La cartelera cinematográfica de La Línea de la Concepción correspondiente al martes 28 de mayo de 1968 reflejaba la intensa actividad de las salas de cine de la ciudad durante los años sesenta. Entre las películas anunciadas destacaba en el Imperial Cinema el estreno en color de “El Gran Show”, una producción dirigida al público adulto que prometía reunir sobre la pantalla algunas de las atracciones artísticas más famosas del mundo.
Aunque en ocasiones esta película ha sido asociada erróneamente con 1968 debido a reposiciones posteriores, la realidad es que “El Gran Show” correspondía a la producción italiana Notti e donne proibite, dirigida por Mino Loy y estrenada originalmente en 1963. Su llegada a las salas españolas se produjo a partir de 1964 bajo el título comercial de El Gran Show, permaneciendo posteriormente en circulación durante varios años gracias a reposiciones y reestrenos en numerosos cines del país.
La película estaba concebida como una gran revista musical filmada, una especie de gala internacional de variedades trasladada al cine. A través de un recorrido por algunos de los escenarios nocturnos más famosos de Europa y Asia, el espectador podía disfrutar de actuaciones musicales, coreografías, espectáculos de cabaret y números de danza que representaban algunas de las tendencias artísticas más populares de comienzos de los años sesenta.
Entre las principales figuras del reparto destacaba Vince Taylor, uno de los nombres más carismáticos del rock and roll británico, célebre por canciones como Brand New Cadillac. Su presencia aportaba al film la energía del rockabilly y la estética rebelde que lo convirtió en una figura de culto dentro de la historia del rock. Junto a él aparecía también Mina, considerada una de las grandes divas de la canción italiana, cuya poderosa voz y enorme popularidad internacional la situaban entre las artistas más importantes del momento.
La producción incluía además la participación del célebre bailarín y coreógrafo español Antonio, figura fundamental en la proyección internacional del flamenco escénico. Sus actuaciones convivían con números de prestigiosas compañías internacionales como las legendarias Blue Bell Girls del Lido de París y el exótico ballet Kokusia de Tokio, ofreciendo un espectáculo visual pensado para sorprender continuamente al público.
Más que una película con argumento tradicional, El Gran Show funcionaba como un escaparate de la cultura del espectáculo internacional de los años sesenta. La cámara recorría teatros, salas de variedades y locales nocturnos de ciudades como París, Roma o Tokio, mostrando un mosaico de música, danza y entretenimiento que permitía al espectador viajar por algunos de los escenarios más famosos del mundo sin abandonar su butaca.
La misma cartelera anunciaba también otras proyecciones destacadas en los cines linenses: “La segunda verdad” en el Teatro del Parque, “Luna de miel en familia” en el Cine Levante y “El balcón solitario” en el Cine Nuevo. Todo ello demuestra la extraordinaria oferta cinematográfica que disfrutaba la ciudad durante aquellos años, cuando acudir al cine constituía una de las principales formas de ocio para miles de linenses.
La exhibición de El Gran Show en el Imperial Cinema constituye hoy un interesante testimonio de la llegada a La Línea de grandes producciones internacionales de variedades y música, reflejando cómo los espectadores locales podían acceder a los mismos espectáculos que triunfaban en las principales capitales europeas de la época.
Realizado por:
Luis Javier Traverso