Reunión de la Sociedad de Obreros del Carbón Mineral “La Igualdad” (17 de junio de 1929)
El día 16 de junio de 1929, la Sociedad de Obreros del Carbón Mineral “La Igualdad”, con sede en La Línea de la Concepción, comunicó oficialmente a la Subdelegación Gubernativa la celebración de una junta general ordinaria que tendría lugar al día siguiente, 17 de junio, a las diez de la noche.
El escrito, firmado por el presidente de la entidad, Antonio Delgado, informaba de que la reunión se desarrollaría conforme al orden del día habitual de la organización. Entre los asuntos previstos figuraban la lectura y aprobación del acta anterior, la correspondencia recibida, las altas y bajas de asociados y el tratamiento de diversos asuntos generales relacionados con la vida interna de la sociedad.
Recibida la comunicación, el Subdelegado Gubernativo de La Línea dictó providencia con fecha 17 de junio de 1929, ordenando que se trasladara el expediente al Inspector Jefe de la Policía Gubernativa para que designara un agente encargado de asistir a la reunión en representación de la autoridad. Esta práctica era habitual durante la Dictadura de Primo de Rivera y los últimos años de la Monarquía de Alfonso XIII, cuando las reuniones obreras y sindicales quedaban sometidas a vigilancia administrativa.
La junta se celebró finalmente en el local social y a la hora anunciada, bajo la presidencia de Antonio Delgado, asistiendo aproximadamente sesenta asociados. También estuvo presente el agente designado por la autoridad gubernativa, encargado de informar posteriormente sobre el desarrollo de la sesión.
Una vez abierta la reunión, se procedió a la lectura del acta de la sesión anterior, que fue aprobada por los asistentes sin objeciones. Del mismo modo, se dio cuenta del estado de las cuentas de la sociedad, que también obtuvo la conformidad de los presentes.
A continuación se leyó una comunicación remitida por Nicanor Fonseca, mediante la cual solicitaba su baja como afiliado de la organización, exponiendo en la propia carta las razones que motivaban su decisión. La asamblea quedó enterada de dicha renuncia.
Entre los asuntos de mayor interés tratados durante la sesión figuró la lectura de una instancia elevada por la propia sociedad al Excmo. Sr. Ministro de Trabajo. En dicho escrito, los obreros del carbón solicitaban que en las faenas relacionadas con el carbón mineral se implantara un turno riguroso de trabajo, medida que consideraban necesaria para aliviar la crisis laboral que afectaba al sector y repartir de manera más equitativa las escasas jornadas disponibles entre los trabajadores.
La petición reflejaba la preocupación existente entre los obreros linenses por la falta de empleo y por las dificultades económicas que atravesaban numerosas familias dependientes de los trabajos portuarios y del movimiento de carbón, actividades estrechamente ligadas al tráfico marítimo de la Bahía de Algeciras y Gibraltar.
No habiéndose presentado más asuntos para deliberación, la reunión quedó concluida a las once y media de la noche, sin registrarse incidentes ni alteraciones del orden.
Al día siguiente, 18 de junio de 1929, el Agente-Jefe José Mateo elevó el correspondiente informe a la Subdelegación Gubernativa, dejando constancia del normal desarrollo de la asamblea y de los acuerdos y comunicaciones tratados durante la misma.
Desde el punto de vista administrativo, esta reunión constituye un ejemplo de la actividad desarrollada por las organizaciones obreras linenses a finales de la década de 1920, así como de la estrecha vigilancia ejercida por las autoridades sobre las asociaciones de trabajadores. Al mismo tiempo, pone de manifiesto la preocupación existente por el desempleo y la búsqueda de fórmulas de reparto del trabajo en un sector especialmente sensible para la economía local, como era el relacionado con el carbón mineral y las actividades portuarias del Campo de Gibraltar.