miércoles, 3 de junio de 2026

¿Sabías que...? Tal día como hoy, 23 de junio, en 1932, los albañiles y peones de La Línea debatían empleo, obras públicas y el futuro económico de la ciudad

 










La reorganización de la Sociedad de Albañiles y Peones “El Trabajo” y sus reivindicaciones sociales y económicas (23 de junio de 1932)

El documento fechado en La Línea de la Concepción el 23 de junio de 1932 constituye un interesante testimonio de la actividad desarrollada por la Sociedad de Albañiles y Peones “El Trabajo”, una de las organizaciones obreras más representativas de la localidad durante los primeros años de la Segunda República. La comunicación, remitida al Ayuntamiento por el funcionario delegado encargado de asistir a las reuniones de las asociaciones obreras, recogía los acuerdos adoptados en una asamblea celebrada la noche anterior por dicha entidad.

El contenido del acta permite conocer no sólo el funcionamiento interno de la sociedad, sino también las preocupaciones económicas y sociales que afectaban a los trabajadores linenses en aquellos momentos, marcados por el desempleo, la crisis económica y la búsqueda de soluciones para impulsar el desarrollo de la ciudad.

La reunión comenzó con la aprobación del acta correspondiente a la sesión anterior, trámite habitual en el funcionamiento de las asociaciones obreras de la época. Seguidamente se abordaron varios asuntos relacionados con el empleo y la organización del trabajo, cuestiones que ocupaban una posición central en la actividad de estas sociedades.

Uno de los primeros temas debatidos fue la lectura de un escrito remitido por la sociedad obrera “El Abuglo”, de la Colonia. En dicho escrito se proponía que únicamente se concediese trabajo a quienes fueran vecinos de la localidad y figurasen inscritos en el último censo de población. Para acreditar esta condición se sugería la expedición de un documento o boleto por parte del Ayuntamiento.

La propuesta generó un amplio debate entre los asistentes. Tras intervenir diversos socios, la asamblea acordó rechazar la petición. Los miembros de la Sociedad “El Trabajo” consideraron que la única condición que debía exigirse a los obreros para acceder al empleo era estar asociados a la organización correspondiente, evitando así establecer diferencias basadas exclusivamente en la residencia o la antigüedad en el padrón municipal. Esta decisión reflejaba una concepción solidaria del movimiento obrero, que priorizaba la condición de trabajador organizado frente a otros criterios de selección.

Otro de los asuntos destacados fue la lectura de un oficio procedente del Ayuntamiento. El escrito respondía a una petición formulada anteriormente por la asociación, mediante la cual se solicitaba que los trabajos municipales sacados a concurso fueran adjudicados de manera que una parte de los beneficios repercutiera directamente en los trabajadores.

La propuesta obrera planteaba que el cincuenta por ciento de los beneficios obtenidos en dichas obras se destinara a la asociación y el otro cincuenta por ciento a los obreros encargados de ejecutarlas. Sin embargo, el informe emitido por la Comisión Municipal de Fomento y Obras se mostraba contrario a dicha petición.

La respuesta municipal provocó el descontento de la asamblea. Los asistentes acordaron dirigir una carta de protesta al Ayuntamiento manifestando su desacuerdo con el criterio mantenido por la comisión. Este episodio evidencia la tensión existente entre las organizaciones obreras y la administración local respecto a la gestión de las obras públicas y al reparto de los beneficios derivados de ellas.

A continuación se dio lectura a una comunicación procedente del presidente de la Comisión Municipal de Beneficencia y Sanidad, en la que se solicitaba una aportación económica destinada a una tómbola benéfica que debía instalarse durante la Velada y Fiestas de la ciudad.

Pese a las dificultades económicas por las que atravesaba la asociación, la asamblea acordó contribuir con la cantidad de cinco pesetas. La decisión fue adoptada teniendo en cuenta la situación financiera de la entidad, descrita expresamente como angustiosa, pero sin renunciar por ello a colaborar en una iniciativa de carácter benéfico.

La reunión continuó con asuntos internos relacionados con la afiliación. Se aprobó el ingreso de tres nuevos socios y el reingreso de otro trabajador que volvía a incorporarse a la organización. Este dato refleja que, a pesar de las dificultades económicas del momento, la sociedad continuaba manteniendo capacidad de atracción entre los obreros de la localidad.

