Los días 19 y 20 de mayo de 1961, el histórico Teatro-Cinema Trino Cruz de La Línea de la Concepción acogió la representación de uno de los espectáculos de copla y variedades más destacados de comienzos de los años sesenta: “Feria de Cantares”, encabezado por la popular tonadillera sevillana Macarena del Río.
Los programas de mano anunciaban el estreno en España de esta gran fantasía lírica en dos actos y veintitrés cuadros, escrita por José Alfonso y con música de los maestros Rivas y Gardey, contando además con la asistencia de los propios autores. El espectáculo estaba organizado por la empresa artística Pérez Ureña, una de las más importantes del circuito andaluz de variedades y espectáculos flamencos de la época.
“Feria de Cantares” fue el montaje con el que Macarena del Río alcanzó su definitiva consagración artística dentro del género de la copla andaluza. Nacida en La Puebla del Río (Sevilla), la artista logró cautivar al público gracias a una voz clara, sentimental y llena de matices, convirtiéndose rápidamente en una de las grandes figuras femeninas del espectáculo andaluz de comienzos de los años sesenta.
El estreno original de la obra en el prestigioso Teatro Álvarez Quintero de Sevilla obtuvo un éxito extraordinario. La prensa de la época destacó que la cantante recibió algunas de las mayores ovaciones escuchadas en el teatro, mientras que Radio Nacional de España llegó a definirla como una auténtica:
“artista excepcional”.
El espectáculo combinaba copla, flamenco, baile español, humor, estampas costumbristas y cuadros musicales de gran dinamismo escénico. A diferencia de una obra teatral convencional, “Feria de Cantares” funcionaba como una gran revista folclórica donde se alternaban canciones, coreografías, escenas humorísticas y números de guitarra y castañuelas.
El programa representado en La Línea incluía un amplísimo repertorio dividido en dos actos, con títulos tan populares como:
- “Como me llamo Rosario”
- “Ay, cantaora”
- “Plegaria andaluza”
- “Un castillito de arena”
- “Feria de cantares”
- “Novios a pares”
- “Capricho flamenco”
- “Las cosas claras”
- “Negra es mi pena”
- “Siguiriyas de Loja”
Entre todas ellas destacaba especialmente “Como me llamo Rosario”, copla principal del espectáculo y de marcado carácter autobiográfico, ya que el verdadero nombre de la artista era Rosario Macarena González Gómez.
Otra de las piezas más recordadas fue “Plegaria andaluza”, canción de fuerte contenido sentimental y religioso que solía cerrar algunos de los momentos más solemnes de la representación. Igualmente alcanzó enorme popularidad “Un castillito de arena”, convertida rápidamente en una de las canciones más coreadas por el público.
El éxito del espectáculo fue tan grande que las canciones se grabaron inmediatamente en disco. En 1961 apareció un EP en formato de 7 pulgadas y 45 RPM bajo el título:
“Macarena del Río interpreta las canciones de Feria de Cantares”
incluyendo precisamente las cuatro canciones más representativas del espectáculo:
- “Como me llamo Rosario”
- “Plegaria andaluza”
- “Ay cantaora”
- “Un castillito de arena”
Estos discos son actualmente piezas muy buscadas por coleccionistas especializados en copla y flamenco.
La repercusión comercial de la obra llevó también a la editorial barcelonesa Ediciones Bistagne a publicar entre 1961 y 1962 un cancionero impreso con las letras completas y partituras para piano y guitarra de todo el repertorio del espectáculo, permitiendo que aficionados y músicos pudieran interpretar las canciones en sus hogares y peñas flamencas.
La compañía que llegó a La Línea reunía además un importante elenco artístico. Junto a Macarena del Río actuaban:
- Los Gitanos de Bronce y Oro
- Paco Caro
- Teodora
- Antonio Baeza
- Pepita Sánchez
- Manolo Soler
- Carlos Fernández, conocido como “el mago de las castañuelas”
El espectáculo contaba asimismo con cuerpo de baile, grandes decorados y un importante despliegue coreográfico, elementos fundamentales en las grandes producciones folclóricas españolas de aquellos años.
La crítica especializada definió “Feria de Cantares” como una sucesión de estampas andaluzas llenas de color, sentimiento y sabor popular, muy en la línea del teatro musical y flamenco que dominaba los escenarios españoles durante la posguerra y los primeros años del desarrollismo franquista.
La actuación en el Teatro-Cinema Trino Cruz de La Línea formó parte de la extensa gira nacional desarrollada por la compañía durante 1961, confirmando la importancia que seguían teniendo los teatros linenses dentro del circuito andaluz de espectáculos de copla, variedades y flamenco.
Realizado por:
Luis Javier Traverso