El Centro de Hijos de La Línea y la reorganización de su Junta Directiva (10 de junio de 1933)
La documentación correspondiente al 10 de junio de 1933 permite conocer la composición de la junta directiva del Centro de Hijos de La Línea, una entidad de carácter cultural y recreativo que desarrollaba su actividad en la ciudad durante los años de la Segunda República. La sociedad tenía fijado su domicilio en la calle Primero de Mayo nº 30, lugar desde el que se coordinaban sus actividades y se celebraban las reuniones de sus órganos de gobierno.
La relación de cargos fue remitida oficialmente a las autoridades provinciales el 17 de junio de 1933, quedando registrada dentro de la documentación administrativa de asociaciones y sociedades de la provincia de Cádiz.
La Junta Directiva de junio de 1933
La directiva inicialmente comunicada quedó constituida por los siguientes miembros:
Presidente
Manuel Martínez Calvino, domiciliado en la calle Pi y Margall.
Vicepresidente
Miguel Cambero Márquez, domiciliado en Doctor Pulido.
Secretario
Francisco Guillén Romero, vecino de calle La Atunara.
Vicesecretario
Alfonso Barea Blázquez, domiciliado en la calle Aurora.
Tesorero
Antonio Fernández Sena, con domicilio en la calle Zaragoza.
Contador
Fernando Valencia Prast, domiciliado igualmente en la calle Zaragoza.
Vocal primero
Francisco Fernández Fontiverio, residente en calle Lenin nº 4.
Vocal segundo
Ricardo Sánchez Mancilla, domiciliado en la calle España.
Vocal tercero
Rafael Orozco Rodríguez, con domicilio en calle Gibraltar nº 49.
Vocal cuarto
Rafael Valencia Rivera, vecino de la calle Méndez de Mora.
Bibliotecario
Máximo Muñoz López, domiciliado en la calle López.
Modificaciones posteriores de la directiva
La documentación incorpora una anotación posterior de gran interés. En las observaciones se hace constar que, mediante certificación remitida al Gobierno Civil el 28 de agosto de 1933, se comunicaron diversos cambios acordados el 19 de agosto de 1933.
Como consecuencia de dichas modificaciones, pasaron a ocupar nuevos cargos los siguientes socios:
Vicepresidente
Francisco Fernández Fontiverio, domiciliado en calle Lenin nº 4.
Secretario
Agustín Ciatelo Bohórquez, con domicilio en calle López de Ayala nº 2.
Contador
Francisco Fontiverio Espinoza, domiciliado en calle Primero de Mayo nº 34.
Estas sustituciones explican las anotaciones manuscritas que aparecen sobre algunos nombres de la directiva inicial, indicando que determinados cargos habían quedado sin efecto o habían sido reemplazados tras la reorganización acordada por la sociedad.
Una entidad representativa de la vida asociativa linense
El Centro de Hijos de La Línea formaba parte del amplio tejido asociativo existente en la ciudad durante los años republicanos. Este tipo de entidades reunía a vecinos interesados en actividades culturales, recreativas y de sociabilidad, constituyendo espacios de encuentro y participación ciudadana.
La presencia de un bibliotecario dentro de la junta directiva refleja además una preocupación por las actividades culturales y educativas, aspecto frecuente en numerosas sociedades recreativas de la época.
La importancia de la comunicación al Gobierno Civil
La legislación vigente obligaba a las asociaciones a comunicar cualquier modificación de sus órganos directivos a las autoridades provinciales. Por ello, cada elección o sustitución debía ser certificada y remitida oficialmente al Gobierno Civil para su anotación en los registros correspondientes.
La certificación enviada en agosto de 1933 demuestra el funcionamiento regular de la entidad y el cumplimiento de las disposiciones administrativas aplicables a las asociaciones legalmente constituidas.
Valor histórico del documento
Esta relación de cargos ofrece una valiosa fotografía de la composición social del Centro de Hijos de La Línea en el verano de 1933. Los domicilios consignados permiten además localizar geográficamente a muchos de sus dirigentes dentro del entramado urbano linense de la época, mostrando la amplia distribución de sus miembros por distintos barrios y calles de la ciudad.
La documentación constituye, por tanto, una fuente de gran interés para conocer el funcionamiento interno de las asociaciones locales y para reconstruir la red de relaciones sociales que caracterizó la vida pública de La Línea de la Concepción durante la Segunda República.
Tal día como hoy...
El 10 de junio de 1933, el Centro de Hijos de La Línea renovaba oficialmente su junta directiva, dejando constancia documental de una de las muchas asociaciones que contribuyeron al dinamismo cultural y social de La Línea de la Concepción durante la Segunda República.
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