viernes, 12 de junio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy, 14 de junio, en 1930, La Corporación Municipal suspendió una sesión en señal de duelo por el fallecimiento del Teniente de Alcalde Julio de las Doblas Torrecilla

 











Fallecimiento del Teniente de Alcalde don Julio de las Doblas Torrecilla y acuerdos de la Corporación (14 de junio, 17 de junio y 2 de julio de 1930)

El mes de junio de 1930 estuvo marcado en la vida municipal de La Línea de la Concepción por el fallecimiento del Teniente de Alcalde don Julio de las Doblas Torrecilla, acontecimiento que causó una profunda impresión entre los miembros de la Corporación y motivó diversos acuerdos institucionales destinados a honrar su memoria y resolver las consecuencias administrativas derivadas de su desaparición.

En la sesión de la Comisión Municipal Permanente celebrada el día 14 de junio de 1930, los concejales se reunieron inmediatamente después de haber asistido al sepelio del Teniente de Alcalde fallecido. El ambiente de la reunión estuvo marcado por el sentimiento de pesar que embargaba a los asistentes, circunstancia que quedó reflejada en la intervención del concejal don Juan Borgoñón Florín.

Tomando la palabra, el Sr. Borgoñón manifestó que las circunstancias excepcionales que atravesaba la Corporación hacían improcedente la continuación de los trabajos ordinarios de la sesión. Consideró que el fallecimiento de quien había sido compañero de Ayuntamiento exigía una muestra pública de respeto y recogimiento por parte de todos los miembros municipales.

Durante su intervención realizó un emotivo elogio de la figura de don Julio de las Doblas Torrecilla, destacando tanto sus cualidades personales como su trayectoria política. Se refirió a él como un hombre leal, trabajador y caballeroso, virtudes que, según señaló, habían sido reconocidas por cuantos compartieron con él responsabilidades públicas. Recordó igualmente que había tenido la oportunidad de conocerlo en anteriores etapas de la vida política local, lo que le permitió apreciar de cerca su fidelidad en el ejercicio de los cargos públicos y la rectitud de su conducta.

El concejal evocó asimismo un episodio especialmente significativo de la vida del fallecido, al recordar la agresión de la que había sido víctima mientras cumplía con sus deberes ciudadanos. Este hecho fue mencionado como una prueba más de su compromiso con la vida pública y de la entereza con la que había afrontado las dificultades derivadas de sus responsabilidades.

A continuación, el Sr. Borgoñón propuso que el Ayuntamiento asumiera íntegramente los gastos ocasionados por el sepelio, considerando que la relevancia institucional de don Julio de las Doblas Torrecilla, en su condición de Teniente de Alcalde, justificaba plenamente que la Corporación rindiera este homenaje material a su memoria.

La propuesta fue acogida favorablemente por los miembros de la Comisión Municipal Permanente, que acordaron por unanimidad que los gastos funerarios fueran satisfechos con cargo al capítulo de imprevistos del presupuesto municipal. Del mismo modo, y como expresión de duelo oficial, se decidió levantar la sesión sin continuar con el despacho de los asuntos previstos, dejando constancia del homenaje rendido al fallecido.

Pocos días después, en la sesión de la Comisión Municipal Permanente celebrada el 17 de junio de 1930, la Corporación hubo de abordar las consecuencias administrativas derivadas del fallecimiento. Tomando en consideración la vacante producida, y atendiendo a las disposiciones vigentes en materia de régimen municipal, la Comisión acordó declarar oficialmente vacantes los cargos de Concejal y Teniente de Alcalde que venía desempeñando don Julio de las Doblas Torrecilla.

El acuerdo contempló igualmente que la vacante fuese cubierta conforme a los procedimientos establecidos por la legislación aplicable, garantizando así la continuidad del funcionamiento municipal y el normal desarrollo de las tareas de gobierno de la ciudad.

La Corporación volvió a pronunciarse sobre este asunto durante la sesión del Ayuntamiento Pleno celebrada el día 2 de julio de 1930, bajo la presidencia del Alcalde don Vicente Perales García. Una vez iniciados los trabajos ordinarios de la reunión, la Alcaldía dio cuenta oficialmente del fallecimiento del que había sido miembro destacado del Ayuntamiento.

Tras la exposición realizada por la Presidencia, el Pleno acordó por unanimidad dejar constancia expresa en el acta del profundo sentimiento de la Corporación por la pérdida sufrida. Los concejales reconocieron la participación de don Julio de las Doblas Torrecilla en la vida municipal y su contribución al gobierno de la localidad durante los años en que desempeñó responsabilidades públicas.

Como complemento de este acuerdo, se dispuso que se remitiera a la familia del fallecido una comunicación oficial de pésame en nombre del Ayuntamiento de La Línea de la Concepción. Mediante dicha comunicación, la Corporación deseaba expresar su condolencia institucional, así como el respeto y consideración que merecía la memoria de quien había servido al municipio desde los cargos de Concejal y Teniente de Alcalde.

Estos acuerdos reflejaron el reconocimiento unánime que la Corporación Municipal otorgó a la figura de don Julio de las Doblas Torrecilla, cuya desaparición motivó tanto actos de homenaje y duelo como las actuaciones administrativas necesarias para garantizar la continuidad de la gestión municipal. Su fallecimiento constituyó uno de los acontecimientos más significativos de la vida política local durante el verano de 1930, quedando recogido en las actas municipales como una pérdida especialmente sentida por sus compañeros de Ayuntamiento.

Tal día como hoy, 14 de junio de 1930, la Comisión Municipal Permanente de La Línea suspendió su sesión en señal de duelo por el fallecimiento del Teniente de Alcalde Julio de las Doblas Torrecilla y acordó sufragar los gastos de su sepelio como homenaje a su trayectoria al servicio de la ciudad.


Fotografía generada por IA




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