A finales de junio de la década de 1950, el Teatro-Cinema Trino Cruz de La Línea de la Concepción anunciaba la llegada de uno de los espectáculos de revista más populares del momento: “¡Timoteo!... ¿qué las das?”, una producción encabezada por dos grandes figuras de la escena española, Antonio Garisa y Mary Begoña.
El programa de mano conservado muestra la importancia de aquella visita. La compañía, titular del histórico Teatro La Latina de Madrid, ofrecía en La Línea el estreno de una revista musical que ya había cosechado un enorme éxito en la capital y que representaba a la perfección el género teatral más popular de la España de los años cincuenta.
La edad de oro de la revista musical
Durante los años cincuenta, la revista musical constituía uno de los grandes espectáculos de masas en España.
Estos montajes combinaban:
- Comedia.
- Música.
- Baile.
- Humor.
- Escenografías espectaculares.
- Vestuarios llamativos.
La fórmula permitía ofrecer varias horas de entretenimiento continuo donde los números musicales se alternaban con escenas humorísticas y situaciones de enredo.
El público acudía en masa a los teatros para ver a las grandes estrellas de la revista, auténticos ídolos populares antes de la expansión definitiva de la televisión.
Antonio Garisa, el rey de la comicidad popular
La gran atracción del espectáculo era Antonio Garisa (1916-1989).
Dotado de una extraordinaria capacidad cómica, Garisa se había convertido en uno de los actores más queridos del panorama español.
Su físico peculiar, su voz inconfundible y su capacidad para interpretar personajes ingenuos, pícaros y entrañables lo habían transformado en una figura imprescindible del teatro de variedades.
En “¡Timoteo!... ¿qué las das?” interpretaba al protagonista absoluto de la historia, un personaje aparentemente corriente cuya vida se convertía en una sucesión interminable de situaciones absurdas y cómicas.
Mary Begoña, vedette y estrella de la escena española
Junto a Garisa aparecía Mary Begoña, una de las vedettes más destacadas de su generación.
Nacida en Bilbao, había iniciado su carrera muy joven y terminó convirtiéndose en una de las figuras más populares del teatro musical español.
Su éxito no se debía únicamente a su belleza o a sus cualidades como bailarina y cantante.
Poseía además una notable capacidad interpretativa que le permitía desenvolverse con soltura en las escenas humorísticas junto a actores cómicos como Garisa.
La combinación de ambos artistas constituía una garantía de éxito para cualquier producción teatral.
¿Quién era Timoteo?
La trama giraba alrededor de un personaje llamado Timoteo, interpretado por Garisa.
Ambientada en una ciudad española de principios del siglo XX, la historia recreaba una atmósfera llena de nostalgia donde aparecían:
- Faroleros.
- Cocheros.
- Vecinos curiosos.
- Personajes populares.
- Ambientes urbanos tradicionales.
Timoteo poseía una extraña cualidad que desencadenaba toda la acción dramática: un magnetismo especial que parecía despertar la atención de todas las mujeres que se cruzaban en su camino.
Lo que inicialmente parecía una ventaja terminaba convirtiéndose en una auténtica pesadilla cómica.
La llegada de unos familiares adinerados procedentes de La Habana complicaba todavía más la situación, provocando una cascada de malentendidos, engaños y situaciones disparatadas que mantenían al público entre carcajadas durante toda la representación.
Un espectáculo lleno de música
Como toda gran revista musical de la época, la historia servía principalmente como hilo conductor para una sucesión de números musicales.
El programa anunciaba canciones y cuadros escénicos entre los que figuraban:
- ¡Cómo está el patio!
- ¡Vaya usted con Dios, morena!
- Las bordadoras
- Los lunares
- ¡Cariño!
- Maxixa
- Cuando subas al tranvía
- Los platillos
- Estampa cubana
- Tardes del Prado
- Verbena
- Fantasía en blanco y negro
Estos números permitían alternar distintos estilos musicales, desde pasodobles hasta ritmos internacionales, ofreciendo un espectáculo muy variado para todos los públicos.
Veinte bellísimas modelos
Uno de los grandes reclamos publicitarios de la producción era la presencia de “20 bellísimas modelos”, destacadas expresamente en el programa.
Aquellas artistas formaban el cuerpo de baile y constituían una parte esencial de la puesta en escena.
Sus apariciones permitían desarrollar grandes cuadros coreográficos, cambios rápidos de vestuario y espectaculares números musicales que eran una de las señas de identidad del género.
Entre los nombres que integraban el elenco figuraban:
- Rosita Montobbio.
- Purita Marañón.
- Pepita Prado.
- Esperanza Camacho.
- Laura Ripoll.
Muchas de ellas desarrollarían posteriormente carreras propias dentro del teatro musical español.
Un reparto de auténtico lujo
La compañía reunía además a algunos de los nombres más conocidos del teatro de variedades de la época.
Entre ellos destacaban:
- Paquito Camoiras, futuro referente del humor español.
- Elisa Wardon.
- Enriqueta de la Cámara.
- Luis Oar.
- Katy Alonso.
- Francisco Villena.
- Víctor Corraliza.
Se trataba de un reparto muy sólido que permitía mantener el ritmo de la función y sostener la compleja estructura de la revista musical.
Un gran despliegue técnico
Detrás del escenario trabajaba un amplio equipo profesional.
La dirección musical recaía en Isidro Molas y Julián Pinilla, mientras que la coreografía era responsabilidad de Jerónimo Díaz.
Los decorados habían sido realizados por la prestigiosa firma Viuda de López y Muñoz, habitual colaboradora de los grandes teatros españoles.
La famosa Sastrería Cornejo, una de las más importantes de España, confeccionó gran parte del vestuario, incluyendo los diseños especiales para Mary Begoña creados por Andrés Anguiano.
La despedida con “Las 7 Mujeres de Adán”
El programa anunciaba además que la compañía cerraría su estancia en La Línea con otra revista musical titulada “Las 7 Mujeres de Adán”, autorizada para mayores de 18 años.
Este sistema era habitual en las giras teatrales de la época: una misma compañía permanecía varios días en una ciudad representando distintos espectáculos para atraer repetidamente al público.
La importancia del Trino Cruz
La llegada de producciones como “¡Timoteo!... ¿qué las das?” demuestra el papel fundamental que desempeñó el Teatro-Cinema Trino Cruz dentro de la vida cultural linense.
Durante décadas fue escenario de:
- Estrenos cinematográficos.
- Compañías de zarzuela.
- Revistas musicales.
- Espectáculos de variedades.
- Funciones teatrales de primer nivel.
Gracias a ello, los vecinos de La Línea podían disfrutar de los mismos artistas que triunfaban en Madrid, Barcelona o Valencia, convirtiendo al Trino Cruz en uno de los grandes centros de ocio y cultura de la comarca.
Tal día como hoy...
Tal día como hoy, el Teatro-Cinema Trino Cruz anunciaba la presentación de la gran revista musical “¡Timoteo!... ¿qué las das?”, protagonizada por Antonio Garisa y Mary Begoña, un espectáculo que representaba la época dorada de la revista española y que llevó a La Línea una de las producciones teatrales más exitosas de finales de los años cincuenta.