Uno de los puntos más importantes de la sesión fue la elección de la nueva junta directiva. La asamblea decidió reelegir a buena parte de los dirigentes que ya venían desempeñando responsabilidades dentro de la entidad, lo que demuestra la confianza que los asociados mantenían en su gestión.

La presidencia continuó en manos de Francisco Gámez González, vecino de la calle Antonio Maura número 82. También fue reelegido como vicepresidente Juan Furcos Fernández, domiciliado en el patio de Ciriaco, en la calle Calderón de la Barca.

La secretaría quedó nuevamente a cargo de Víctor Pérez Santamaría, residente en la Avenida Moraita número 74, mientras que la tesorería permaneció en manos de Ignacio López Estero, domiciliado en Vista Alegre número 30.

El cargo de contador fue renovado para Salvador Ruiz Reyes, vecino de la calle López de Vega número 2. Como vocales fueron designados Francisco Palomo Gutiérrez, José Brías Romero y Antonio Holgado Gago, todos ellos igualmente reelegidos.

La comisión revisora quedó integrada por Andrés Benítez Navarro, Ignacio Jiménez Tirado y Sebastián Ripiales Jiménez, encargados de supervisar las cuentas y el funcionamiento administrativo de la sociedad.

En el apartado de asuntos generales surgieron varias cuestiones de notable interés para comprender la situación económica de La Línea en aquellos años.

Andrés Benítez Navarro informó sobre una reunión celebrada en el Teatro Cómico el día 17 del mismo mes, en la que habían participado representantes de las directivas de diversas sociedades obreras de la ciudad. Durante dicho encuentro se había planteado la necesidad de impulsar iniciativas capaces de proporcionar una base económica propia a La Línea y reducir la dependencia que la población mantenía respecto al trabajo vinculado a Gibraltar.

A raíz de este debate se formularon varias propuestas destinadas a estimular la actividad económica local. Entre ellas destacó la iniciativa de solicitar al Gobierno el establecimiento de una franquicia aduanera, medida que permitiría fomentar la instalación de industrias y fábricas en la ciudad. Los defensores de esta propuesta consideraban injusto que La Línea no disfrutara de determinadas ventajas económicas que sí existían en otros lugares, especialmente teniendo en cuenta su singular situación fronteriza.

Otra propuesta relevante fue presentada por Ignacio López, quien planteó la conveniencia de segregar de San Roque los núcleos de Puente Mayorga y Campamento, incorporándolos administrativamente a La Línea. La iniciativa pretendía aumentar la capacidad económica y territorial del municipio y reforzar su peso dentro de la comarca.

Tras debatir estas cuestiones, la asamblea acordó por unanimidad remitir todas las propuestas a la Federación correspondiente para que fueran estudiadas y defendidas ante las instancias superiores.

La reunión abordó también un asunto de carácter disciplinario y laboral. La presidencia propuso que un asociado que había sido dado de baja por fracasar en el turno correspondiente a la categoría de ayudante pudiera ser admitido nuevamente como peón y continuar formando parte de la organización.

La propuesta fue sometida a votación y aprobada por mayoría, registrándose únicamente el voto contrario de Antonio Reina. La decisión demuestra la voluntad de la asociación de mantener integrados a los trabajadores incluso cuando sufrían dificultades para conservar determinadas categorías profesionales.

Finalmente, al no existir más asuntos que tratar, la sesión quedó clausurada a las once horas y cuarenta y cinco minutos de la noche.

Desde una perspectiva histórica, esta reunión refleja con claridad las principales preocupaciones del movimiento obrero linense durante los primeros años de la Segunda República. Los problemas del empleo, la distribución de los beneficios derivados de las obras públicas, la necesidad de atraer industrias, la búsqueda de fórmulas para estimular la economía local y la solidaridad entre trabajadores ocuparon un lugar central en los debates de la asociación.

Asimismo, el documento muestra la intensa vida asociativa existente en La Línea en 1932. Las sociedades obreras no se limitaban a actuar como organismos de defensa laboral, sino que participaban activamente en la discusión de los grandes problemas económicos y sociales de la ciudad, proponiendo soluciones que afectaban al conjunto de la población.

