La Verbena de San Juan de la Barriada San Bernardo (23 al 26 de junio de 1983)
Durante los días 23 al 26 de junio de 1983, la popular barriada de San Bernardo celebró una nueva edición de su tradicional Verbena de San Juan, organizada por la Asociación de Vecinos Esperanza con el patrocinio del Excmo. Ayuntamiento de La Línea de la Concepción. Aquellas jornadas constituyeron uno de los acontecimientos festivos más importantes del calendario vecinal linense, combinando actividades culturales, deportivas, infantiles y musicales con las tradicionales hogueras de la noche de San Juan.
La comisión organizadora editó un programa en el que, además de anunciar los actos previstos, dirigía un mensaje a los vecinos del barrio. En él se recordaba que la asociación trabajaba no solo para organizar las fiestas, sino también para impulsar mejoras permanentes para la barriada. Entre las aspiraciones recogidas figuraban la creación de un local social, una guardería infantil, zonas verdes, espacios de recreo para la infancia y equipamientos destinados a las personas mayores. La directiva insistía en la importancia de la participación vecinal como instrumento para conseguir nuevas mejoras y fortalecer la vida comunitaria.
La publicación incluía también un breve texto dedicado a las tradicionales Hogueras de San Juan, recordando el origen ancestral de esta costumbre. Se explicaba cómo las hogueras habían estado presentes desde tiempos remotos en numerosas culturas europeas y americanas, asociadas a ritos de purificación, renovación y celebración de las cosechas. El programa destacaba que estas antiguas tradiciones seguían vivas en el folclore popular y que las hogueras de San Juan constituían una de las manifestaciones festivas más antiguas y universales.
La verbena comenzó el jueves 23 de junio. A las nueve de la noche una banda de música recorrió las calles de la barriada anunciando el inicio de los festejos. Media hora más tarde tuvo lugar el pregón oficial, pronunciado por el escritor linense Guillermo Fonseca, quien además participó en la presentación de la Reina de la Verbena. Posteriormente se celebró un baile popular amenizado por la orquesta Yuli y Aguacate, formación muy conocida en las fiestas locales de aquellos años. El momento culminante de la jornada llegó a medianoche con el encendido de las Hogueras de San Juan y un gran castillo de fuegos artificiales que iluminó el cielo de la barriada.
Las actividades continuaron el viernes 24 de junio con una programación especialmente dedicada al deporte y a la participación popular. Se disputó un partido de fútbol femenino entre los equipos de la Peña Joselito-Manolete y San Bernardo, seguido por el III Concurso de Pesca Infantil. También comenzaron las competiciones de fútbol entre los equipos San Bernardo, Racimo de Oro C.F., Gibraltar C.F. y Castillo C.F.. A ello se sumaron las tradicionales carreras de sacos para niños y adultos y una popular prueba de recogida de cintas en bicicleta por parejas. La jornada concluyó nuevamente con baile público en la plaza de la verbena.
El sábado 25 de junio estuvo marcado por las competiciones juveniles y las actividades familiares. Durante la tarde se celebraron encuentros del Campeonato Juvenil de Fútbol entre los equipos Santiago, R.T.V.O. Linense, San Bernardo y Castillo. Los más pequeños disfrutaron de una representación de teatro infantil y guiñol a cargo del grupo Los Pastores. Asimismo se disputó la final del campeonato de futbito y tuvo lugar el IV Marathón Popular San Bernardo, recorrido que atravesó las calles de la barriada y que contó con una notable participación vecinal.
La noche del sábado ofreció una importante programación cultural. El grupo de teatro Calpe representó el sainete original de Guillermo Fonseca, titulado El Barbero de Cebolla. Tras la función, la plaza volvió a convertirse en pista de baile gracias a la actuación de la orquesta Yuli y Aguacate, finalizando la velada con una espectacular mascletá de 400 detonaciones.
La clausura de la verbena tuvo lugar el domingo 26 de junio, jornada que concentró algunos de los actos más concurridos. Después del habitual recorrido musical por las calles del barrio y de la final del campeonato juvenil de fútbol, actuó el grupo rociero Luceros del Alba, acompañado de un concurso de sevillanas. Los asistentes pudieron degustar gratuitamente vino y gazpacho, manteniendo una costumbre muy arraigada en las celebraciones populares andaluzas.
Por la tarde se desarrolló una gran gala infantil protagonizada por Palmerines y el Profesor Robert Jr., así como por el grupo de baile Amanecer, convocándose además un concurso de disfraces para niños. La programación continuó con concursos de baile, entrega de premios a los vencedores de las distintas competiciones y la actuación del Ballet del Maestro Ayala.
Entre las actividades más esperadas figuraba el sorteo de cuatro cenas ofrecidas por el chiringuito La Barca, uno de los establecimientos colaboradores de la verbena. Finalmente, la actuación de la comparsa Los Jinetes de la Pampa y la tradicional traca pusieron el broche final a cuatro días de intensa actividad festiva.
El programa recogía además las bases de los diferentes concursos organizados durante aquellas jornadas. Destacaba el concurso de calles adornadas, cuyo premio consistía en una placa cerámica conmemorativa y 25.000 pesetas destinadas a mejoras de la vía ganadora. Las mejores hogueras recibirían una excursión en autobús para todos los participantes en su construcción. También se establecían premios para las pruebas deportivas, concursos de baile, sevillanas, disfraces infantiles, pesca y carreras populares.
Las páginas finales del programa incluían la situación económica de la asociación vecinal. Según el balance presentado, los ingresos alcanzaban las 90.779,94 pesetas, procedentes de cuotas, ingresos extraordinarios y remanentes del ejercicio anterior. Los gastos ascendían a 56.756 pesetas, quedando un saldo disponible de 34.023,94 pesetas. Esta transparencia económica reflejaba el carácter participativo y comunitario con el que funcionaban muchas asociaciones vecinales durante aquellos años.
La publicación se completaba con numerosos anuncios comerciales de empresas locales, entre ellas Muebles Sebas, Muebles Henry, Super Eco Campo de Gibraltar S.A., Eco Mateo y el chiringuito El Amanecer, especializado en pescados, mariscos y sardinas al espeto en la Playa de Levante.
La Verbena de San Juan de 1983 constituyó así un magnífico ejemplo de la intensa vida asociativa que caracterizó a los barrios linenses durante los primeros años de la democracia municipal. Más allá de los festejos, aquellas jornadas reflejaron el esfuerzo de los vecinos por fortalecer la convivencia, promover mejoras urbanas y mantener vivas unas tradiciones populares que seguían ocupando un lugar destacado en la vida social de La Línea de la Concepción.
al día como hoy en La Línea
La Verbena de San Juan de 1983 simbolizó una etapa especialmente activa del movimiento vecinal linense durante los primeros años de la democracia municipal. Más allá de la música, los concursos y las tradicionales hogueras, aquellas jornadas reflejaron el esfuerzo colectivo de los vecinos por mejorar su barrio y fortalecer la convivencia.
Cuatro décadas después, la Verbena de San Bernardo continúa siendo recordada como uno de los mejores ejemplos de participación ciudadana y de la intensa vida social que caracterizó a los barrios de La Línea durante los años ochenta, cuando las asociaciones vecinales desempeñaron un papel fundamental en la transformación y desarrollo de la ciudad.