miércoles, 3 de junio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy, 28 de junio, en 1935 La Línea convocaba un Gran Concurso de Rondallas para las Veladas y Fiestas

 









El 28 de junio de 1935, la Comisión de Fiestas de La Línea de la Concepción, presidida por el alcalde Rogelio Espinosa Álvarez, hacía pública la convocatoria de un Gran Concurso de Rondallas que debía celebrarse durante las tradicionales Veladas y Fiestas de la ciudad. El objetivo era claro: enriquecer el programa festivo con manifestaciones de cultura popular y fomentar la participación de las agrupaciones musicales de La Línea, Gibraltar y todo el Campo de Gibraltar.

A través de un elegante cartel oficial impreso por la imprenta “La Valenciana”, el Ayuntamiento invitaba a las rondallas de la comarca a competir en un certamen que unía música, tradición y convivencia popular.

Las rondallas, protagonistas de la vida cultural

Durante las primeras décadas del siglo XX, las rondallas constituían una de las expresiones musicales más populares de Andalucía y del resto de España.

Formadas habitualmente por guitarras, bandurrias, laúdes y voces masculinas o mixtas, estas agrupaciones participaban en fiestas patronales, carnavales, verbenas, serenatas, certámenes musicales y actos benéficos.

En ciudades como La Línea, las rondallas formaban parte del paisaje sonoro cotidiano. Sus actuaciones amenizaban celebraciones públicas y privadas, convirtiéndose en auténticos embajadores de la música popular.

El concurso convocado en 1935 pretendía precisamente dar visibilidad a esta tradición y convertirla en uno de los actos más destacados de las fiestas estivales.

Una competición abierta a toda la comarca

Una de las características más interesantes de la convocatoria era su amplitud geográfica.

Las bases establecían que podían participar:

  • Las rondallas de La Línea.
  • Las agrupaciones de Gibraltar.
  • Los conjuntos procedentes del Campo de Gibraltar.

Esta circunstancia otorgaba al certamen una dimensión comarcal poco habitual para la época y reforzaba los vínculos culturales existentes entre las distintas poblaciones de la zona.

La organización permitía además que cada agrupación eligiera libremente el número de integrantes que considerara oportuno, favoreciendo así la participación de conjuntos de diferentes tamaños y características.

La obra obligatoria: una jota del maestro Serrano

El reglamento establecía una pieza obligatoria para todos los participantes:

La Jota de “El Trust de los Tenorios”

Esta popular composición pertenecía al maestro José Serrano, uno de los compositores más importantes de la zarzuela española.

La obra procedía de la célebre zarzuela cómica El Trust de los Tenorios, estrenada en Madrid en 1910 y convertida rápidamente en un éxito nacional.

La elección de esta jota no era casual.

Además de ser una pieza muy conocida por el público, permitía al jurado valorar con facilidad aspectos fundamentales como:

  • Afinación.
  • Coordinación instrumental.
  • Calidad de las voces.
  • Capacidad interpretativa.

Junto a esta interpretación obligatoria, cada rondalla debía ejecutar otras dos piezas de libre elección, lo que permitía mostrar la personalidad artística de cada agrupación.

La gran noche del concurso

El certamen quedó fijado para el martes 23 de julio de 1935, a las diez de la noche.

La sede elegida fue la Caseta del Ayuntamiento, instalada en el Paseo de la Velada, centro neurálgico de las celebraciones estivales linenses.

Aquella noche el recinto municipal se transformaría en un gran auditorio popular donde vecinos y visitantes podrían escuchar las interpretaciones de las mejores rondallas de la comarca.

El jurado técnico se encontraría reunido en el mismo lugar para valorar las actuaciones y determinar los ganadores.

Premios importantes para la época

La Comisión de Fiestas estableció dos premios en metálico:

Primer premio

200 pesetas

Segundo premio

100 pesetas

Aunque hoy puedan parecer cantidades modestas, en 1935 representaban una recompensa económica considerable.

Para muchas agrupaciones musicales, estos premios suponían una importante ayuda para sufragar gastos de instrumentos, uniformes o desplazamientos.

Además del premio principal, el director de la rondalla vencedora recibiría una distinción especial:

Batuta de Honor

Esta batuta conmemorativa llevaría una inscripción alusiva a las fiestas y constituía un reconocimiento simbólico al mérito musical del conjunto ganador.

