lunes, 1 de junio de 2026

¿Sabías que…? Tal día como hoy 27 de junio, en 1961, el Ayuntamiento de La Línea pidió a los vecinos embellecer la ciudad para la Velada y Fiestas

 









A finales de junio de 1961, cuando la ciudad comenzaba a prepararse para la celebración de sus tradicionales Velada y Fiestas, la Alcaldía de La Línea de la Concepción hizo público un llamamiento dirigido a todos los vecinos mediante un bando oficial firmado por el alcalde Pedro Alfageme González.

Lejos de tratarse de una simple comunicación administrativa, el documento refleja la importancia que tenían las fiestas locales en la vida de la ciudad y el esfuerzo colectivo que se esperaba de la población para ofrecer la mejor imagen posible ante los miles de visitantes que acudían cada año a las celebraciones estivales.

La ciudad se preparaba para recibir a sus visitantes

El bando comenzaba recordando la proximidad de las tradicionales fiestas linenses y señalaba la necesidad de que la ciudad presentara el aspecto más cuidado posible durante aquellos días.

Con ese objetivo, la Alcaldía disponía que tanto propietarios particulares como industriales procedieran al revoque, pintura y adecentamiento de fincas urbanas y establecimientos de toda clase, procurando mejorar el aspecto general de calles, viviendas y negocios.

La finalidad era clara: ofrecer una imagen digna y atractiva a los numerosos forasteros y feriantes que cada verano visitaban La Línea para participar en sus fiestas.

La importancia de la Velada y Fiestas

Durante la década de 1960, la Velada y Fiestas de La Línea constituía uno de los acontecimientos más importantes del calendario local.

La celebración atraía visitantes procedentes de numerosos puntos de la provincia y del Campo de Gibraltar, convirtiéndose en una importante oportunidad para el comercio, la hostelería y la vida social de la ciudad.

Por ello, las autoridades municipales consideraban fundamental que las calles, fachadas y establecimientos presentaran un aspecto acorde con la importancia del acontecimiento.

Un llamamiento al orgullo ciudadano

El documento apelaba directamente al sentido de responsabilidad de los vecinos.

La Alcaldía solicitaba la colaboración de toda la población para que la ciudad luciera su mejor imagen durante las fiestas, recordando que el aspecto exterior de viviendas y comercios contribuía al prestigio colectivo de La Línea.

El texto destacaba especialmente el ejemplo ofrecido por los vecinos del Barrio de San Pedro, cuyo comportamiento en años anteriores era puesto como modelo de colaboración ciudadana.

La mención constituye un interesante testimonio de cómo determinados barrios destacaban por su implicación en las campañas municipales de embellecimiento urbano.

Pintar, reparar y adecentar

Las actuaciones recomendadas incluían:

  • Reparación de fachadas deterioradas.
  • Encalado y pintura de viviendas.
  • Limpieza exterior de edificios.
  • Adecentamiento de comercios y establecimientos.
  • Mejora del aspecto general de calles y barriadas.

Estas campañas eran habituales en muchas ciudades españolas de la época y formaban parte de los preparativos previos a las grandes celebraciones locales.

Una obligación recordada con antelación

La Alcaldía insistía en que el aviso se realizaba con suficiente tiempo para que los propietarios pudieran contratar operarios y organizar los trabajos necesarios.

De esta forma se pretendía evitar excusas derivadas de la falta de mano de obra o de la imposibilidad de acometer las reparaciones antes de las fiestas.

El Ayuntamiento consideraba que la colaboración vecinal era esencial para alcanzar el objetivo común de presentar una ciudad limpia, cuidada y acogedora.

La posible adopción de medidas

Aunque el tono general del bando era conciliador, el documento dejaba entrever la posibilidad de adoptar medidas si el requerimiento no era atendido.

No obstante, la Alcaldía manifestaba su confianza en que no sería necesario recurrir a actuaciones coercitivas, apelando al interés de los linenses por contribuir al prestigio de su propia ciudad.

La filosofía del escrito descansaba más en la colaboración ciudadana que en la imposición administrativa.

La imagen de una ciudad en crecimiento

El documento constituye también un reflejo del momento que atravesaba La Línea a comienzos de los años sesenta.

La ciudad experimentaba un importante crecimiento urbano y demográfico, mientras intentaba proyectar una imagen moderna y atractiva tanto para sus visitantes como para quienes acudían atraídos por la actividad económica de la zona.

La preocupación por el estado de las fachadas, los establecimientos y el espacio urbano revela una administración interesada en mejorar la apariencia general del municipio en una etapa de transformación.

Una muestra de civismo colectivo

Más allá de su contenido administrativo, este bando permite comprender cómo se concebía entonces la relación entre Ayuntamiento y ciudadanía.

El embellecimiento urbano era entendido como una responsabilidad compartida, donde la administración impulsaba iniciativas y los vecinos contribuían con su esfuerzo particular.

La limpieza, el mantenimiento de las fachadas y la buena conservación de los edificios se consideraban elementos fundamentales para proyectar una imagen positiva de la ciudad.

Un testimonio de la vida cotidiana linense

Firmado en La Línea de la Concepción el 27 de junio de 1961 por el alcalde Pedro Alfageme González, este documento constituye hoy un valioso testimonio de la vida municipal de la época.

A través de él se observa cómo la preparación de las fiestas no se limitaba a la organización de casetas, espectáculos o atracciones, sino que implicaba también una movilización ciudadana destinada a embellecer calles y edificios.

Aquella llamada al revoque, pintura y adecentamiento de fincas urbanas y establecimientos refleja el deseo de ofrecer la mejor imagen posible de La Línea durante sus fiestas mayores y muestra el papel que la colaboración vecinal desempeñaba en la construcción de una ciudad más cuidada y acogedora para todos.


Leyendo el Bando en la calle Padre Pandelo (IA)



Transcripción literal

Alcaldía de La Línea de la Concepción

BANDO

SOBRE REVOQUE, PINTURA Y ADECENTAMIENTO DE FINCAS URBANAS Y ESTABLECIMIENTOS

Inmediata la fecha de celebración de nuestras tradicionales Velada y Fiestas, al objeto de que la ciudad ofrezca la adecuada presentación en tan señalados días, vengo en disponer la conveniencia de que por todos, sean propietarios o industriales, se proceda al revoque, pintura y adecentamiento de fincas urbanas y establecimientos de todas clases, cuyo ornato implique la mejor recepción a cuantos forasteros y feriantes nos honran con su visita y se nos unen en el esplendor de atracciones y festejos.

Esta Alcaldía, como en años anteriores y -como lo han hecho los vecinos del Barrio de San Pedro, cuyo comportamiento al respecto me complazco en destacar- espera contar con la decidida colaboración del vecindario, al que se le recuerda esta obligación con la antelación que le permita el disponer con tiempo de operarios y personal idóneo, evitándose pretextos sobre el particular.

La Alcaldía espera contar con el apoyo de todos, sin que se haga preciso la utilización de medidas que pudieran adoptarse de hacerse caso omiso de este requerimiento que, de momento, se limita a invitación, como confiados en el interés que los linenses hemos de poner en cuanto redunde en el mejor nombre de nuestra ciudad.

La Línea de la Concepción, 27 de Junio de 1.961.

El Alcalde,

Pedro Alfageme González

Imp. Doblas.— La Línea.




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