La velada teatral de Educación y Descanso en el Teatro Parque (2 de junio de 1942)
El martes 2 de junio de 1942, a las diez y media de la noche, el histórico Teatro Parque de La Línea de la Concepción acogió una destacada velada teatral organizada por la Delegación Local de Educación y Descanso, una de las instituciones encargadas durante aquellos años de promover actividades culturales, recreativas y artísticas dirigidas a los trabajadores y sus familias. El acto tenía además un carácter benéfico, ya que los beneficios obtenidos serían destinados al denominado «Hogar del Productor», entidad asistencial vinculada a la propia organización.
La representación fue presentada por el Cuadro Artístico dirigido por el camarada Eduardo Gómez de la Mata, una figura muy activa dentro del movimiento teatral local de aquellos años. La programación comenzó con una interpretación musical a cargo de la orquesta de la Delegación, dirigida por Rafael Jaén, formación que también se encargó de amenizar los entreactos de la función, ofreciendo al público una velada completa en la que se combinaron música y teatro.
La pieza principal de la noche fue la popular comedia en tres actos y en prosa «Los Caballeros», obra de los prestigiosos autores Antonio Quintero y Pascual Guillén, dramaturgos muy conocidos en la escena española de la época. La elección de esta obra respondía al gusto predominante del público de aquellos años, aficionado a las comedias costumbristas y de carácter popular que llenaban los teatros de toda España.
Para la representación se reunió un amplio elenco de intérpretes locales, reflejo del notable movimiento teatral existente en la ciudad durante la década de 1940. Entre los participantes figuraban Isabel, Alicia Simavilla, María del Carmen, Luisa Calvo, Conchita, Mercedes Chacón, Salvador, Matilde Anaya, Amapola, Carmen Fierro, Consuelo, Pilar López, Lucía, Rosella Anaya, Francisco Medina, Manuela, Laura Gómez, Trinidad, Josefa López, Eduardo Gómez de la Mata, Salmerón, J. Neira, Luis Bandera, A. Neira, Fernandito, Simavilla, Milagros, García, Calimiro, C. Macías, Alberto G. Bustillo, Tapicero, Loques, Jaime, G. Botella, Don Pepe, M. Gómez, Laque y F. Martín, entre otros colaboradores que contribuyeron al éxito de la representación.
Finalizada la obra teatral, la programación continuó con un gran concierto de clausura ofrecido por la conocida orquesta «Bashery y sus Muchachos», una de las agrupaciones musicales más populares en los espectáculos locales de aquellos años. La actuación contó además con la participación especial del cantante F. Monfrino, cuya fotografía aparecía destacada en el cartel anunciador del evento, lo que evidencia el protagonismo que tenía dentro del espectáculo.
La organización técnica de la función también aparece reflejada en el programa. Los trabajos de apuntador estuvieron a cargo de J. Aguilar y F. Oraz, mientras que el traspunte fue responsabilidad de J. Espada. Los decorados eran propiedad de la compañía organizadora y el trabajo escenográfico fue realizado por el pintor J. Suerles, demostrando el cuidado puesto en la puesta en escena.
Las localidades se ofrecieron a precios populares, con entradas de 3,50 pesetas para los palcos, 3 pesetas para las butacas y 1 peseta para la entrada general, lo que permitía el acceso de amplios sectores de la población a este tipo de actividades culturales.
El propio programa concluía destacando la misión de Educación y Descanso de llevar «solaz y esparcimiento» a los trabajadores, señalando que la organización no perseguía beneficio económico alguno con estas representaciones y que su objetivo principal era ofrecer un servicio cultural y recreativo a los productores. Esta velada teatral constituye un buen ejemplo de la intensa actividad artística desarrollada en La Línea de la Concepción durante los años cuarenta, cuando el Teatro Parque continuaba siendo uno de los principales centros culturales de la ciudad y escenario habitual de representaciones teatrales, conciertos, festivales benéficos y actos sociales de gran concurrencia.