«El Señor de la Guerra» en el Imperial Cinema de La Línea (27 de mayo de 1967)
La cartelera cinematográfica de La Línea de la Concepción correspondiente al sábado 27 de mayo de 1967 reflejaba la intensa actividad de los principales cines de la ciudad durante la década de los sesenta. Entre las películas anunciadas destacaba especialmente el estreno en el Imperial Cinema de la producción estadounidense «El Señor de la Guerra», protagonizada por Charlton Heston y Richard Boone.
El programa de mano conservado mostraba, junto a la cartelera local, el impactante cartel original de la película, diseñado con la estética épica característica de las grandes producciones históricas norteamericanas de aquellos años. La imagen central presentaba a Charlton Heston vestido con armadura medieval, espada y escudo, reforzando el tono bélico y caballeresco del film.
La programación indicaba:
“Programa para el sábado 27 de mayo de 1967”
y anunciaba para el Imperial Cinema:
“Desde las 6.30 — Estreno en color — Para mayores de 18 años”
La película aparecía acompañada del nombre de sus principales intérpretes:
- Charlton Heston
- Richard Boone
- Rosemary Forsyth
- Guy Stockwell
- Maurice Evans
El cartel hacía igualmente referencia a los sistemas cinematográficos Technicolor y Panavision, dos de los principales reclamos técnicos utilizados en el cine espectacular de la época.
«El señor de la guerra» era una película estadounidense dirigida por Franklin J. Schaffner, estrenada originalmente en 1965, aunque en España quedó frecuentemente asociada a 1967 debido a sus posteriores estrenos y reposiciones en circuitos cinematográficos provinciales y locales. Se trataba de un drama histórico medieval con elementos románticos y bélicos, impulsado personalmente por Charlton Heston, actor que sentía una especial vinculación con el proyecto.
La historia estaba ambientada en la Normandía del siglo XI y seguía la vida de Crisagón, personaje interpretado por Heston, un caballero feudal enviado por su señor para levantar una fortaleza defensiva frente a las incursiones de los frisones. Sin embargo, el conflicto principal surgía cuando el protagonista se enamoraba de Bronwyn, una joven campesina interpretada por Rosemary Forsyth.
El desarrollo argumental combinaba cuestiones militares y políticas con un intenso drama personal. Crisagón, amparándose en sus privilegios feudales, reclamaba a la joven utilizando el denominado “derecho de pernada”, provocando un profundo enfrentamiento con los aldeanos y desencadenando una crisis que terminaba desembocando en violencia y guerra.
La película abordaba temas relacionados con el honor, el poder feudal, la pasión amorosa y los conflictos sociales de la Edad Media, presentando una visión especialmente dura y sombría de aquella época histórica. A diferencia de otras superproducciones medievales más idealizadas, Franklin J. Schaffner buscó un enfoque realista, áspero y visualmente crudo.
El guion fue escrito por John Collier y Millard Kaufman, basándose en la obra teatral «The Lovers» de Leslie Stevens. La música correspondió al compositor Jerome Moross, cuya banda sonora contribuyó notablemente a reforzar el ambiente épico y melancólico de la producción.
El reparto incluía además a actores de gran prestigio como Richard Boone, conocido por sus papeles de carácter fuerte y autoritario, así como Niall MacGinnis y Maurice Evans, habituales del cine histórico y de aventuras de aquellos años.
Uno de los aspectos más destacados de la película fue el especial interés personal de Charlton Heston en el proyecto. El actor deseaba alejarse del modelo de superproducción histórica monumental que había caracterizado películas anteriores como Ben-Hur o El Cid, buscando una obra más íntima y psicológica, centrada en las tensiones humanas y sociales del mundo feudal.
La proyección de esta película en La Línea formaba parte de una intensa programación cinematográfica local que incluía varios cines activos simultáneamente. El mismo programa anunciaba también otras producciones en distintos locales de la ciudad:
- En el Teatro del Parque, la película «Las Pistolas no discuten».
- En el Cine Levante, «El Hijo del Pistolero».
- En el Trimope Cinema, «F.B.I. Operación Víbora Amarilla».
- En el Cine Nuevo de Verano, «La Barrera».
La coexistencia de tantos espacios cinematográficos evidenciaba el enorme peso que el cine tenía en la vida cotidiana de La Línea durante los años sesenta. Los cines constituían entonces uno de los principales centros de ocio de la población, especialmente durante los fines de semana y temporadas estivales.
El Imperial Cinema, donde se proyectó «El Señor de la Guerra», figuraba entre las salas más importantes y modernas de la ciudad. Sus estrenos en color y producciones internacionales atraían regularmente a un público numeroso, consolidando el local como uno de los referentes cinematográficos linenses de la época.
La llegada de películas históricas y épicas como esta demostraba además el interés del público español por el cine de aventuras medievales y grandes producciones internacionales, géneros que alcanzaron una enorme popularidad durante los años sesenta gracias al auge del Technicolor y las grandes pantallas panorámicas.
Realizado por:
Luis Javier Traverso