Allí, entre referencias al toro, la guitarra y el cante, comenzó la conversación.

«En La Línea existe más afición al flamenco que en ninguna otra parte del Campo de Gibraltar»

Una de las preguntas más interesantes fue precisamente cómo había respondido el público linense a aquellos certámenes.

La contestación de Juan Mesa Serrano fue rotunda:

«Muy bien. Maravillosamente.»

Y añadía una afirmación todavía más significativa:

«No olvides que en La Línea existe más afición al flamenco que en ninguna otra parte del Campo de Gibraltar.»

Sus palabras reflejan la importancia que el flamenco tenía en la sociedad linense de aquellos años. No se trataba únicamente de organizar un espectáculo durante la Feria, sino de responder a una afición que ya existía en la ciudad y que encontraba en estos concursos un espacio donde reunirse.

Precisamente por ello, cuando se le preguntaba por las dificultades para organizar un certamen, Mesa Serrano señalaba que nunca habían tenido problemas para encontrar participantes.

La dificultad era casi la contraria: eran tantos los aspirantes que había que contar con un jurado competente e idóneo capaz de valorar las actuaciones.




¿Cuántos cantaores debían participar?

El periodista también planteaba una cuestión práctica: cuál debía ser el número ideal de concursantes.

Juan Mesa Serrano consideraba que cuatro cantaores era el máximo adecuado.

Podían participar cinco, explicaba, pero entonces el certamen resultaba demasiado largo. Dos cantes por profesional podían hacerse cortos, mientras que cinco aficionados prolongaban excesivamente la velada.

Era la experiencia acumulada durante aquellos años la que permitía ir perfeccionando la organización.

En esta tarea, Mesa Serrano recordaba además la colaboración de Ramón Gallardo, Juan Martínez y, en todo lo relacionado con la decoración, del pintor Luis Mariscal.

Cantaores llegados desde distintos lugares

Los concursos de La Línea habían ido reuniendo a numerosos artistas procedentes de diferentes puntos de Andalucía.

El reportaje recuerda una larga relación de participantes, entre ellos nombres llegados desde Pilas, El Puerto, Dolores Vargas, Pastora de Algeciras, García Montes, Manolo Caracol, Fosforito, Caracolillo, Ángel Pericet, Naranjito de Triana, Enrique Montoya y Gabriel Ortega, entre otros.

La enumeración que realiza el periódico permite comprender el ambiente flamenco que rodeaba aquellos certámenes y la variedad de artistas que habían pasado por ellos.

Los participantes acudían desde diferentes lugares, aunque Juan Mesa Serrano señalaba que las bases estaban pensadas fundamentalmente para quienes residían en la comarca.

Los cantes básicos del concurso

Preguntado por los estilos fundamentales que debían estar presentes en un certamen de estas características, el guitarrista señalaba varios:

seguiriyas, soleares, tarantas y malagueñas.

Eran, según explicaba, algunos de los cantes esenciales que debía dominar quien aspirara a participar seriamente en un concurso flamenco.

Pero durante la entrevista surgió un asunto que todavía hoy genera debate entre los aficionados: el fandango.

La defensa del fandango

El periodista preguntó directamente:

«¿Por qué se le da tan poca valoración al fandango? ¿Acaso es un cante menor?»

Juan Mesa Serrano respondió que no.

A su juicio, lo que ocurría era que el fandango se había cantado mucho y, en ocasiones, se había asociado a una música excesivamente popular o corriente. Pero eso no significaba que careciera de categoría.

Mesa recordaba grandes nombres relacionados con este cante y citaba, entre otros, a Manolo Caracol, Juanito Valderrama, Antonio Chacón y Manuel Torres, además de recordar figuras como El Niño Gloria, Fosforito y Naranjito de Triana.

Para el guitarrista, el fandango poseía una enorme riqueza y había dado intérpretes extraordinarios.

