La representación de Eva no salió del paraíso en el Teatro-Cinema Trino Cruz (12 de junio de 1957)
El miércoles 12 de junio de 1957, el Teatro-Cinema Trino Cruz de La Línea de la Concepción acogió una destacada velada teatral con la presentación de la Gran Compañía de Comedias Cómicas de Guadalupe Muñoz Sampedro, una de las agrupaciones escénicas más populares de la España de mediados del siglo XX. La función constituyó uno de los acontecimientos culturales más relevantes de aquellos días y permitió al público linense asistir al estreno local de una obra que gozaba de notable aceptación en los principales escenarios nacionales.
La compañía estaba encabezada por la prestigiosa actriz Guadalupe Muñoz Sampedro y por el célebre actor cómico Pepe Orjas, dos nombres ampliamente conocidos por los aficionados al teatro y al cine español. La representación se programó en doble sesión, una función de tarde a las ocho y otra de noche a las once, circunstancia que demuestra la expectación despertada por la visita de la compañía.
La obra elegida para su debut en La Línea fue el juguete cómico en tres actos Eva no salió del paraíso, texto original del dramaturgo húngaro János Vaszary, adaptado para la escena española por el escritor y humorista Álvaro de la Iglesia, figura fundamental del humor español contemporáneo y director de la popular revista satírica La Codorniz. La dirección escénica del montaje correspondía a Manuel Soto, quien imprimió a la representación el ritmo ágil y dinámico característico de este tipo de comedias.
La trama se desarrollaba en torno a una sucesión de situaciones absurdas, malentendidos y conflictos matrimoniales que servían de excusa para construir una divertida sátira sobre las relaciones humanas. El título de la obra jugaba precisamente con una visión irónica de la convivencia conyugal, planteando que la vida matrimonial distaba mucho de ser un paraíso idealizado. A partir de una sospecha, una mentira inocente o un pequeño secreto doméstico, los personajes se veían envueltos en una cadena de equívocos cada vez más disparatados que provocaban continuas situaciones cómicas.
El peso de la representación recaía principalmente en los diálogos rápidos y en la capacidad interpretativa de sus protagonistas para mantener un constante ritmo humorístico. En este aspecto destacaba especialmente Pepe Orjas, que interpretaba a un marido constantemente superado por los acontecimientos y víctima de las ingeniosas maniobras de quienes le rodeaban. Su extraordinaria vis cómica y su capacidad para conectar con el público constituían una de las principales bazas del espectáculo.
Por su parte, Guadalupe Muñoz Sampedro asumía el papel central femenino del montaje, aportando la experiencia y el prestigio acumulados durante décadas de trayectoria teatral. Su presencia garantizaba la calidad artística de una compañía que recorría los principales teatros españoles cosechando importantes éxitos de público.
El cartel anunciador difundido en La Línea incluía además el reparto completo de la función. Junto a los dos protagonistas figuraban Antonio Martínez-Ferrer, Gregorio Alonso, Irene Gutiérrez Caba, Paquita Ferrándiz, José Martín, Pedro Gil, Ángel Riberas y Alberto Bové, entre otros intérpretes que contribuían a dar vida a los numerosos personajes de la comedia.
Especial relevancia tenía la participación de Irene Gutiérrez Caba, quien años más tarde se convertiría en una de las actrices más importantes del teatro, el cine y la televisión española. En 1957 se encontraba todavía en los comienzos de una carrera artística que acabaría convirtiéndola en una figura esencial de la interpretación española contemporánea.
Los precios fijados para la representación eran de 15 pesetas para las localidades de butaca y 7 pesetas para las entradas sin numerar, cantidades que permitían la asistencia de un amplio sector de la población. El programa anunciaba igualmente para el día siguiente una nueva representación teatral titulada Tenemos petróleo, muestra de la intensa actividad cultural desarrollada por el Teatro-Cinema Trino Cruz durante aquellos años.
La visita de la compañía de Guadalupe Muñoz Sampedro y Pepe Orjas constituyó uno de los acontecimientos teatrales más destacados de la temporada en La Línea de la Concepción. La presencia de artistas de reconocido prestigio nacional confirmaba la importancia alcanzada por el Teatro-Cinema Trino Cruz dentro del circuito escénico andaluz y reflejaba el interés existente en la ciudad por las grandes producciones teatrales de la época.
La representación de Eva no salió del paraíso quedó así incorporada a la historia cultural linense como una de las numerosas funciones de calidad que pasaron por sus escenarios durante la década de 1950, contribuyendo al enriquecimiento de la vida artística y recreativa de la población.
Tal día como hoy, 12 de junio de 1957, se levantaba el telón del Trino Cruz para recibir a Guadalupe Muñoz Sampedro y Pepe Orjas en el estreno de la divertida comedia «Eva no salió del paraíso»