Disolución de la Sociedad Obrera Unión de Pescadores y cesión de sus bienes a la Sociedad de Oficios Varios Pablo Iglesias (14 de junio de 1934)
El 14 de junio de 1934 quedó formalizada en La Línea de la Concepción la desaparición de una de las entidades obreras vinculadas al sector pesquero local. En una reunión celebrada en el domicilio social situado en el número 25 de la calle Cristina Montes, varios de los miembros que permanecían activos en la Sociedad Obrera Unión de Pescadores acordaron proceder a la disolución de la organización, al considerar que la entidad ya no podía continuar desarrollando su actividad en condiciones normales.
Según consta en el acta levantada al efecto, acudieron a la reunión Vicente Núñez, Juan Puertos, Juan López, José Puertos, Manuel López y Rafael Gil, todos ellos asociados de la mencionada sociedad obrera. Durante la reunión analizaron la situación que atravesaba la organización y coincidieron en señalar que el reducido número de afiliados que aún permanecían en ella hacía imposible mantener su funcionamiento.
Los reunidos expusieron que la entidad atravesaba una situación económica insostenible. La disminución progresiva de socios había provocado que los gastos corrientes recayeran sobre un número cada vez menor de trabajadores, quienes carecían de recursos suficientes para seguir afrontando en solitario los costes derivados del mantenimiento del local social y de los bienes pertenecientes a la organización. Esta circunstancia hacía inviable la continuidad de la sociedad en las condiciones existentes.
Ante esta realidad, los asistentes acordaron formalmente dar de baja a la entidad y promover su disolución conforme a las disposiciones legales vigentes durante la Segunda República. El acuerdo se adoptó de manera unánime y quedó reflejado en el acta redactada durante la reunión.
Junto a la decisión de extinguir la sociedad, los presentes abordaron el destino que debía darse al mobiliario y demás bienes que aún pertenecían a la organización. Tras deliberar sobre la cuestión, resolvieron entregar dichos enseres a la Sociedad de Oficios Varios Pablo Iglesias, también establecida en el número 25 de la calle Cristina Montes. La elección de esta entidad no fue casual, pues contaba entre sus diferentes secciones con una dedicada específicamente a los trabajadores del mar, lo que garantizaba que el material continuara sirviendo a fines relacionados con la defensa y organización de los pescadores.
El acuerdo establecía que la cesión se realizaba en calidad de depósito, transfiriéndose a la Sociedad Pablo Iglesias la custodia del mobiliario y de los restantes bienes que habían pertenecido a la desaparecida Unión de Pescadores. De esta forma se evitaba la dispersión o pérdida de un patrimonio adquirido con el esfuerzo colectivo de los trabajadores afiliados durante los años de funcionamiento de la entidad.
Los comparecientes hicieron constar igualmente que la decisión se adoptaba en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 16 del reglamento de la propia sociedad. Amparándose en las facultades que dicho precepto concedía a los socios, declaraban actuar dentro de la legalidad y conforme a las normas internas que regían la organización. En consecuencia, formalizaban la donación de todos los enseres a la Sociedad de Oficios Varios Pablo Iglesias y solicitaban a las autoridades competentes que procedieran a reconocer oficialmente la disolución de la Sociedad Obrera Unión de Pescadores.
El documento fue firmado por Juan López, en calidad de presidente de la entidad, y por Vicente Núñez, como secretario, quedando posteriormente remitido a la Delegación Provincial de Trabajo para los trámites administrativos correspondientes.
Este acuerdo constituye un reflejo de las dificultades que atravesaron numerosas sociedades obreras durante los años treinta. La disminución de afiliados, las limitaciones económicas y los cambios en la organización sindical obligaron en muchos casos a fusionar recursos o a transferir el patrimonio de entidades especializadas a organizaciones de mayor amplitud. En el caso de La Línea de la Concepción, la desaparición de la Unión de Pescadores y la integración práctica de sus bienes en la Sociedad de Oficios Varios Pablo Iglesias evidencian la tendencia hacia estructuras sindicales más amplias, capaces de agrupar a trabajadores de distintos oficios bajo una misma organización y asegurar la continuidad de la actividad asociativa y reivindicativa en un contexto económico especialmente complejo.
En la ciudad de La Línea a 14 de junio de 1934, se reunieron
en la calle Cristino Martos, 25, los individuos siguientes: Vicente Núñez, Juan
Puertas, Juan López, José Puertas, Manuel López, Rafael, Gil, todos ellos
asociados en la disiminada Sociedad Unión de Pescadores, que después de
explicar la situación insostenible de la entidad, por el ínfimo número de
socios y encontrándose todos y cada uno de los presentes, imposibilitados
económicamente para poder ellos solos pagar el local donde tienen el mobiliario
de la desaparecida Sociedad, acuerdan por la presente Acta dar de baja a la
antes mencionada entidad, poniéndose de esta forma dentro de las leyes vigentes
de la República, además acuerdan donar el mobiliario en calidad de depósito a
la Sociedad de Oficios Varios “Pablo Iglesias”, que tiene su domicilio social
en la calle Cristino Martos, 25, por tener esta Sociedad una Sección de
trabajadores del mar.
Lo que en cumplimiento del artículo 16 de nuestro
Reglamento, declaramos por la presente Acta, que obrando dentro del derecho que
nos concede el citado Reglamento de la Sociedad Unión de Pescadores, hacemos la
mencionada donación de todos los enseres a la Sociedad Pablo Iglesias y
ajustándonos a nuestros deberes con las leyes, pedimos a quien corresponda la
disolución de la Sociedad Obrera Unión de Pescadores.
Firmado por el Presidente Juan López y el Secretario Vicente
Núñez