Recepción de una Alegoría Republicana enviada por el Diputado a Cortes don Juan M. Sánchez Caballero (19 de junio de 1936)
En la sesión ordinaria celebrada el 19 de junio de 1936, bajo la presidencia del alcalde don Antonio Martínez Fuentes, la Corporación Municipal de La Línea de la Concepción trató diversos asuntos de carácter administrativo e institucional. Asistieron a la sesión el Primer Teniente de Alcalde don Mauricio Ortega Gavira, el Segundo Teniente de Alcalde don José Bonelo Gazzolo, el Tercer Teniente de Alcalde don Arturo Martínez Fuentes, el Cuarto Teniente de Alcalde don Manuel Chacón de la Mata, el Sexto Teniente de Alcalde don José Manuel Serna Sánchez, el Séptimo Teniente de Alcalde don José Agüero Baro y el Octavo Teniente de Alcalde don José Cascales Lozano. Asimismo concurrieron los concejales don Juan Podadera Vega, don Antonio Guerrero Ballesteros, don Francisco Cascales Lozano, don Luis Repullo Cejudo, don Ramón Guerrero Ballesteros, don Antonio Marmolejo Flores, don Agustín Mena Vélez, don Eduardo Calva Vargas, don Antonio Gil Ruiz, don Vicente García Alonso, don Fernando Prieto Díaz, don Salvador Amaya Hurtado, don Antonio Acedo del Olmo Carreño y don Francisco Chacón Martorell. También estuvieron presentes el Interventor Municipal don Francisco J. Cereceda y el Secretario de la Corporación don Antonio Alonso Giráldez.
Durante el desarrollo de la sesión, la Alcaldía dio cuenta a los asistentes de una comunicación remitida por el Diputado a Cortes don Juan Manuel Sánchez Caballero, mediante la cual informaba de haber enviado al Ayuntamiento una alegoría destinada a ser colocada en la Casa Consistorial.
El escrito fue leído ante los miembros de la Corporación por disposición de la Presidencia. En él, el representante parlamentario comunicaba que había remitido por correo una alegoría semejante a las que se utilizaban habitualmente en los despachos de los Ministerios y otras dependencias oficiales del Estado, con el propósito de que fuese expuesta en el Ayuntamiento de La Línea de la Concepción.
La noticia fue acogida favorablemente por los concejales presentes, quienes interpretaron el envío como una muestra de atención hacia el municipio y como un gesto de identificación con las instituciones republicanas. La iniciativa adquiría además un significado especial al proceder de un diputado que mantenía estrechos vínculos con la provincia y con los asuntos de interés para la comarca del Campo de Gibraltar.
Aunque el acta no describe la pieza remitida ni ofrece detalles concretos sobre su aspecto material, la terminología empleada permite formular una interpretación históricamente fundamentada. Durante la Segunda República era habitual que ministerios, gobiernos civiles, ayuntamientos, escuelas y otras oficinas públicas exhibieran representaciones alegóricas del régimen republicano. Estas imágenes, inspiradas en buena medida en la tradición simbólica de la Marianne francesa, solían mostrar una figura femenina joven asociada a los ideales de libertad, ciudadanía y soberanía popular.
Las representaciones más frecuentes incorporaban elementos como el gorro frigio o la corona mural, la bandera tricolor republicana, ramas de laurel, libros, balanzas o atributos relacionados con la justicia, la educación y el progreso cívico. En numerosas ocasiones aparecían acompañadas por la inscripción «República Española» o por el escudo oficial adoptado por el régimen en 1931. Este tipo de iconografía se difundió ampliamente mediante láminas litográficas y cromolitografías oficiales que decoraban despachos ministeriales y dependencias administrativas de todo el país.
El detalle recogido en el acta al señalar que se trataba de una alegoría «de las que habitualmente se utilizaban en los despachos de los Ministerios» resulta especialmente significativo. Todo parece indicar que no se trataba de una obra artística singular ni de una pieza de carácter personal, sino de una reproducción oficial destinada a reforzar la presencia simbólica de la República en los edificios públicos. Dado que don Juan Manuel Sánchez Caballero, en su condición de Diputado a Cortes por la provincia de Cádiz tras las elecciones de febrero de 1936, mantenía contacto directo con ministerios y organismos centrales de la Administración, resulta plenamente verosímil que hubiera obtenido una de estas reproducciones oficiales para remitirla al Ayuntamiento linense.
La relevancia del gesto adquiría una dimensión especial por la personalidad de quien lo realizaba. Juan Manuel Sánchez Caballero pertenecía a Unión Republicana, formación fundada por Diego Martínez Barrio e integrada en la coalición del Frente Popular. Había sido elegido diputado por Cádiz con un importante respaldo electoral y desarrollaba una intensa labor de intermediación entre los municipios gaditanos y el Gobierno central, gestionando asuntos relacionados con infraestructuras, cuestiones sociales y proyectos de interés local. Entre las actuaciones que afectaban a La Línea figuraban diversas gestiones relacionadas con iniciativas de carácter social y cooperativo promovidas en la ciudad.
Es probable que la alegoría estuviera destinada a ocupar un lugar destacado dentro de la Casa Consistorial, ya fuera en el salón de sesiones, en el despacho de la Alcaldía o en alguna de las dependencias principales del edificio municipal. Su colocación habría contribuido a reforzar la imagen institucional del régimen republicano en uno de los espacios más representativos de la administración local.
Desde el punto de vista histórico, la utilización del término «alegoría» en la documentación municipal de la época suele referirse a representaciones simbólicas del Estado o de los valores republicanos más que a retratos de autoridades concretas. Por ello, la hipótesis más plausible es que la pieza enviada por el diputado consistiera en una imagen femenina alegórica de la República Española, acompañada de la bandera tricolor y de diversos símbolos cívicos propios de la iconografía republicana oficial.
Tras darse cuenta de la comunicación, el Alcalde-Presidente don Antonio Martínez Fuentes propuso que se hiciera constar en acta el agradecimiento oficial de la Corporación hacia don Juan Manuel Sánchez Caballero por su deferencia hacia el municipio. La propuesta fue aprobada por unanimidad, acordándose dejar constancia expresa de la satisfacción municipal por la recepción de la alegoría.
El acuerdo quedó reflejado en el acta como una muestra de las relaciones existentes entre la representación parlamentaria y la administración local durante los últimos meses de la Segunda República. Más allá de su carácter protocolario, el episodio ilustra la importancia que las instituciones concedían a los símbolos oficiales y a los elementos de representación pública del régimen, así como el interés por integrar en la vida municipal las manifestaciones visuales de la identidad republicana.
La recepción de aquella alegoría pasó así a formar parte de los acuerdos de la sesión de 19 de junio de 1936, quedando registrada como una atención distinguida hacia el Ayuntamiento de La Línea de la Concepción. Resulta además significativo que este gesto institucional se produjera apenas un mes antes del inicio de la Guerra Civil. El propio Juan Manuel Sánchez Caballero, que continuó vinculado a la actividad parlamentaria republicana, fallecería por enfermedad en un hospital de Madrid en septiembre de 1936, convirtiendo este envío en uno de los últimos testimonios documentados de su relación con las instituciones municipales gaditanas durante la etapa final de la Segunda República.