lunes, 25 de mayo de 2026

Sabías Que… Tal día como hoy, 24 de mayo, en 1968, el Teatro Parque de La Línea acogió un gran festival artístico benéfico organizado por Cáritas Interparroquial

 






La noche del viernes 24 de mayo de 1968, el histórico Teatro Parque de La Línea de la Concepción celebró un importante festival artístico organizado por Cáritas Interparroquial en homenaje y beneficio del maestro de baile Don Eduardo España, figura muy querida en el ambiente artístico local por su continua colaboración en numerosos actos benéficos y festivales culturales celebrados en la ciudad.

El espectáculo, anunciado para las nueve de la noche, reunía sobre el escenario a una amplia representación de artistas locales y comarcales vinculados al flamenco, la canción española, la copla, la danza y el humor popular, reflejando el enorme dinamismo cultural que vivía La Línea durante los años sesenta. La entrada consistía en un donativo único de veinte pesetas, fórmula muy habitual en este tipo de funciones solidarias destinadas a recaudar fondos para causas benéficas o para ayudar a artistas y vecinos necesitados.

El cartel conservado muestra un extenso elenco artístico encabezado por bailarines, cantaores, humoristas y guitarristas de gran popularidad en el Campo de Gibraltar. Entre los participantes figuraban Marilín Muñoz Lozano, dedicada al baile andaluz; Leopoldo Ciruela, como cantor melódico; la bailarina María Teresa Márquez; el rapsoda Manolo Corrales; y María Gloria Valle Parrilla, especializada en bailes regionales.

La velada contaba además con actuaciones de figuras flamencas y populares como El Cai, Antoñita Quintero, Morenito de La Línea y la canzonetista Ana María Navarrete, junto a las chirigotas de Los Marinos de Agua Dulce, evidencia de la constante influencia gaditana en la vida festiva linense. También participaban artistas muy conocidos dentro de los circuitos de variedades y espectáculos populares, como Araceli Puertas, anunciada como “estrella de la canción”, y el guitarrista El Gran Kiki, concertista de guitarra.

Uno de los bloques más destacados del festival correspondía al amplio cuadro flamenco anunciado en el programa, con la participación de Jarrito Hijo como guitarrista y diversos artistas relacionados con el flamenco local. El cartel resaltaba igualmente la presencia de Chocolate de La Línea, presentado como “el sobrino del Cojo de Málaga”, así como la gran “Estampa Flamenca” protagonizada por el célebre bailaor linense Pepito “El Churri”, acompañado por El Churri Padre al cante y El Churri Hijo a la guitarra.

El espectáculo incluía además sketches cómicos interpretados por El Gran Manolo, reflejo de la estructura tradicional de los festivales de variedades de aquella época, donde el humor alternaba con la música y el baile para ofrecer una función dinámica y popular dirigida a todos los públicos.

La organización y dirección escénica corría a cargo de Carlos Cabo, responsable de coordinar una programación que reunía a numerosos artistas aficionados y profesionales del entorno linense. Este tipo de festivales benéficos fueron muy frecuentes durante las décadas de 1950 y 1960, especialmente impulsados por asociaciones religiosas, hermandades y entidades benéficas que utilizaban el teatro y la música como medio de recaudación y acción social.

La celebración de este festival artístico en honor de Eduardo España pone de manifiesto la enorme relevancia que tuvieron las academias de baile, el flamenco y los espectáculos populares en la vida cultural de La Línea durante el franquismo. El Teatro Parque se consolidaba así como uno de los principales centros escénicos de la ciudad, acogiendo continuamente funciones teatrales, cine, festivales flamencos y galas benéficas que reunían a centenares de espectadores linenses.







Realizado por:

Luis Javier Traverso





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