La Línea en vísperas de las fiestas de 1935

La convocatoria del concurso se produjo en un momento especialmente intenso de la vida local.

Durante el verano de 1935, La Línea vivía los últimos meses de la Segunda República antes de los profundos cambios que traerían los acontecimientos del año siguiente.

Las Veladas y Fiestas seguían siendo el principal acontecimiento social de la ciudad.

Las autoridades municipales buscaban continuamente nuevas actividades para enriquecer el programa festivo:

  • Concursos musicales.
  • Certámenes artísticos.
  • Exposiciones.
  • Actividades deportivas.
  • Bailes populares.
  • Actuaciones teatrales.

El Concurso de Rondallas se integraba perfectamente en esa estrategia de promoción cultural.

La música popular como patrimonio colectivo

Más allá de la competición, el certamen reflejaba la importancia que las administraciones locales otorgaban a la cultura popular.

Las rondallas no eran consideradas simples grupos de entretenimiento.

Representaban una tradición musical transmitida de generación en generación y constituían una parte esencial de la identidad colectiva de muchas localidades.

A través de estos concursos se fomentaba:

  • La conservación del repertorio tradicional.
  • La formación musical de los jóvenes.
  • El intercambio cultural entre municipios.
  • La participación ciudadana en las fiestas.

Un fallo inapelable

Las bases concluían con una cláusula habitual en los concursos de la época:

“El fallo que dicte el Jurado será inapelable.”

De esta manera se evitaban reclamaciones posteriores y se garantizaba la autoridad de los especialistas encargados de evaluar las actuaciones.

Asimismo, las rondallas interesadas debían formalizar su inscripción antes del 20 de julio de 1935, presentándose en el Negociado de Fiestas del Ayuntamiento bajo la denominación que cada grupo estimara conveniente.

Tal día como hoy...

Tal día como hoy, 28 de junio de 1935, la Comisión de Fiestas de La Línea anunciaba la celebración de un Gran Concurso de Rondallas para las Veladas y Fiestas de aquel año, invitando a participar a las agrupaciones musicales de La Línea, Gibraltar y el Campo de Gibraltar en un certamen que buscaba convertir la música popular en una de las grandes protagonistas del verano linense.

Imagen generada por IA


Leyendo el Bando en la calle de Las Flores (IA)






Transcripción literal

Comisión de Fiestas

DE

LA LÍNEA

Gran Concurso de Rondallas

ESTA COMISIÓN DE FIESTAS, DESEANDO CONTINUAR EN EL PRESENTE AÑO, IMPRIMIENDO A SUS FIESTAS EL MAYOR NÚMERO DE FESTEJOS DE CULTURA POPULAR, HA ESTIMADO CONVENIENTE ORGANIZAR ESTE GRAN CONCURSO DE RONDALLAS, EN EL CUAL HAN DE REGIR LAS SIGUIENTES

BASES

1.ª— Las Rondallas que tomen parte en este Concurso, quedan a libre elección de presentar el número de individuos que estimen conveniente.

2.ª— La pieza de concurso, obligada será la Jota del Trust de los Tenorios, del Maestro Serrano, debiéndose ejecutar además otras dos piezas a libre elección de cada Grupo.

3.ª— Podrán concurrir a este Concurso todas las Rondallas de la localidad y de Gibraltar y su Campo.

4.ª— Este concurso tendrá lugar el martes veintitrés de julio próximo, a las diez de la noche, en la Caseta del Ayuntamiento, sita en el paseo de la Velada, donde se hallará constituido el Jurado Técnico que ha de otorgar los premios correspondientes.

5.ª— Se concederán dos premios, en metálico, a los dos Grupos que a juicio del Jurado lo merezcan, siendo el primero de doscientas pesetas y el segundo de cien.

6.ª— También se otorgará una Batuta de honor, con inscripción alusiva a la fiesta, al Director de la Rondalla que haya obtenido el primer premio.

7.ª— Para tomar parte en este Concurso será condición indispensable que los Grupos se inscriban en el Negociado de Fiestas del Ayuntamiento y bajo la denominación que estime cada uno de ellos, durante los días que comprenden desde esta fecha hasta las catorce horas del día veinte del expresado julio.

8.ª— El fallo que dicte el Jurado será inapelable.

La Línea a 28 de Junio de 1.935.

EL ALCALDE-PRESIDENTE,

Rogelio Espinosa Álvarez

Imp. “LA VALENCIANA” La Línea





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