La Línea y su afición flamenca

Más allá de nombres concretos, el reportaje de 1975 tiene especial interés porque nos permite observar la relación existente entre La Línea, la Feria y el flamenco.

Aquellos concursos constituían una manifestación cultural nacida alrededor de la Velada, pero habían conseguido mantenerse gracias a la respuesta de los aficionados.

La Feria no era únicamente atracciones, casetas, festejos taurinos o celebraciones populares. También era un lugar donde el cante encontraba su escenario y donde podían escucharse algunos de los estilos más profundos del flamenco.

Y alrededor de esos concursos aparecía toda una pequeña organización formada por guitarristas, cantaores, jurados, aficionados y colaboradores que contribuían a mantener viva aquella actividad.

Juan Mesa Serrano y el disco «Ronda»

La segunda parte del reportaje se detenía especialmente en la trayectoria artística de Juan Mesa Serrano.

En aquellos momentos preparaba un proyecto discográfico junto al flamencólogo Manuel Barrios.

El disco llevaría por título:

«Ronda»

y estaría compuesto por diferentes piezas inspiradas en Andalucía.

Entre los títulos que se mencionaban figuraban «Caña», «Media granaína», «Alegría», «Fandango de Huelva», «Tarantas» y «Bulerías», entre otras composiciones.

Mesa Serrano expresaba su satisfacción por aquel trabajo y explicaba que una de sus composiciones estaba dedicada a la Bahía.

La entrevista nos muestra así no solamente al guitarrista relacionado con los concursos de Feria, sino a un músico inmerso en sus propios proyectos artísticos.

La guitarra, imprescindible

Para Juan Mesa Serrano, la guitarra ocupaba naturalmente un lugar fundamental dentro del flamenco.

En otra de sus respuestas venía a dejar clara la importancia del instrumento dentro del cante: sin guitarra resultaba difícil concebir plenamente determinados ambientes flamencos.

La fotografía que acompañaba el artículo reforzaba precisamente esa imagen. En ella aparecía el guitarrista entregado a la interpretación en el ambiente de «La Cuadra».

El pie de fotografía decía:

«Siempre que le es posible, el guitarrista Juan Mesa Serrano se entrega a la creación artística en el ambiente andaluz de “La Cuadra”.»

Una Feria que también se escuchaba

Cincuenta y un años después de aquella publicación, estas páginas del ÁREA nos permiten recuperar otra faceta de nuestra Feria.

La Velada linense también tuvo sonido de guitarra, soleares, seguiriyas, tarantas, malagueñas y fandangos.

Desde aquel primer certamen organizado en 1970, con motivo del Centenario de la ciudad, los concursos fueron consolidándose hasta que, en 1975, el propio periódico podía afirmar que habían quedado «refrendados por el éxito popular».

Pero quizá la frase que mejor resume el documento sea la pronunciada por el propio Juan Mesa Serrano:

«En La Línea existe más afición al flamenco que en ninguna otra parte del Campo de Gibraltar.»

Una afirmación pronunciada en 1975 que nos habla de una ciudad donde el flamenco no era simplemente un espectáculo incorporado al programa de Feria. Formaba parte de la afición, de las reuniones, de los establecimientos, de los artistas y, en definitiva, de la vida cultural de muchos linenses.

La entrevista concluía dejando el testimonio de un artista profundamente vinculado a La Línea y a su ambiente flamenco. José Riquelme Sánchez, autor de aquella extensa conversación publicada en ÁREA, presentaba a Juan Mesa Serrano como un guitarrista entregado a la creación artística y como una de las personas que habían contribuido a consolidar los concursos de cante de la Feria linense.

Gracias a reportajes y entrevistas como esta podemos recuperar hoy una faceta quizá menos recordada de nuestra Velada: la de una Feria que también se vivía y se escuchaba a través del flamenco.

Fuente: Diario ÁREA, Extraordinario de Feria, 11 de julio de 1975.
Entrevista: José Riquelme Sánchez.







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