La Sociedad de Albañiles y Peones “El Trabajo” aparece así como una entidad plenamente integrada en la realidad local, preocupada tanto por la situación inmediata de sus afiliados como por el futuro económico de La Línea de la Concepción. Su actividad constituye un ejemplo representativo del papel desempeñado por el asociacionismo obrero durante la Segunda República y de la importancia que estas organizaciones alcanzaron en la vida pública de la ciudad.







Transcripción literal

AYUNTAMIENTO DE LA LINEA

Tengo el deber de poner en conocimiento de V. S. que en la reunión celebrada en la noche del día de ayer por la Sociedad de Albañiles y Peones "El Trabajo", se adoptaron los siguientes acuerdos:

1º.- Se aprobó el acta de la reunión anterior.-

2º.- Se dió lectura a escrito de la Sociedad "El Abuelo" de la Colonia, pidiendo que unicamente se le dé trabajo a los que sean vecinos de la localidad incluidos en el último censo de población y que para tal objeto se provean de un boleto en el Ayuntamiento, que así lo acredite. Después de intervenir varios de los asistentes, se acuerda desestimar el escrito, por creer que lo único que debe exigirse a los obreros es la de estar asociados.-

Se leyó un oficio del Ayuntamiento contestación a escrito de la Asociación en el que se pedía que los trabajos que se sacaran a concurso se les adjudicaran, cediendo el 50% para beneficencia y el otro 50% para los obreros que ejecutaran aquellos, acordándose dirigir carta al Ayuntamiento protestando del informe emitido por la Comisión Municipal de Fomento y Obras, que muestra su disconformidad a la petición hecha.-

Dada lectura a besalamano del Presidente de la Comisión Municipal de Beneficencia y Sanidad, pidiendo se contribuya para la tómbola benéfica que ha de instalarse en la Velada, se acordó contribuir con cinco pesetas, dada la situación angustiosa porque atraviesa la Asociación.-

3º.- Se aprueba el ingreso de tres nuevos asociados; y el reingreso de otro.-

4º.- Se procede al nombramiento de Directiva, quedando constituída con los señores siguientes:

Presidente: Francisco Gámez González, domiciliado en Antonio Maura 82.-- Reelegido.

Vice-Presidente: Juan Furcos Fernández, Calderón de la Barca, patio de Ciriaco.- Reelegido.-

Secretario: Víctor Pérez Santamaría, con domicilio en Avenida M. Morayta 74.- Reelegido.

Tesorero: Ignacio López Estero, con domicilio en Vista Alegre 30.- Reelegido.

Contador: Salvador Ruiz Reyes, domiciliado en López de Vega 2.- Reelegido.

Vocales: Francisco Palomo Gutierrez, domiciliado en Acacia.- Reelegido. José Brias Romero, con domicilio en Buenos Aires 3 y Antonio Holgado Gago, con domicilio en Vista Alegre 45.-

COMISION REVISORA: Andrés Benitez Navarro, con domicilio Jaurés 15.- Ignacio Jimenez Tirado, Gabriel Miró 7.- y Sebastián Ripiales Jimenez en Faz 11.-

En asuntos generales Andrés Benitez Navarro dá cuenta reunión celebrada en el Teatro Cómico el día 17 del actual a las 10 de la noche por las Directivas de todas las Sociedades y pide se le dé iniciativa para llevarla a la Federación en nombre de la Asociación, para ver medio buscar vida propia al pueblo de La Línea.-

Propone el Secretario se pide al Gobierno por mediación de la Asociación, franquicia aduanera establecer fábricas no tener tanto derecho este pueblo resto Nación.-

Ignacio López se pide segregación Puerto Mayorga y Campamento de San Roque y se adicione a La Línea.-

Por unanimidad, se acuerda remitir estas propuestas a la Federación.-

Por la Presidencia se propone que a un compañero que se leido de baja por haber fracasado en el turno como ayudante se le admita como peón y continúe en la Asociación, acordándose por mayoría y con el voto en contra de Antonio Reina, acceder a la propuesta de la Presidencia.-

Y no habiendo mas asuntos de que tratar se dió por terminada siendo las once horas y cuarenta y cinco minutos.-

Que la vida de V. S. sea guardada muchos años.

La Línea, 23 junio de 1.932.

El Funcionario Delegado,

Rafael Carrillo (firma)

Señor Alcalde del Ayuntamiento, de esta CIUDAD.-






Páginas