El programa de mano conservado del Teatro-Cinema Trino Cruz de La Línea de la Concepción anuncia para la noche del jueves 28 de junio de 1956 el debut de la Gran Compañía Lírica dirigida por Esteban Astarloa y María F.ª Caballer, que presentó una de las obras más queridas del repertorio lírico español: La del Soto del Parral.
La representación se celebró a las 10:45 de la noche y constituyó uno de los acontecimientos culturales destacados de aquellos días en la ciudad. El espectáculo formaba parte de las habituales giras de compañías líricas que recorrían España llevando la zarzuela a teatros, cines y coliseos provinciales, acercando al público obras que habían triunfado en Madrid y en los principales escenarios nacionales.
Una de las grandes zarzuelas del siglo XX
Estrenada en Madrid el 26 de octubre de 1927, La del Soto del Parral estaba considerada ya en 1956 como una de las obras maestras de la zarzuela moderna.
La música fue compuesta por los maestros Reveriano Soutullo y Juan Vert, mientras que el libreto correspondía a Luis Fernández de Sevilla y Anselmo C. Carreño.
La obra se estructuraba en dos actos y tres cuadros y desarrollaba una historia ambientada en la provincia de Segovia durante el siglo XIX, donde los conflictos de honor, los secretos familiares, los celos y el amor constituían el eje dramático de la acción.
Argumento
La trama giraba en torno a Germán y Aurora, un matrimonio campesino cuya felicidad se veía amenazada por un antiguo secreto relacionado con el heredero de la finca, Miguel.
Antes de morir, el antiguo propietario había confiado a Germán una delicada misión: impedir el matrimonio de Miguel con una joven llamada Ángela, sin revelar nunca las verdaderas razones.
La imposibilidad de explicar su comportamiento provocaba que Aurora comenzara a sospechar de su marido, desencadenándose una serie de malentendidos, enfrentamientos y situaciones dramáticas que mantenían la tensión durante toda la representación.
La resolución final restablecía la verdad y permitía la reconciliación de los protagonistas, siguiendo la tradición de las grandes zarzuelas sentimentales españolas.
El reparto presentado en La Línea
La compañía reunió un amplio elenco de intérpretes especializados en zarzuela:
- Carmen Trigo como Aurora.
- Delia Rubens como Catalina.
- Reyes Millán como Germán.
- Luis Franco como Miguel.
- Enrique Fuentes como Damián.
- José Marín como Tío Prudencio.
- Manuel Lopetegui como Tío Sabino.
- Gonzalo Berlanga como El Padrino.
- María Luisa López como La Madrina.
Completaban la representación las intervenciones de zagalas, zagales, dulzaineros, mozos y mozas, junto con el coro general de la compañía.
Los protagonistas principales
Carmen Trigo
Interpretó el papel de Aurora, la protagonista femenina de la obra. Como tiple lírica, pertenecía a la generación de artistas que mantuvieron vivo el género zarzuelístico durante los años cuarenta y cincuenta, participando en numerosas giras nacionales.
Delia Rubens
Era una de las figuras más conocidas del repertorio lírico de la época. Su nombre aparece ligado a numerosas grabaciones históricas de zarzuela y a interpretaciones de títulos tan populares como Las Leandras, La Dolorosa o Los Claveles.
Reyes Millán
Asumió el papel de Germán, uno de los personajes más complejos de la obra. El romance de Germán, Fuerza que me vence, estaba considerado una de las páginas más bellas escritas para barítono dentro de la zarzuela española.
Luis Franco
Interpretó a Miguel, el joven heredero cuya historia amorosa desencadenaba el conflicto central de la trama. Su personaje protagonizaba uno de los momentos musicales más célebres de la obra: Ya mis horas felices.
Enrique Fuentes
Especializado en papeles de carácter, aportaba experiencia teatral y solidez interpretativa a las representaciones de la compañía.
José Marín
Veterano actor y cantante, asumía uno de los personajes rurales tradicionales tan característicos de la zarzuela castellana.
Manuel Lopetegui
Conocido por su versatilidad escénica, era habitual en los papeles cómicos y secundarios de numerosas compañías líricas españolas.
Gonzalo Berlanga
Representaba el tipo de actor de reparto indispensable para sostener el entramado dramático de las grandes producciones zarzuelísticas.
María Luisa López
Interpretó a La Madrina, personaje secundario pero importante dentro del desarrollo de la historia.
Una noche de zarzuela en el Trino Cruz
La llegada de una compañía lírica de estas características convertía cada representación en un auténtico acontecimiento social para la ciudad.
El público linense tenía la oportunidad de disfrutar de una producción completa, con coro, actores, cantantes y orquesta, en una época en la que la zarzuela seguía siendo una de las formas de entretenimiento más populares de España.
Los precios anunciados eran de 15 pesetas para butaca y 7 pesetas para localidad sin numerar, cifras que permiten comprender el carácter popular que seguía teniendo este género musical en los años cincuenta.
La continuidad de la temporada lírica
La actividad de la compañía no terminaba con esta representación. El programa anunciaba para el día siguiente otras dos obras clásicas del repertorio español:
- El Santo de la Isidra
- Los Claveles
- Y en función nocturna, Los Gavilanes
Ello demuestra que el Teatro-Cinema Trino Cruz mantenía una intensa programación cultural y que las compañías líricas realizaban auténticas temporadas de varios días en La Línea, contribuyendo decisivamente a la difusión de la zarzuela entre el público campogibraltareño.
En conjunto, aquella representación de La del Soto del Parral, celebrada el 28 de junio de 1956, constituye un magnífico ejemplo del importante papel que desempeñaron los teatros linenses en la conservación y difusión del patrimonio lírico español durante la segunda mitad del siglo XX.